Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Operación Diadem (11-5-1944)

Segunda fase de la Batalla de Cassino

Presionado por Churchill, el General Alexander decide que es necesario reorganizar las fuerzas y realizar un ataque masivo para doblegar la resistencia alemana que pese a estar prácticamente diezmada no cede las posiciones.   En su Cuartel General, Alexander planifica la Operación Diadem.

Todavía al mando, Freyberg ordenó que el 8º Ejército que se encontraba en la tranquila zona del Adriático, se trasladara a Cassino para atacar el sector desde Cassino al Valle del Liri, con el 2º Cuerpo Polaco en el flanco derecho y el 5º Ejército de Clark en el derecho para ocupar el Valle del Liri hasta la costa.

11 de mayo de 1944

La Operación Diadem estaba lista para empezar con el ataque de 14 divisiones y la 6ª División Sudafricana en reserva.  Pese a que las fuerzas aliadas en ese momento eran infinitamente superiores a las alemanas, las cosas no resultaron bien para los Aliados.  El día 12 de mayo, muchos altos jefes alemanes estaban ausentes.  El General von Senger y el jefe del 10º Cuerpo de Ejército alemán estaban recibiendo condecoraciones en Berlín y disfrutando del permiso de rigor para esos casos.  Para completar el cuadro, el Jefe de Estado Mayor del Grupo de Ejércitos se encontraba enfermo y el relevo del General Senger le concedió permiso al Jefe de Estado Mayor.  Para entonces, el frente italiano había perdido importancia para los alemanes, que en esos momentos con Rommel a la cabeza, se preocupaban por preparar la defensa ante la inminente invasión Aliada en Francia, que no sólo amenazaba la costa del canal, sino también la costa francesa en el Mediterráneo.

15 de marzo

Bombardeo a las 8:30 del 15 de marzo de 1944


En toda una semana, el 2º Cuerpo Polaco no pudo tomar Montecassino sufriendo considerables bajas y quedando empantanado en las laderas de la montaña.   Al sur las fuerzas aliadas rompieron la Línea Gustav y arremetieron contra la Línea Senger, que pese a estar terminada después de meses de trabajo efectuado por la Organización Todt no fue bien aprovechada por los mandos alemanes de relevo.  Cuando von Senger se reincorporó a su puesto sólo le quedaba evitar el aniquilamiento del 14º Cuerpo Panzer.  A partir del 26 de mayo, los alemanes retiraron una división diaria hacia el punto reunión en Valmontone con el objeto de reagruparlas en la nueva línea de defensa, la Línea Roma.  Por su parte los Aliados, habían estado considerando la posibilidad de detener la ofensiva, debido a que el centro de gravedad aliado se comenzaba a trasladar a Francia.

18 de mayo de 1944

Mientras los franceses ya se dirigían a Roma, en Montecassino la orden alemana de retirada se cumple a regañadientes.  Apenas grupos de soldados totalmente agotados tratan de reagruparse descendiendo de la montaña por la ladera norte en retirada hacia Valmontone.  Aún tienen tiempo de lanzar cuesta abajo las últimas granadas y detonar los últimos fusibles de las cargas de demolición ocultas entre las ruinas y en las laderas sembradas ya con miles de trampas cazabobos.  Cuando los polacos llegan a la cumbre las ruinas del Monasterio todo está en completo silencio.  Las ruinas están solitarias.  Los pocos defensores reincorporados al 10º Panzerkorps están ya a medio camino de Valmontone.

Final de Montecassino

Así quedó la Abadía de Monte Cassino

31 de mayo de 1944

Mientras la Operación Diadem estaba en marcha y con los alemanes en franco repliegue, Alexander ordena al 6º Cuerpo en Anzio, ya reforzado con siete divisiones, 70 mil hombres, 500 piezas de artillería y 250 carros, romper el bloqueo de las fuerzas alemanas, que desde el día 22 de enero habían estado bloqueados, y avanzar en dirección al norte para cortar la retirada del 10º Cuerpo de Ejército alemán, pero Clark decide que la carrera para llegar a Roma es más importante y ordena a las fuerzas americanas dirigirse directamente a la capital italiana siguiendo la línea de la costa.

Epílogo

El frente alemán esta en franca retirada, la Línea Roma es sobrepasada para concentrar las fuerzas y reagruparlas en la nueva Línea Gótica más al norte.  El Alto Mando Alemán tiene que tomar las divisiones alemanas en retirada en el Frente del Este y las agotadas fuerzas alemanas de Italia, para reforzar el frente occidental.  Los Aliados dueños de la mitad de Italia siguen acumulando suministros que llegan constantemente al enorme puerto de Nápoles.  Según los cálculos Aliados, los cinco meses de combates por romper la Línea Gustav costaron a los Aliados 105.000 bajas y a los alemanes probablemente 80.000.

En términos militares, el único beneficio para los Aliados fue el poder retener un enorme número de divisiones alemanas, que de otra manera habrían estado retardando el avance soviético en el Frente del Este o habrían ido a Francia para reforzar las defensas del frente próximo a abrirse.  Para los alemanes, significó haber ganado 5 meses, impidiendo que los Aliados llegaran a Viena o que tomaran las refinerías rumanas.  Cualquiera que hubiera sido el tiempo ganado, no habría significado nada en el resultado final.  Pero, lo más oprobioso de este episodio, fue la destrucción innecesaria de la ciudad de Cassino y de la Abadía y Monasterio de Montecassino, más el número de víctimas civiles que jamás fue contabilizado.   Pero la destrucción de Cassino nunca será olvidada, pues todos los años se conmemoran en Cassino, esos tristes episodios de la historia de Italia.

En 1951, el general Mark Clark escribió : "Yo digo que el bombardeo de la Abadía... resultó un gran error; y lo repito, conociendo a fondo las controversias que se han venido desatando alrededor de este episodio...  El bombardeo de la Abadía no sólo fue un innecesario error psicológico desde el punto de vista de la propaganda, sino que resultó también un error táctico militar de primera categoría.  Sólo nos complicó más aún nuestra tarea, haciéndola más costosa en cuanto a hombres, material y tiempo."    Mark Clark, "Calculated Risk", 1951.


Bibliografía

-von Senger und Etterlin, Frido Kriegs in Europa, Berlin 1960
-Hackett, Sir John. Great battles of World War II
-Staerck, Chris.  Allied Photo Reconnaissence of WWII


Publicado: 21 abril/2004