Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

El "General Invierno" (1)

Para los franceses en 1812, también para los alemanes en 1941, e incluso para muchos otros, Napoleón y Hitler fueron vencidos por el "General Invierno" un mito que de tanto repetirlo se ha convertido en una verdad, pero a medias solamente, porque esas potencias occidentales "invencibles" fueron humilladas por "inferiores" soldados rusos que supieron, cómo pelear esas guerras.

Napoleón en 1812

Las fuerzas principales de Napoleón comprendían no menos de 378 mil hombres que quedaron disminuidas a la mitad durante las primeras ocho semanas de invasión, antes que ocurriera la primera batalla de importancia.   La reducción de fuerzas se debió especialmente por la necesidad de proteger los centros de suministros con tropas que iban quedando a retaguardia, también por enfermedades, por deserciones y por varios miles de bajas causadas por escaramuzas y enfrentamientos poco importantes.

En Borodino, Napoleón pudo disponer de sólo 135 mil hombres y perdió 30 mil en lo que se considera una clásica victoria pírrica después de adentrarse unos mil kilómetros en hostil territorio enemigo.  La secuela fue, la ocupación del desguarnecido Moscú y el posterior abandono casi inmediato de la capital rusa, concluyendo en una retirada humillante.  Pero Napoleón fue un genio militar que había previsto lo que acontecería, por esa razón evitó utilizar a la Guardia en Borodino, fuerzas con las que podía haber cambiado el curso de la batalla y haber salvado miles de vidas, porque el corzo sabía, que necesitaba a esas tropas intactas para proteger la retirada.  En cuanto al clima, el 19 de octubre de 1812 comenzaron las heladas y 5 de noviembre cayeron las primeras nevadas.

El caballo europeo, murió de frío y agotado por el esfuerzo de luchar contra la nieve y la rasputitza

Hitler en 1941

En 1941, el plan de Hitler también se desmoronó antes de que el invierno llegara.   Estaba Hitler tan convencido de la victoria, antes de comenzar la operación, que no tomó las precauciones para una extensa campaña en invierno.  Sus ejércitos sufrieron más de 374 mil bajas —cerca de 23% de su fuerza de 3.200.000 hombres— durante los cinco primeros meses de invasión.   Hitler no escuchó la opinión de sus generales antes de iniciar la campaña, oficiales que lucharon en ese frente durante la Primera Guerra Mundial, ni escuchó las recomendaciones que le daban en los meses subsiguientes, antes de que el invierno llegara.    El 27 de noviembre de 1941, el General Edouard Wagner le informaba: "Estamos al borde de consumir todos nuestros recursos, tanto de personal como material y estamos a punto de enfrentarnos a los peligros del invierno."    Los alemanes no tenían fuerzas suficientes y esto se confirma leyendo las propias Instrucciones del Führer, quien mediante órdenes directas cortantemente movía brigadas y divisiones, de un lado a otro del frente, tapando los huecos y reforzando aquí y allá, debido a la escasez de hombres y material en los tres Grupos de Ejércitos.

El panje siberiano, pequeño y fuerte, estaba acostumbrado a la tundra y la estepa siberiana.

Los planes de Napoleón y Hitler, fracasaron antes de la llegada del invierno, pero hay que reconocer, que los estragos causados por el hielo y la nieve contribuyeron a agravar los problemas y a aumentar las bajas.

El medioambiente en la estepa rusa

El medio ambiente en esas latitudes subárticas son un factor importantísimo a tener en cuenta en operaciones militares como las emprendidas por Napoleón y Hitler: frío extremo; mantos de nieve muy profundos; días muy cortos; en ciertas zonas, densos bosques de coníferas; escasa densidad de población (pocas posibilidades de encontrar cobijo en edificaciones existentes); pocos y malos caminos.

Consecuencias del medioambiente

  • Restricción en la movilidad de las fuerzas.
  • Limitación del apoyo logístico
  • Se requiere de mantenimiento de caminos para remover la nieve o compactarla.
  • Se requieren medios de transporte de huella ancha o sobre patines.

Previsiones

  • La infantería se agota en las caminatas sobre la nieve.
  • Las tropas deben estar equipadas con esquíes.
  • El personal requiere cobijo adecuado y si no se encuentra disponible deben proveerse de manera portátil.
  • Las bajas por congelamiento pueden exceder las bajas en combate a menos que las tropas tengan la ropa adecuada, incluyendo guantes y zapatos especiales.
  • Los heridos deben ser retirados del frente a hospitales de campaña bajo techo para evitar que hasta las heridas menores causen la muerte por exposición.
  • Se requieren lubricantes especiales para las armas y los vehículos.
  • Se deben proveer medios para evitar que los motores y las armas se congelen.

Los alemanes llamaban genéricamente
"panje" a los caballos y a los trineos

Similitudes entre 1941 y 1918

Muchos de los problemas en el combate que la Wehrmacht encaró en el Frente del Este durante el invierno de 1941-1942, reflejan las mismas experiencias encontradas durante la Campaña de Arkhangelsk, durante la Primera Guerra Mundial entre 1918 y 1919.  Los alemanes pagaron un precio muy alto por haber ignorado las enseñanzas obtenidas en esa y otras operaciones en las regiones subárticas, tanto en 1918-1919 como en 1812.

Exceso de confianza

El General Dr. Waldemar Erfurth precisó en sus memorias, que antes de 1941 el Estado Mayor General nunca se interesó en la historia de las guerras en el norte y este de Europa.  No se estudiaron las guerras de los rusos contra los suecos, fineses y polacos a pesar de haber sido publicadas en alemán.   La vieja generación, se había conformado con estudiar a los países fronterizos con Alemania y por tanto, las regiones más alejadas eran desconocidas para el soldado alemán.

Camuflaje improvisado para los pantanos

Se debe emplear el ingenio para
camuflarse en una zona pantanosa.

Los resultados devastadores que resultaron de la exposición de las tropas alemanas a latitudes como las de Moscú y Leningrado, con ropa inadecuada, sin protección contra la intemperie y con fuentes de aprovisionamiento situadas a enormes distancias, fueron tan variadas que es prácticamente imposible tomar una sola batalla como ejemplo, que grafique esa situación en conjunto.

Condiciones climáticas

En 1941, el invierno llegó a Rusia antes de lo esperado.   Al comienzo, eso no fue adverso para las tropas alemanas sino beneficioso porque acortó la época de la "Rasputitza", el período de fuertes chaparrones que dos veces al año convierte los caminos del norte y centro de Rusia en lodazales.   Normalmente la nieve comienza a mediados de noviembre en el centro de Rusia y el frío intenso la segunda quincena de diciembre.   Pero en 1941, la temperatura bajó a niveles bajo cero en noviembre congelando los caminos, lo que favoreció la marcha de camiones, Panzers y vehículos blindados.

Zapatos para el frio

Las necesidad y las carencias agudizaban
el ingenio de los alemanes

Grados más y grados menos

Hay controversias sobre las condiciones climáticas en Rusia en el invierno de 1941-1942.   El General von Bock, comandante del grupo de Ejércitos Centro, dice en su diario que el 5 de noviembre de 1941 la temperatura bajó a -29°C y Albert Seaton dice que el 24 de noviembre estaba en -30°C.    Por su parte el General Zhukov dice que en noviembre las temperaturas en Moscú se mantuvieron estables entre -7° y -10°C. Otros informes del servicio de meteorología ruso dicen que en noviembre de 1941 las temperaturas en el área de Moscú fueron de -17.3°C.    Otros informes indican temperaturas de -40° y al menos uno de -53°C.

Hay que tener en cuenta que los valores absolutos de temperatura son irrelevantes porque un soldado vestido inadecuadamente de hecho puede sufrir de congelamiento a temperaturas apenas inferiores a -10°C.

Raquetas para el fango

A falta de equipo de reglamento los alemanes improvisan raquetas para caminar en la nieve.

Efectos de la nieve

La altura de la nieve en el área de Moscú-Leningrado según el General Emerenko fue de 70 cm a 1,5 metros.  Tal cantidad de nieve dificultó la marcha de las tropas alemanas, pero también lo hizo con las tropas rusas.   Al menos en Demyansk, la nieve impidió que las tropas alemanas cercadas fueran aniquiladas por los rusos quienes se vieron impedidos de poder continuar el ataque.

La terquedad de Hitler

El exceso de confianza de Hitler le hacía pensar, que en otoño finalizaría la campaña en Rusia y que podría retirar dos tercios de las divisiones manteniendo el resto como fuerzas de ocupación en Rusia.   La ropa de invierno, en número suficiente para satisfacer las necesidades de sólo un tercio de las fuerzas, llegó demasiado tarde debido a las enormes dificultades que la Wehrmacht experimentaba con el transporte.   El 30 de noviembre, von Bock le informaba al Mariscal de Campo von Brauchitsch, que los abrigos de invierno para las tropas no habían llegado y que la temperatura era de -45°C.  

Recogiendo las donaciones de frazadas, cobijas y telas de invierno.

Tres semanas después el General Guderian le informaba a Hitler que la ropa de invierno no había llegado a sus unidades y que había perdido más del doble de sus hombres debido al congelamiento, que debido a las acciones del enemigo.    Esa conversación obligó al Partido Nacionalsocialista a iniciar una recolección de abrigos, en especial mantas y esquíes en las ciudades alemanas.  Mientras tanto, las tropas en el Frente del Este se veían forzadas a quitarle la ropa a los cadáveres enemigos y a improvisar botas y otras medidas de emergencia.

Las bajas por congelamiento

Al finalizar el año, la Wehrmacht sufrió 100 mil casos de congelamiento, más de 14 mil con necesidad de amputación y al finalizar ese invierno las bajas alemanas sumaban 250 mil, con más del 90% por casos de congelamiento de segundo y tercer grado.   A eso se sumaron miles de casos de neumonía, gripe y pie de trinchera.  

La muerte por congelamiento es inevitable en casos de desnutrición o heridas graves.  Las heridas leves pueden gangrenarse si el herido no recibe a tiempo la atención médica adecuada.

El impacto de esas cifras fue enorme, aunque los soviéticos habían perdido 1 millón de hombres, entre muertos, heridos y capturados para diciembre de 1941, todavía eran capaces de obtener reemplazos de su enorme población asiática.  Por el contrario, las bajas alemanas, al 26 de noviembre, fue de 375 mil muertos, perdidos en acción e incapacitados y eran irreemplazables.    En abril de 1942, las pérdidas alemanas fueron de 625 mil hombres.

El subestimado ejército soviético

El ejército soviético estaba mejor preparado que sus oponentes.  Las tropas siberianas que atacaron a las titiritantes tropas alemanas de la 35 División de Infantería en Moscú, tenían guantes, chaquetas y pantalones acolchados, gorras de piel con orejeras y botas de fieltro.  Pero la llegada del invierno a destiempo también tomó de sorpresa a los mandos soviéticos.  El 9 de noviembre, el Mariscal Kirill Meretskov revisó a las tropas que habían perdido el pueblo de Tikhvin encontrando que aún tenían ropa de verano.  Pero los soviéticos tenían los uniformes de invierno listos para ser distribuidos y pronto todas las tropas estuvieron ya adecuadamente equipadas.

Caballería alemana

Pese a la excelencia tecnológica de sus fuerzas mecanizadas, el ejército alemán dependía en gran medida de la tracción animal, tanto para el acarreo de artillería como para el transporte de suministros.   El error fue, que los caballos utilizados eran europeos que no pudieron resistir las inclemencias del clima ni podían hacer el esfuerzo necesario para realizar el trabajo en la rasputitza y en la nieve. 

Carga de cvaballeria alemana

No todo eran Panzers... Carga de caballería alemana.

La mayoría de los caballos murieron por congelamiento.  Por su parte, los rusos disponían de los panjes, caballos siberianos de corta alzada y extremadamente fuertes capaces de soportar las gélidas temperaturas subárticas, con sólo protegerlos del viento durante las horas de descanso.  Pronto los alemanes tuvieron que echar mano a esos ponies y a los trineos rusos llamados indistintamente “panjes” por los alemanes.


Bibliografía

Leavenworth
Paper No.5
Fighting the Russians in Winter: Three Case Studies
Dr. Allen F. Chew
Combat Studies Institute
U.S. Army Command and General Staff College
Fort Leavenworth, Kansas

23Lt. R. J. H. Haynes, "Soviet Techniques in Winter Warfare," Journal of the Royal United Services Institute for Defense Studies 119, no. 2 (June 1974):59.

Marshal Georgii Zhukov, "The Battle of Moscow," in Moscow 1941 "1942 Stalingrad, compiled by Vladimir Sevruk (Moscow: Progress Publishers, 1974), p. 53; Alfred W. Turney, Disaster at Moscow: von Bocks Campaigns (Albuquerque: University of New Mexico Press, 1970), p. 133


Publicado: 1 noviembre/2002