Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Operación Dynamo (27-5-1940)

A fines de mayo de 1940, la situación de la Fuerza Expedicionaria Británica en Francia era desesperada al quedar acorralada en la ciudad de Dunkerque. Todo hacía presagiar que si el Alto Mando Británico ordenaba la resistencia hasta el último hombre, el resultado sería una masacre de proporciones incalculables.

Dunkerque

"Dunkerque": Acuarela del pintor C. Cundall

Súbitamente las fuerzas alemanas detuvieron su avance y el frente se estabilizó a 250 km de la costa.  Viendo que había la posibilidad de realizar la evacuación, inmediatamente los británicos pusieron en marcha la Operación Dynamo que se llevó a cabo entre los días 27 de mayo y 4 de junio de 1940.  En nueve días 338.226 soldados del ejército anglo-francés de los cuales 225.680 eran soldados británicos y 112.546 franceses, lograron ser evacuados.   En la operación participaron 32 buques de guerra británicos acompañados por 635 embarcaciones auxiliares voluntarias, o requisadas, de todos los tipos imaginables, yates, barcos pesqueros, remolcadores, chalupas etc.

Los grandes barcos mercantes no podían ser empleados debido a que las aguas de Dunkerque son muy bajas, aún hoy cuando la marea está baja es posible ver los restos de los buques hundidos.  Por tanto la operación requería de gran número de naves de poco calado, las que siguieron una de tres rutas: La Ruta “Y” desde el faro de North Goodwin hasta la boya Kwinte a norte y de ahí a lo largo de la costa hasta Dunkerque con rumbo sur. La Ruta “X” desde el mismo faro, directamente hasta las playas francesas y la Ruta “Z” desde Dover hasta la boya Nº 6 y de ahí al norte hasta Dunkerque.  La primera de las rutas era la más segura y la más peligrosa era la Ruta “Z” porque se aproximaba a Calais, donde los alemanes habían ya desplazado la artillería de campaña y los temibles antiaéreos 88.

Dunkerque

Lo importante era embarcar...
Después confiar en la buena suerte.

Otro peligro para las naves de rescate era la cantidad de desperdicios flotando, todos restos de los barcos hundidos y además las minas, los submarinos alemanes y las lanchas torpederas.  A eso se añadía la gran cantidad de cadáveres que flotaban a la deriva en toda la costa.  En la ruta de regreso, los barcos cargados de soldados se detenían por los restos flotantes causando un embolsamiento de buques, que se exponían al ataque de los aviones alemanes.  Por otro lado, en la noche, por seguridad, las embarcaciones navegaban sin luces provocando colisiones y mayores retrasos.

En las playas de Dunkerque, cualquier cosa servía para hacer un espigón de atraque para las pequeñas embarcaciones.  Como lo que sobraban eran vehículos y desperdicios, estos eran acumulados en las orillas para servir de punto de atraque a las embarcaciones menores.  Las pérdidas en buques fue tan grande que el Almirantazgo Británico ordenó que los destructores, que eran las naves más idóneas para la evacuación, pero que eran vitales para la defensa de Gran Bretaña, abandonaran la operación dejando sólo las naves más antiguas y los barcos auxiliares.

El día 4 de junio a las 02:23, fue suspendida la Operación Dynamo, al resultar para entonces imposible acercarse a la playa.  La ofensiva alemana se había reanudado y los 40.000 hombres que quedaban en el sector no podían ya ser rescatados.  Los franceses trataron de abrirse paso al interior en un "sálvese quien pueda" con la ventaja de estar en casa, pero los británicos optaron por la rendición.

El 17 de junio se realizó uno de las últimos intentos de rescate en Saint Nazaire por el RMS Lancastria convertido en transporte de tropas, al mando del capitán Sharp, el cual fue hundido por los alemanes.   El Lancastria había salido de Liverpool con órdenes de dirigirse a la desembocadura del Loira, echando el ancla al suroeste de Saint Nazaire  Pudo recibir un número indeterminado de evacuados, tal vez más de 6000.  Antes de las 4 de la tarde hubo un ataque aéreo que acertó en el SS  Oronsay anclado muy cerca y el capitán Sharp recibió la orden de regresar, pero no lo hizo.  Un nuevo ataque con Junkers Ju 88 se realizó poco después y esta vez el blanco fue el Lancastria que recibió tres impactos de bombas.  El buque dio media vuelta y se hundió.  Hubo 2477 supervivientes que fueron rescatados por otros barcos.

Pese al éxito de la evacuación, 700 tanques, 2400 cañones y 50.000 vehículos de todas clases fueron abandonados en las playas de Dunkerque, y en el mar, 235 embarcaciones habían sido hundidas.   Los británicos dejaron en Francia 68.111 hombres muertos y los franceses habían sufrido 2.000.000 de bajas de las cuales 90.000 eran muertos, el resto eran prisioneros, heridos y desaparecidos.


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Publicado: 14 junio/2005 - Actualizado: 24 agosto/2013