Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Operación Fall Blau (Operación Braunschweig) (5-4-1942)

A finales de 1941, las fuerzas alemanas sufrieron sus primeros reveses.  La primera contraofensiva soviética hizo tambalear el frente alemán y el invierno se encargó de cerrar las puertas de Moscú.  No con poco esfuerzo, los alemanes lograron detener la arremetida soviética, pero cada día que pasaba se palpaba que era imposible reiniciar el asalto de la capital rusa al menos mientras durara el invierno.  Sin embargo, los alemanes lograron consolidar el frente.

Al llegar la primavera nuevos planes de batalla crearon la ilusión de que sería posible reanudar la ofensiva pero coordinar un plan de ataque de los tres frentes alemanes, Norte, Centro y Sur era una utopía.  Sólo durante el invierno las fuerzas alemanas perdieron un millón de hombres en combate y medio millón más debido a las enfermedades y el congelamiento.   Para reemplazar las bajas, los mandos alemanes recurrieron a sus aliados que aportaron divisiones rumanas, húngaras e italianas.  Pero Hitler decidió que el nuevo ataque debería enfocarse en el Grupo de Ejércitos Sur con los objetivos de capturar los yacimientos petrolíferos del Cáucaso, las industrias de la cuenca del Donets y los campos de cereales de Kuban.

Los planes originales llevaron el nombre de Operación Siegfried, pero cuando fueron revisados a la luz de los fracasos para ocupar Moscú, el nuevo nombre escogido fue Operación Fall Blau que fue ordenada por Hitler mediante la Directiva Nº 41 del 5 de abril de 1942.  Más tarde, el 30 de junio la operación fue renombrada Braunschweig.

Fall Blau, constaba de varias fases:

Fase 1.  El ala norte del Grupo de Ejércitos Sur realizaría un movimiento de pinzas para encerrar las fuerzas soviéticas al oeste de Voronezh.

Fase 2.  Una vez cerradas las pinzas en Voronezh, las fuerzas girarían al sur en dirección a Millerovo para unirse a las fuerzas alemanas al este de Kharkhov.

Fase 3.  Una vez combinadas las fuerzas del Grupo de Ejércitos Sur, se dirigirían hacia Stalingrado para encerrarla en un movimiento envolvente.

Fase 4.  Una vez embolsada Stalingrado, el grueso de las fuerzas del Grupo de Ejércitos Sur se dirigirían al Cáucaso con un grupo dirigiéndose a Rostov y otro grupo dirigiéndose a Crimea.

De acuerdo a la Directiva de Hitler, las fuerzas que embolsarían a Stalingrado también cubrirían el flanco izquierdo de las fuerzas que se dirigirían al Cáucaso, mientras que esas fuerzas (las de Stalingrado) "deberían ocupar la ciudad por sí mismas o mantenerla bloqueada con fuego de artillería pesada".  Con ese plan así delineado, Hitler se dirigió con su Estado Mayor a Cuartel General del Grupo de Ejércitos Sur en Poltava para discutir los detalles finales del Operación Blau con su Comandante en Jefe Fedor von Bock.  Hitler no tenía ninguna duda sobre el éxito del plan, pero Bock manifestó sus dudas sobre las reservas con que contaba el Ejército Rojo.

En el Kremlin, Stalin y su Estado Mayor, sabían que los alemanes contraatacarían, pero no tenían certeza de dónde sería el ataque.  Después de todo, para Stalin también, Moscú era el objetivo lógico de los alemanes.  Como Hitler sabía que eso era lo que Stalin esperaba, ordenó hacer una serie de movimientos en el Grupo de Ejércitos Centro.  Para lograr el efecto deseado encargó a Goebbels que iniciara una campaña psicológica que reforzara esa creencia.  Goebbels utilizó a la embajada alemana en Lisboa para lograr diseminar falsos rumores que se reforzaron con discretos artículos periodísticos en la prensa alemana.  El propio Hitler fue más allá emitiendo una Directiva falsa con los planes para una "Operación Kremlin" dirigida al Grupo de Ejércitos Centro.  La Directiva fue radiada por los alemanes en una frecuencia que el servicio de inteligencia alemán sabía que era monitoreada por los rusos.  Comandantes alemanes emitían órdenes que hacían pensar que efectivamente se estaba planeando el reinicio de la ofensiva contra la capital soviética y los agentes alemanes difundían rumores para reforzar la supuesta veracidad de las órdenes.  Finalmente, la Luftwaffe hizo una serie de vuelos de reconocimiento de Moscú y sus alrededores.

Por órdenes estrictas de Hitler, la Operación Blau debía llevarse a cabo en el más estricto secreto y para ello, ordenó explícitamente que todas las órdenes relacionadas con la Operación Blau debieran ser únicamente verbales y que bajo ninguna circunstancia debieran emitirse instrucciones por escrito, no sólo en el Frente Oriental sino en el propio Berlín.

El 17 de junio el General Georg Stumme comandante del XL Cuerpo Panzer del 6º Ejército, realizaba una conferencia con sus comandantes de división dando las órdenes orales correspondientes para la ejecución de la Operación Blau.  Uno de sus comandantes le pidió a Stumme que escribiera algunos de los puntos.  Stumme hizo algunas anotaciones en apenas media página detallando los movimientos más importantes y los hizo transcribir y distribuir al Cuartel General de cada división.

El día 19 de junio el Mayor Joachim Reichel, Jefe de Operaciones de la 23ª División Panzer voló en un avión de observación para hacer un reconocimiento al noreste de Kharkov llevando consigo las órdenes escritas de Stumme.  El avión voló detrás de las líneas enemigas y fue derribado por los rusos.  Los restos de la nave siniestrada fue encontrada por una patrulla alemana al día siguiente confirmando que las dos tumbas que habían en las cercanías eran recientes y luego de extraer los cadáveres que debido al mal estado en que se encontraban no podían confirmar que se trataban de los restos del Mayor Reichel y del piloto, pero que todo indicaba que podían ser ellos.   La patrulla alemana no encontró rastros de los documentos y mapas que portaba el Mayor Reichel.

Las terribles noticias llegaron a oídos de Hitler que se puso furioso porque el éxito de la Operación Blau se acababa de poner en grave riesgo por haber desobedecido sus órdenes explícitas.  Hitler no estaba dispuesto a dar marcha atrás a sus planes pero sí estaba decidido a castigar a Stumme por su metida de pata.  Tanto Stumme como su Jefe de Estado Mayor fueron enviados a una corte marcial siendo acusados y condenados por haber revelado órdenes al enemigo.  La pena fue de prisión pero Herman Goering que presidía la corte fue benevolente intercediendo ante Hitler para que diera su clemencia.  Hitler accedió finalmente y se le ordenó a Stumme y a su Jefe de Estado Mayor a trasladarse a África bajo las órdenes de Erwin Rommel.  Al final, Stumme encontró el término de su carrera rindiendo las fuerzas del Eje en África.

Los documentos que el Mayor Reichel llevó en el avión efectivamente cayeron en manos de los rusos y en pocos días estaban sobre la mesa de Stalin en el Kremlin.  Luego de estudiarlos y ante la presión de sus servicios de inteligencia que venían analizando los indicios de que los alemanes estaban preparando el ataque a Moscú, Stalin decidió que los documentos eran falsos y que lo que pretendían los alemanes era hacerles creer que el ataque a Moscú no se realizaría.

A pesar de que Hitler ignoraba lo que Stalin había creído, siguió adelante con la Operación Blau que comenzó el 28 de junio de 1942.  Cerca de 20 divisiones bajo el mando del General Maximilian von Weichs conjuntamente con el 2º Ejército Húngaro y el 4º Ejército del General Herman Hoth partieron de Kursk en dirección a Voronezh.  El 30 de junio, el General Friedtich Paulus ponía rumbo al este desde Volchansk al noroeste de Kharkhov.  Giraron al norte hacia Stary Oskol enlazando con el 4º Ejército Panzer pero no lograron encerrar a las fuerzas rusas porque ya se habían retirado más al este cuando las fuerzas alemanas se encontraron.

La captura de Voronezh no parecía tarea fácil para los alemanes, al menos para capturar a las fuerzas rusas, porque a medida que avanzaban, los soviéticos se retiraban más al este.  La situación se complicó y Hitler decidió visitar a Bock para dejarle a él la opción de decidir qué hacer con Voronezh.  Bock decidió capturar la ciudad pero el juego de retroceder sin presentar batalla para contraatacar después estaba dilatando demasiado y retardando la operación.   Hitler comenzó a desesperarse y tomo la decisión de detener el ataque a Voronezh, pero en vez de retirar al 4º Ejército Panzer Hitler decidió retirar al XL Cuerpo Panzer del 6º Ejército a quien dejó sin una fuerza Panzer de importancia y les ordenó dirigirse al sur.  El 9 de julio dividió al 6º Ejército convirtiéndolo en los Ejércitos A y B.  Bock quien hasta ese momento fue comandante del Grupo de Ejércitos Sur fue nombrado Comandante del Grupo de Ejércitos B y el Mariscal de Campo Wilhelm List fue puesto al mando del Grupo de Ejércitos A.

Las fuerzas rusas seguían eludiendo el combate para evitar ser embolsados, retirándose hacia el este cada vez que veían que sus flancos corrían peligro.  Los alemanes lograron capturar a 70 mil rusos, pero el grueso de las fuerzas logró escapar.  Para hacer más prisioneros, Hitler, contra la opinión de Bock quien protesto ante el General Halder, ordenó embolsar a Millerovo.  Para entonces Hitler había trasladado su Cuartel General a Vinitsa en Ucrania llamándolo Werewolf (hombre-lobo), un campamento de cabañas de troncos en un bosque húmedo.

La situación en el Werewolf se puso tensa a medida que los días pasaban y los rusos mantenían sus tácticas y resistencia distrayendo fuerzas que deberían estar en esos momentos concentradas en el ataque a Stalingrado y el Cáucaso.

El embolsamiento de Millerovo que ordenó Hitler se completó con la toma de 50.000 prisioneros, pero eso no era lo que él esperaba.  Frustrado, ordenó cercar Rostov y mandó incorporar el 4º Ejército Panzer al Grupo de Ejércitos A de List.  Hitler aprovechó para deshacerse de Bock substituyéndolo por Maximilian von Weichs y además retiró del frente a 9 divisiones: la Grossdeutschland y la Leibstandarte-SS fueron enviados a Francia debido a las rumores de una invasión aliada; las divisiones 9ª y 11ª fueron enviadas a reforzar al Grupo de Ejércitos Centro y el 11º Ejército de Manstein junto con otras 5 divisiones fueron enviados a reforzar al Grupo de Ejércitos Norte.  Las fuerzas de Manstein habían capturado Sebastopol en Crimea en una exitosa campaña y se encontraban listas para iniciar la conquista del Cáucaso a través de la península de Kerch para cumplir con la fase 4 de la Operación Blau, pero Hitler insistió en mandarlas al norte.

Esta diversión de fuerzas debilitó al Grupo de Ejércitos Sur y el 23 de julio emitió una Directiva que condenó a muerte a la Operación Blau.  Ordenó la captura de Stalingrado como primera prioridad y del Cáucaso simultáneamente.  El Grupo de Ejércitos Sur ya no tenía capacidad para cumplir esos objetivos que además significaban la creación de dos frentes separados con insuficientes fuerzas para cubrir los espacios entre los dos.

El Grupo de Ejércitos A luchó denodadamente en las calles de Rostov, la ciudad era la entrada al Cáucaso y por tanto Stalin no estaba dispuesto a rendir fácilmente.  Por primera, vez desde que se inició la campaña en Rusia el Ejército Rojo presentaba una feroz resistencia en una ciudad para evitar su captura, en vez de retroceder como había sido la táctica soviética hasta entonces.  Sin embargo, todavía se notaba la superioridad de las fuerzas alemanas que lograron capturar Rostov y abrir así la puerta al Cáucaso.

La campaña del Cáucaso comenzó bien para los alemanes con la captura por el 17º Ejército de la ciudad de Krasnodar, en el banco norte de Kuban, el día 9 de agosto.  El día 10 de agosto las divisiones Panzer 3ª y 23ª capturaron Pyatigrosk.  A finales de agosto, los alemanes izaban su bandera en el pico más alto del Cáucaso, el monte Elbrus a 18.519 pies de altura.  Los éxitos alemanes, sin embargo, comenzaron a disminuir.  Hitler realizó otro cambio en planes, él divirtió la mayoría de la ayuda aérea del Grupo de Ejércitos A. al Grupo de Ejércitos B.  Con la carencia de la ayuda, de las fuentes de suministros, y de los refuerzos adecuados poraire, el ímpetu menguó.   Hitler montó en cólera y frustrado el encomendó a List el mando del Grupo de Ejércitos A.  El ímpetu de la campaña en el Cáucaso continuó disminuyendo, los alemanes lograron algunas victorias de menor importancia aquí y allí, pero nada relevante.  A mediados de noviembre, la ofensiva alemana se detuvo debido a la lluvia y a la nieve.

Hitler decidó abandonar su Cuartel General en Vinitsa y se mudó de nuevo a su Cuartel General en PrusiaOriental.  En ese momento el Führer centró su atención en el Grupo de Ejércitos B y la captura de Stalingrado.  Hitler creyó en su propio mito y se sentía que era invencible.  Creyó que sus instintos y decisiones serían siempre infalibles.

Sin embargo, los éxitos comenzaron a esfumarse debido a la falta de suministros.   Nuevamente los planes fueron cambiados con el retiro del apoyo aéreo del Grupo de Ejércitos A para reforzar al Grupo de Ejércitos B.   La carencia de suministros y a mediados de noviembre las primeras nevadas y lluvias, detuvieron el avance en el Cáucaso.  Hitler decidió concentrarse en el grupo de Ejércitos B y la captura de Stalingrado, que se convirtió en su obsesión y el comienzo del fin.


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Publicado: 1 enero/2004