Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Operación Attila y Operación Anton

Después de firmada la Capitulación de Francia con el Armisticio de Compiègne, entre el Gobierno Alemán y el Gobierno de Vichy, quedaba delimitada la Francia Ocupada y la Francia de Vichy a cuya cabeza estaba el Mariscal Petain, nuevo Presidente de Francia.  Sin embargo, pese a que las fuerzas armadas francesas quedaban reducidas, de la misma forma que en 1918 el Tratado de Versalles redujo a la mínima expresión al ejército alemán, el Oberkommando Wehrmacht (OKW) tenía que tomar sus previsiones para la eventualidad de un alzamiento en las colonias africanas francesas, donde excepto por la vigilancia estrecha de los servicios secretos alemanes, el OKW no contaba con posibilidades de una intervención militar inmediata.  Por esa razón, el OKW elaboró tres planes de contingencia que deberían ponerse en marcha de manera inmediata apenas surgiera una señal de alarma: la Operación Attila, la Operación Anton y la Operación Lila.

Blaskowitz

General Blaskowitz

La Operación Attila tenía como finalidad evitar que un alzamiento de las fuerzas francesas en África contra el Gobierno de Vichy, representara una amenaza en la costa mediterránea o desembocara en un intento de invasión del sur de Francia.  En caso de ocurrir, la Wehrmacht debía actuar de manera inmediata para que la Luftwaffe, la Kriegsmarine y el Heeres ocuparan la Francia de Vichy y repelieran cualquier ataque procedente del Mediterráneo, capturando los buques franceses en las costa mediterránea francesa para evitar que cayeran en manos británicas, así como los aviones en los campos aéreos en Vichy.

La Operación Anton difería de la Operación Attila en que se pondría en marcha si se presentaba la amenaza de una invasión Aliada al sur de Francia desde África, pero en este caso participaban las fuerzas armadas italianas, cuya misión era ocupar la Riviera Francesa y la isla de Córcega, mientras que unidades de las fuerzas alemanas del Frente Occidental, acantonadas en la costa Atlántica, frente al Canal Inglés hasta la frontera española, debía ingresar a la Francia de Vichy para tomar el control militar de la región sur de Francia.  Le correspondía al Comandante en Jefe del Oeste activar en el menor tiempo posible cualquiera de las dos operaciones una vez que recibiera la orden de Berlín.

General Hausser

General Hausser

Tanto la Operación Attila como la Operación Anton, eran planes para ocupar objetivos terrestres.  La Operación Lila era complementaria a las operaciones terrestres y tenía como objetivo principal capturar los buques de la flota francesa en la Base Naval de Toulon con el objeto de evitar que cayeran en manos de los Aliados.  Todo el plan fue detallado en la Directiva No 19 de Hitler, del 10 de diciembre de 1940.

Las fuerzas alemanas procedían de la 1ª Armee (1º Ejército) estacionado en la costa atlántica entre la frontera con España y el Río Loire y la 7ª Armee al mando del Generaloberst Friedrisch Dollman.  Las unidades llamadas a iniciar la operación eran las 157ª División de Reserva, 165ª División de Reserva, 189ª División de Reserva, 7ª División Panzer, 10ª División Panzer, 326ª División de Infantería, 327ª División de Infantería, 328ª División de Infantería, 335ª División de Infantería, la División Panzer Grenadier-SS "Totenkopf" y la 2ª División-SS "Das Reich."

Para ocupar Córcega los italianos contaban con la 20ª División de Infantería "Friuli" de Livorno y la 44ª División de Infantería "Cremona" de Cerdeña.  Para ocupar la Riviera francesa las fuerzas italianas contaban con la 4ª Armata compuesta por 9 divisiones estacionadas en el sureste de Francia y cuya misión era atrincherarse a lo largo de la costa mediterránea, excepto el sector de la Base Naval de Toulon que sería neutralizada con la Operación Lila.  Desde Cerdeña, los italianos debía enviar la 2ª División Celere E.F.T.F, la 10ª División Motorizada "Piave", la 103ª Aerotransportada, la División "Piacenza", la 104ª División Aerotransportada "Mantova", la 105ª División Aerotransportada "Rovigo", la 7ª División de Infantería "Lupi di Toscana", la 48ª División de Infantería "Taro", la 58ª División de Infantería "Legnano", y la 5ª División Alpina "Pusteria".   Todas las divisiones, al mando del General Mario Vercellino, debían ensamblarse en la localidad de Corte como el 4º Ejército, integrante del VII Cuerpo de Ejército.

El General Blaskowitz designó al General Paul Hausser, comandante del 2º Cuerpo Panzer para comandar la operación.  Hausser dispuso que la tarea de actuar como punta de lanza la llevara a cabo la experimentada 2ª División "Das Reich" junto con las divisiones Panzer 7ª y 10ª.  El General Rundstedt habló con el General Vercellini para que enviara una división a Cerdeña mientras el resto de sus fuerzas, en especial el Batallón de Comandos Navales "San Marco", ocupaban la Riviera Francesa.

Debido al movimiento de tropas alemanas e italianas, previos a la invasión, la inteligencia francesa calculó que la operación se estaba gestando para comenzarla el 10 de noviembre.  En consecuencia las tropas francesas recibieron las órdenes para atrincherarse en zonas de muy difícil acceso para esperar la invasión.  Sin embargo los alemanes no se movieron ese día y por ello el alto mando francés supuso que todo era una sospecha no confirmada por parte de la inteligencia y para evitar provocaciones a los alemanes ordenaron que las tropas regresaran a sus cuarteles.

El 11 de noviembre de 1942, las unidades alemanas e italianas se movieron hacia la Francia de Vichy.  Las fuerzas francesas contaban con 8 divisiones de Infantería, reducidas en el mismo grado que las fuerzas armadas alemanas fueron reducidas por el Tratado de Versalles en 1918, por tanto incompletas y mal armadas.  Aunque las fuerzas italianas eran un tanto débiles en equipo, las francesas lo eran más, puesto que tenían una serie de restricciones como la carencia de cañones de más de 75mm y no contaban con tanques, ni armas antitanque.

No hubo oposición por parte francesa y de manera incruenta los alemanes tomaron posiciones en el sur de Francia.  Se puede pensar que la mayoría de los franceses hubieran deseado combatir, pero eso no fue así.  Estaba aún abierta la herida por el traicionero ataque Aliado en el norte de África y la pérdida de parte de la flota.  Eso no lo iban a perdonar fácilmente los franceses.

La mayoría de los ciudadanos franceses aceptaba la ocupación como una garantía para que no se repitiera en Toulon lo que ocurrió en Mers-el-Kebir y Dakar, lo que no podían imaginar los franceses era lo que pasaría después en Toulon cuando se puso en marcha la Operación Lila.


LIBROS

The French Navy in World War II, por P. Auphan (Inglés)


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Das Ende der französischen Flotte im Zweiten Weltkrieg: Toulon 1940-1944 por Hannsjörg Kowark. (Alemán)


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Publicado: 7 julio/2006