Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Operación Forage [Invasión de Guam] (15-6-1944)

Las Marianas, un archipiélago de unas 15 islas, fueron consideradas por el alto mando naval de Estados Unidos, como vitales para las operaciones navales en el Pacífico.   Las islas, están situadas a 1300 millas al sur de Tokio y 1300 millas al este de las Filipinas y para entonces, a 1200 millas de la base estadounidense más cercana, que estaba en Eniwetok, Islas Marshall.  El Cuerpo Aéreo del Ejército de EE.UU., también necesitaba instalar bases en las Marianas para que el Japón, las Filipinas, las Palao, China y Formosa, quedaran dentro del radio de acción de los nuevos bombarderos estratégicos Boeing B-29.

Las islas Marianas son islas montañosas cubiertas de bosques, aunque Tinian no lo es tanto, son además bastante grandes.  Guam que tiene unos 50 Km. de largo y Saipán con unos 22 Km. están rodeadas de arrecifes coralinos que entorpecen cualquier intento anfibio de invasión.   A mediados de 1944, la guarnición japonesa contaba con unos 60 mil hombres, la mitad de ellos estacionados en Saipán.  Para ese momento, las islas estaban a más de 1500 Km. de la más cercana base estadounidense y por tanto, invadirla era una empresa de no fácil ejecución.  El abastecimiento naval, de una fuerza de infantería de marina, significaba para la armada una tarea que debía ser muy bien planificada y que demandaría estirar los recursos logísticos navales al máximo.

Almirante Spruance

Almirante Raymond A. Spruance

Inicialmente, la inteligencia estadounidense calculó en unos 19 mil efectivos las defensas japonesas en Saipán, pero pronto sabrían que en realidad había 29 mil hombres estacionados.  Las tres cuartas partes de esa fuerza correspondían a unidades del Ejército Imperial, al mando del Teniente General Yoshitsugu Saito, que incluían la 43ª División de Infantería, la 47ª Brigada Mixta con apoyo de artillería, un regimiento de tanques ligeros, dos regimientos de zapadores, un regimiento antiaéreo y otras unidades menores.  Las unidades de la Armada Imperial estaban al mando del Almirante Nagumo, concentrada en la Bahía de Tanapag, muy bien protegida con baterías de artillería de 8 pulgadas.  La Aviación Imperial contaba con 3 campos aéreos, pero todos los aviones hacía mucho tiempo que habían sido destruidos en tierra por las incursiones estadounidenses.

El comando general de la Operación Forager, estaba a cargo del Almirante Chester Nimitz.  El Almirante Raymond A. Spruance, comandaba la flota de más de 800 barcos de todo tipo, que debía transportar a 80 mil infantes de marina y 50 mil infantes del ejército a las playas de desembarco.  La escolta naval estaba a cargo de la 58ª Fuerza de Tarea al mando del Almirante Marc Litscher que contaba con 12 portaaviones rápidos y 800 aviones.  La escolta y fuerza de apoyo naval lo componían 8 acorazados más 80 buques entre cruceros, destructores, corbetas y submarinos.  Esa fuerza debía enfrentar a la armada japonesa si intentaba proteger a la guarnición de las Marianas.

Las unidades de desembarco estaban compuestas por 3 divisiones de Infantería de Marina, una Brigada Reforzada y dos divisiones de Infantería del Ejército al mando del Teniente General Holland M. Smith de la Infantería de Marina.  La fuerza estaba dividida en dos grupos, el Grupo Norte para desembarcar en Tinian y Saipán al mando del General Smith, del Cuerpo de Marinos, y el Grupo del Sur para la invasión de Guam al mando del Mayor General Roy Geiger del Cuerpo de Marinos.

Isla de Saipan

Invasión de Saipán

Precedidos por un bombardeo aéreo realizados los días 11 y 12 de junio, más un bombardeo naval por los acorazados de la 58ª Fuerza de Tarea, el día 15 de junio, las divisiones 2 y 4 de la Infantería de Marina, con la 27ª División en reserva, desembarcaron en 7 kilómetros de playas al sur de Garapan, en la isla de Saipán.  Al norte de Tanapang, parte de la división de reserva debía hacer un desembarco de distracción.  El desembarco en Saipán exigía establecer rápidamente una línea defensiva, tierra adentro, para evitar el fuego directo sobre las playas de desembarco.  Para el efecto, debía desembarcarse unos 600 pequeños anfibios a oruga (LVT) apoyados por unos 150 anfibios similares, equipados con cañones de 75mm (LVTA), operando como tanques livianos, para empujar las primeras oleadas de desembarco a kilómetro y medio de las playas con el objeto de atraer el fuego enemigo alejándolo de las playas.  Debido a los arrecifes coralinos no era posible desembarcar con los grandes LCI o LCVP.

Almirante Nagumo

Almirante Nagumo

Los japoneses marcaron con boyas las distancias desde la playa para calcular el rango en que se encontraban las fuerzas de desembarco.  Con fuego de mortero y artillería recibieron a los infantes que sólo pudieron desembarcar la mitad de los vehículos blindados.  Las fuerzas que lograron desembarcar, fueron atacadas con ametralladoras pesadas ubicadas en nidos preparados en los riscos circundantes.  Fue evidente que el bombardeo no destruyó los nidos de ametralladoras ni las baterías costeras, cuyas fortificaciones quedaron intactas.  Las bajas en las fuerzas atacantes fueron tan grandes que antes del anochecer, el 2° Batallón del 6° Regimiento de Infantería de Marina debió reemplazar a cuatro comandantes caídos en acción.  El desembarco le costó además otras 2000 bajas.

Durante los días 16 y 17, los infantes hicieron esfuerzos por extender las líneas de defensa tratando de proteger las playas de desembarco.   Los japoneses contraatacaron con una brigada de tanques ligeros logrando desbordar a la Compañía B del 6° de Marinos con un costo de dos docenas de tanques destruidos.

Batalla del Mar de Filipinas

En el mar, las cosas se le complicaron a Spruance, cuando la flota japonesa al mando del Almirante Ozawa se acercaba a las islas y decidió posponer el desembarco en Guam, mientras ordenaba a la 5ª Flota salir a interceptar los buques japoneses, dejando sin apoyo naval a las fuerzas desembarcadas.

Las fuerzas de Spruance derrotaron a la flota japonesa, destruyendo su aviación naval en la Batalla del Mar de Filipinas, pero se le criticó por no haber perseguido a la flota de Ozawa que logró escapar.  Los comandantes de las fuerzas de invasión no pensaron lo mismo pues agradecieron el regreso del apoyo naval, para continuar con los bombardeos de las concentraciones japonesas en el interior de la isla.

LCVP

LCVP

Comienzo del fin

Afortunadamente para el General Smith, ya había logrado desembarcar todas sus fuerzas y establecer su Cuartel General en Charan Kanoa, mientras comenzaba el desembarco de la 27ª División de reserva.  La noche del día 18, el General Saito ordenó destruir documentos y códigos secretos y envió un mensaje a Tokio avisando del establecimiento de una fortaleza para resistir el asedio de los atacantes que ya se habían hecho fuertes en la isla.  Eso significaba que si las fuerzas japonesas no recibían ayuda del exterior estaban condenadas a ser derrotadas.

Los combates en el interior de la isla de Saipán proseguían con toda ferocidad.  Los japoneses se hallaban atrincherados en cuevas y los estadounidenses atacaban con lanzallamas, cargas explosivas, granadas y atacando las entradas con los cañones de 75mm de los anfibios LVTA.   Los japoneses realizaban cargas suicidas a punta de bayoneta y luchas cuerpo a cuerpo.  La rendición no estaba en el libreto japonés.

lvta

LVTA

El 22 de junio la 27ª División de Infantería fue colocada entre las dos divisiones de marinos, pero no pudo mantener la línea que pronto sufrió una depresión formando una especie de U.  Los soldados del ejército no estaban en condiciones de mantener el mismo nivel de resistencia que los marinos.  El General Ralph Smith se encontró totalmente desmoralizado por la poca combatividad de la tropa y fue apremiado por el General Holland Smith a no ceder posiciones o en la mañana sería relevado del mando.  Al despuntar el alba, las cosas seguían igual y Holland Smith ordenó el relevo de Ralph Smith, que fue reemplazado por el General Jarman del Cuerpo de Marinos.  Este episodio tuvo malas consecuencias, pues por lo que restó de la guerra, entre el ejército y el cuerpo de marinos, se creó una brecha que no pudo ser allanada.

Mientras la 27ª División trataba de resolver los problemas de mando la 2ª División de Marinos capturó Monte Tapochau que condujo al final de la resistencia japonesa.  El día 01 de julio, la lucha en Saipán llegó a su etapa final.  En tres días la 2ª División capturó las posiciones japonesas en ruinas, de Garapan y Tanapag, que no pudieron resistir el bombardeo de los acorazados y de la aviación naval estadounidense.

¡Banzai!

El 2 de julio, se esperaba una última carga banzai de los japoneses, que ya luchaban sin esperanza, pero sin ceder.  El General Holland Smith visitó el cuartel General de la 27ª División para advertir de la inminencia del ataque.  A las 04:45 de la madrugada, 2500 japoneses, casi sin municiones y sin alimentos, cargaron contra las posiciones del 105° Regimiento de Infantería.  A pesar de las advertencias una brecha de 500 metros separaba a dos de los batallones del regimiento y por ahí atacaron los japoneses.  El tercer batallón no intervino manteniéndose en sus posiciones mientras eran aniquilados los dos batallones.  Detrás se mantenía la artillería del 10° de marinos que disparó sus cañones de 105 mm contra los japoneses quienes lograron romper la línea y se enfrascaron en lucha cuerpo a cuerpo.  El batallón de artillería fue aniquilado incluyendo su comandante que también murió en el combate.  Entre ambos batallones estadounidenses, 668 hombres resultaron muertos.  Los supervivientes heridos y en muy mal estado fueron evacuados al día siguiente.

Suicidio de Saito y Nagumo

Antes del ataque banzai japonés, el General Saito hizo una ceremonia de despedida para su Estado Mayor con sake y carne de cangrejo enlatada.   Después de la ceremonia, el General cometió un suicidio ritual.  En una cueva no lejos del lugar donde murió Saito, el Almirante Nagumo, quien dirigió el ataque a Pearl Harbor, también se suicidó.

Los combates aislados prosiguieron incluso después del 10 de julio cuando se declaró la isla asegurada por los estadounidenses.  Muchos soldados japoneses sin comida y casi sin armas se suicidaban o realizaban ataques banzai.  Entre las escenas más terribles de toda la guerra en el Pacífico se encuentran los suicidios de los civiles japoneses que preferían lanzarse de los riscos antes de ser capturados por los estadounidenses.  Esto resultó verdaderamente dramático en los riscos de Marpi Point lugar donde las entradas de las cuevas eran inaccesibles y desde donde se lanzaban uno a uno hombres y mujeres, muchas de ellas con sus hijos en brazos.

Costo de la batalla

La batalla de Saipán le costó a Estados Unidos 16.525 muertos heridos y desaparecidos.  Los japoneses perdieron 29.000 hombres, sin contar civiles.

Isla de Guam

Invasión de Guam

Guam es la isla más grande e importante de las Marianas.  Tiene una longitud de 56 Km. de largo con un ancho de entre 8 y 14 Km., está totalmente encerrada entre arrecifes de coral.

La fecha de desembarco fue asignada inicialmente para el día 18 de junio, pero la resistencia japonesa en Saipán y la Batalla del Mar de Filipinas, retrasó el asalto hasta el día 21 de julio.  Los bombardeos aeronavales, previos al asalto, duraron tres semanas.  Además los estadounidenses tuvieron que volar cerca de mil obstáculos que se encontraban frente a las playas, antes de proceder con la operación anfibia.  El día 20 de julio comenzaron a tomar posiciones los barcos de transporte y sus escoltas, frente a Guam, para iniciar las operaciones.

Una ataque de diversión se llevó a acabo en el norte de la isla mediante varias oleadas de botes son tropas que se acercaron a las playas y luego dieron media vuelta.  Instantes después, en el sur los LVT iniciaron su acercamiento a las playas escogidas.  Los LVT transportaron en tres horas a la 3ra División de Infantería de Marina.  La resistencia japonesa fue moderada y el día 10 de agosto la isla se declaró segura, a pesar que persistían algunos bolsones de resistencia aislados.

Isla de Tinian

Invasión de Tinian

La subsiguiente conquista de Tinian fue menos costosa, primero porque las guarniciones japonesas eran menos numerosas y porque la preparación artillera y de bombardeo aéreo fue más completa.  Tinian se encuentra a 3 millas al sur de Saipán y fueron usadas 214 naves, la mayoría anfibias, para el desembarco.  La ventaja de Tinian, fue que el transporte de las tropas se hizo de isla a isla.

Los bombardeos destruyeron prácticamente todas las defensas japonesas y por tanto la resistencia fue mucho menor, incluso que en Guam.  Además se usó artillería desde Saipán, lo que facilitó las operaciones.   Para mediados de julio los ataques aéreos y el fuego de la artillería desde Saipán y dejó el camino para el desembarco.  También, en el bombardeo de Tinian, la aviación naval estadounidense empleó por primera vez bombas de napalm para destruir los nidos de ametralladoras y de artillería japonesas.  El 24 de julio la 4ª División de Infantería de Marina tomó tierra en Tinian, seguida por la 2ª División.

Una vez aseguradas las playas de Tinian pudieron pudieron desembarcar 200 piezas de artillería de campaña.  Por otro lado, la parte llana de la isla, con sus cañaverales, ofrecían pocas posibilidades de protección.  La resistencia en Tinian cesó el día 01 de agosto, pero aún antes de que la isla cayera completamente en manos de los infantes los zapadores comenzaron a preparar una pista de aterrizaje.

Con la captura de ambas islas, los objetivos iniciales para la conquista de Japón por las fuerzas de Estados Unidos se habían alcanzado y en ello tuvo mucha importancia la hábil dirección y planificación del Almirante Spruance.


LIBRO

D-Day in the Pacific: The Battle of Saipan (Twentieth-Century Battles) por Harold J. Goldberg.

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Publicado: 21 julio/2004