Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Stalingrado [2] Operación Uranus (19-11-1942)

El 19 de noviembre de 1942, el Ejército Rojo desató la Operación Uranus al mando del General Vatutin que contaba con 3 ejércitos y un total de 18 divisiones de infantería, más ocho brigadas de tanques, dos brigadas motorizadas, 6 divisiones de caballería y una brigada antitanque.   La mayoría de estas fuerzas fueron lanzadas contra las líneas rumanas al norte de Stalingrado y el resto, desde el sur, buscando encerrar al 6º Ejército separándolo de las líneas alemanas. 

El ataque fue detenido por los rumanos conteniendo a los rusos todo el día, pero a la larga las líneas de defensa serían rotas por la enorme superioridad numérica de los soviéticos que superaban a la infantería rumana en una proporción de 3 a 1 y en cuanto a las fuerzas acorazadas en un avasallante 7 a 1.  Al día siguiente, las líneas fueron rotas y el frente se convirtió en una coladera por donde discurrían las fuerzas rusas sin que los rumanos pudieran detenerlas.  El segundo ataque realizado por ejércitos rusos 51º, 57º y 64º, irrumpió al sur de Stalingrado perforando las líneas del 4º Ejército Rumano compuesto casi en su totalidad de caballería y parte del 4º Ejército Panzer.

Realizando un movimiento envolvente las dos puntas de lanza se encontraron en Kalash.  El Ejército Rojo embolsó 300 mil hombres del 6º Ejército de Paulus y la mitad del 4º Ejército Panzer desarticulando a los ejércitos rumanos que se desbandaron de manera incontenible.  El ejército rumano que usaba métodos medievales, no tenía ni la mística ni la moral para sostener las líneas.  Los oficiales rumanos usaban los métodos del azote para mantener la disciplina de una tropa que no tenía razones para sacrificarse, mientras que siguiendo sus costumbres, los oficiales comían en mesas con mantel largo y cubiertos de plata.  El 23 de noviembre, el 3º Ejército Rumano se rindió, los soviéticos capturan el puente sobre el Don en Kalash.

El 24 de noviembre, como de costumbre Goering fanfarroneó ante Hitler, ofreciéndole que el 6º ejército sería abastecido por la Luftwaffe que podría reorganizarse mientras se formaba el contraataque para restablecer las líneas alrededor de Stalingrado.  De hacerse eso equivalía a que las fuerzas rusas quedarían cercadas entre las fuerzas de Paulus dentro de Stalingrado y las fuerzas que llegarían del oeste para romper el cerco.  Al menos se requerían de 600 toneladas de suministros diarios, cantidad que los mandos de la Luftwaffe sabían que era imposible transportar, porque simplemente no se contaban con un número suficiente de aviones para llevar a cabo esa tarea.  Pero, una vez más, Hitler creyó en la palabra de Goering y reafirmó la orden de no dar un solo paso atrás en Stalingrado, respaldando la promesa de que el 6º Ejército sería abastecido por aire.  Hitler ordenó que Manstein dejara Leningrado y se dirigiera al sur para controlar la situación.

El plan de Goering fracasó apenas se inició.  El invierno impidió el puente aéreo debido a que ambos extremos de la línea de abastecimientos estaban cubiertos de nubes o grandes nevadas.  Los días en que el clima permitía el despegue, apenas 280 toneladas pudieron ser transportadas, pero apenas fueron unos pocos días en los dos primeros meses del asedio sufrido por el 6º Ejército.

Los pocos aviones que llegaban a Stalingrado regresaban cargados de heridos, que en muchos casos llegaban siendo cadáveres.  Otros muchos miles, morían congelados en los bordes de las pistas de aterrizaje, esperando el avión que nunca llegó y abandonados por los enfermeros que apenas tenían fuerzas para regresar por más heridos.  Pese a todo, Paulus se las arregló para estabilizar las líneas de defensa, pero cada día que pasaba confirmaba el hecho de que la ayuda exterior era imposible, al menos mientras Hitler no derogara la orden de no retroceder.  De hecho si Paulus hubiera tomado la decisión de abandonar Stalingrado para reencontrarse con las líneas alemanas y restablecer el frente, el 6º ejército podría haberse salvado.

El día 7 de diciembre, los ataques rusos sobre el río Chir amenazan los campos de aterrizaje mediante los cuales se abastece el 6º Ejército.  El 11º Ejército Panzer logra controlar la situación pero a costa de enormes pérdidas.


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Publicado: 29 febrero/2004