Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Invasión de los Balcanes - Yugoslavia (6-4-1941)

Yugoslavia

En la Cancillería del Reich y en el Mando Supremo de la Wehrmacht en marzo de 1941, las cosas marchaban a buen ritmo.  Se estaba preparando la Operación Barbarossa para invadir la Unión Soviética, y simultáneamente se hacían los preparativos para poner a punto la Operación Marita que tenía como objeto invadir Grecia.

!Golpe de Estado en Yugoslavia!

Hacia el mediodía del 27 de marzo de 1941, una noticia hace estremecer las paredes de la Cancillería de Hitler: ¡Golpe de Estado en Yugoslavia!   Nadie podía creer la noticia, puesto que dos días antes Yugoslavia había firmado su ingreso al Pacto Tripartito.  La confirmación de la noticia puso a Hitler de muy mal humor quien luego de reunirse con Ribbentrop ordenó que el Jefe de Estado Mayor, General Halder, se presentara inmediatamente en su oficina.

Petar II

El joven Rey Petar II asume el trono

Halder se encontraba haciendo los preparativos para la Operación Barbarossa en Zossen cuando recibió la llamada telefónica que lo hizo salir a toda velocidad rumbo a la Cancillería.  En el término de la distancia Halder llegó a Berlín, dirigiéndose de inmediato a la calle Voss.  En el despacho del Führer se encontraban Hermann Goering y Ribbentrop.

"!Yugoslavia debe ser abatida! "

La orden de Hitler fue tajante: “Yugoslavia debe ser abatida, lo antes posible.”   La puerta falsa de Europa en los Balcanes nuevamente quedaba abierta y las refinerías y yacimientos petrolíferos de Ploesti en Rumania corrían el riesgo de ser bombardeadas por los ingleses desde sus bases en Grecia.  Halder recibió de manos de Hitler la Directiva Nº 26, donde fijaba las estrategias a seguir de manera inmediata en los Balcanes.

General Halder

General Halder

El Plan del General Halder

Halder debía partir de la nada, para esbozar un plan de ataque a Yugoslavia, que dadas las circunstancias políticas hasta el día anterior, no había sido necesario considerar.  Haciendo uso de todo su ingenio militar, Halder esbozó un plan que consistía en:

1. Un Grupo de Ejércitos partiendo de la Estiria penetraría en Croacia.
2. Unidades rápidas avanzarían desde Hungría, entre los ríos Save y Drave, en dirección a Belgrado.
3. Un Panzergruppe, dispuesto en las cercanías de Sofía, Bulgaria, para el ataque contra Grecia, se movería rumbo a Belgrado, pasando por Nis y a lo largo del curso del río Morava.
4. Otros Panzergruppen partirían del sur de Bulgaria, hacia el oeste, en dirección a Skoplje y la frontera albanesa.
5. Cuatro divisiones italianas se dirigirían a Ragusa desde sus bases en el norte de Albania y el 2º Ejército italiano se dirigiría a Liubliana en el norte de Yugoslavia y a lo largo de la costa hasta Ragusa para proteger la costa de un posible desembarco de fuerzas británicas.  Esto último, incluía el movimiento de las fuerzas italianas en Zara, en dirección a Ragusa.

Con ese plan, las fuerzas yugoslavas quedaban aisladas de los ingleses y griegos.   Hitler aprobó el plan y firmó la Directiva para el Mando Supremo de la Wehrmacht.  En el término de dos días la OKW presentaba el plan detallado de la operación que resultó ser una obra maestra de estrategia militar preparada en sólo una semana.  La fecha para el ataque quedó fijada para el día 6 de abril.


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Planes operativos

Dentro de los planes tácticos, Halder ordenó que las tropas debían iniciar la marcha con el mínimo de impedimenta posible, mientras las tropas de refuerzo en la retaguardia debían disponerse con todo su equipo.  De esta forma se garantizaría la movilidad para poder realizar la operación en el menor tiempo posible.

Los planes tácticos incluían la designación de las unidades que debían capturar objetivos específicos, tales como instalaciones de gobierno, edificios clave, puentes e instalaciones militares, en especial las fortificaciones fronterizas.

Regimiento Brandenburgo

En el Danubio el “Regimiento Brandenburgo de Misiones Especiales 800”, debían bajar de las rocas hacia el vado del río donde encontrarían las armas y equipos que otro grupo habría escondido unos días antes.  La misión fue producto de un informe de Canaris que indicaba la presencia de misteriosos buques fluviales en varias radas del río, donde habían sido camuflados.  El reporte de inteligencia fue correcto, pues cuando se realizó la operación los comandos descubrieron que la intención de los yugoslavos era hundir los buques cargados con cemento para bloquear el tráfico fluvial.

Bf 109

Los planes incluían ataques aéreos por parte de la 4ª Luftflotte, en apoyo a las fuerzas de tierra y misiones de bombardeo a la capital Belgrado, donde debían destruirse los centros de comunicaciones y edificios de gobierno.  Se preveía el enfrentamiento entre los cazas alemanes y los recientemente adquiridos Me-109 de la Fuerza Aérea Yugoslava, una de las tantas paradojas de la guerra.

6 de abril de 1941

Durante la mañana del 6 de abril de 1941 se inició la operación con el bombardeo de los edificios de gobierno en Belgrado, cuarteles, edificios de correos, centrales eléctricas.  Los bombarderos del General Alexander Löhr realizaron una operación exitosa que logró desmembrar la resistencia yugoslava que de pronto se quedó incomunicada y sin gobierno ni mandos militares.  El Gobierno huyó y el Ejército quedó totalmente descoordinado.

En tierra, las fuerzas alemanas iniciaron la veloz ofensiva que prácticamente no encontró resistencia desde Graz hasta Grecia.  Los Panzers rodaban a toda velocidad por las carreteras yugoslavas, mientras los cazadores de montaña avanzaban por el escarpado territorio heleno.

Ploesti

Yacimientos petrolíferos y refinería de Ploesti,
la gran preocupación alemana

Zagreb y Sarajevo

Las fuerzas del 2º Ejército del General Weichs ocuparon Zagreb el día 10 de abril, encontrándose con el XLVI Panzer Korps procedente de Hungría.   Una parte de esa fuerza Panzer siguió rodando hacia Belgrado donde entraron el día 12 y otra tomó rumbo a Sarajevo.  Las fuerzas italianas enlazaron con los alemanes en Karlove y en las cuencas del Save y el Drave.

El 1º Panzer Group del General Kleist avanzó desde Bulgaria en dirección a Belgrado a lo largo de la ribera occidental del río Morava, llegando a Krusevac el día 8 de abril.  El XL Panzer Korps desde Bulgaria tomó rumbo a Skoplje ocupando la ciudad el día 7.  Ese grupo seguiría rumbo al sur en dirección a la frontera griega, mientras el XVIII Cuerpo de Ejército hacía lo propio en un movimiento en hoz cambiando de rumbo, hacia el sur en Strumica.  Fuerzas italianas procedentes de Albania, enlazan también con los alemanes cerca a Bitola.

Tropas italianas

Tropas italianas acosando a los yugoslavos

Cae Belgrado

La ciudad de Belgrado fue atacada desde tres puntos diferentes, por el noroeste el grupo Panzer del XLVI Panzer Korps, por el noreste el XLI Cuerpo de Ejército Motorizado y por el sur el XI Cuerpo de Ejército acompañado del XIV Panzer Korp.  La ciudad se rindió en una semana.

Rendición de Sarajevo

Sarajevo fue tomada el día 16 por los alemanes y Ragusa al día siguiente por los italianos.  A las fuerzas alemanas e italianas les tomó apenas 9 días liquidar la resistencia Yugoslavia sin grandes perdidas, pues puede decirse que la operación se realizó sin disparar un solo tiro y sin emplear todas las fuerzas que fueron asignadas, incluso muchas de ellas fueron regresadas a sus puntos de origen, para continuar con los preparativos de la Operación Barbarossa.

Tropas yugoslavas

Tropas yugoslavas rindiéndose

Capitulación

El mismo día 17 los mandos yugoslavos comunicaron a las diferentes unidades que podían capitular a su propia discreción.  Los alemanes, sin embargo, exigieron la rendición incondicional.  Al no estar en situación de imponer condiciones las 33 divisiones del ejército yugoslavo optaron por la rendición incondicional.

Repartición de Yugoslavia

Yugoslavia fue borrada del mapa. Italia tomó la costa adriática.  Hungría ocupó el Banato.  Bulgaria tomó Macedonia.  Croacia fue independizada y Ante Pavelic fue nombrado Jefe de Estado.  Transilvania crea tensiones entre hungaros y rumanos, pese al Laudo de Viena de 1940.

Epílogo

Las bajas alemanas durante los 9 días de combate fueron 155 muertos, 340 heridos y 11 desaparecidos.  Las bajas estuvieron muy por debajo de las calculadas por los mandos alemanes.  Si bien la ciudad de Belgrado sufrió un duro bombardeo de los edificios oficiales y militares, la población no sufrió mayores consecuencias.  Durante la guerra y los primeros años de posguerra, Churchill se encargó de regar la especie de que la población civil había sido bombardeada de manera inmisericorde, pero los testimonios posteriores indican todo lo contrario.  Aparte de los edificios de gobierno, el General Alexander Löhr tuvo sumo cuidado en dar órdenes directas precisas de que sólo se bombardearan instalaciones militares.


Publicado: 14 febrero/2002