Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Operación Flipper
Misión: Asesinar a Rommel (18-11-1941)

Misión: Acabar con Rommel

Winston Churchill quedó muy mortificado con la derrota de Wavell en su primer combate contra el Afrikakorps, en la primera batalla de tanques de la historia donde se enfrentaban dos grandes fuerzas, no podía haberse perdido en la forma como ocurrió, es decir dos movidas y jaque mate.  La primera medida de Churchill fue destituir a Wavell — “con honores”— y poner al General Auchinleck en su lugar.  El siguiente paso que quería tomar el Primer Ministro era eliminar a Rommel, no necesariamente matarlo, a menos que fuera necesario, sino capturarlo vivo para exhibirlo en un campo de concentración británico.  Eso, según él desmoralizaría al Afrikakorps y elevaría la moral de las fuerzas británicas.

Long Range Desert Group

El Long Range Desert Group se componía de voluntarios, que tenían su Cuartel General, primero en el Oasis Siwa y luego en el Oasis Kufra.  Desde allí realizaban las incursiones detrás de las líneas italianas.  En muchas oportunidades desde esos lugares realizaron operaciones, penetrando hasta 500 Km en territorio enemigo y hasta cargaron con prisioneros de regreso a su base.

16 de noviembre de 1941

En la noche del 16 de noviembre de 1941 dos submarinos emergen en la costa de Cirenaica 300 kilómetros detrás de las líneas ítalo-alemanas.   De los 50 hombres unos mueren ahogados por el fuerte oleaje, otros reembarcan en el submarino agotados por el esfuerzo y otros se pierden en la oscuridad de la noche.  En total 30 hombres logran reunirse en la orilla.  Su jefe es el Teniente Coronel Geoffrey Keyes, hijo del almirante sir Roger Keyes, jefe de todos los comandos especiales y de todas las incursiones secretas hechas por el ejército británico.  A Keyes lo acompaña otro oficial, el Capitán Campbell.

Se dividen los hombres en dos grupos, uno para cortar las comunicaciones alemanas y el otro al mando del propio Keyes, con Campbell segundo al mando y el sargento Terry, son los encargados de secuestrar o asesinar a Rommel.   Luego de una breve caminata, Keyes se encuentra con el teniente John Haselc, también oficial de comandos que vive, desde hace algún tiempo, como un árabe cualquiera detrás de las líneas alemanas.  Por medio de algunos informadores árabes, Keyes cree saber que el Cuartel General de Rommel se encuentra en la antigua prefectura de Beda Littoria en Cirenaica, por donde circulan oficiales de alta graduación.  La realidad es, que no se trata del Cuartel General del Zorro del Desierto, puesto que entre julio y agosto, se ha formado el numeroso "Grupo Acorazado Afrika", y en ese local funciona la Dirección de la Intendencia, de la cual dependen todas las fuerzas ítalo-alemanas.

18 de noviembre de 1941

En la noche del 18 noviembre, el Intendente Comandante Schleusener, no se encuentra en su puesto de servicio, sino que está internado en el hospital de campaña, en compañía de su segundo al mando.   En su reemplazo está el Segundo Intendente Comandante, el Mayor Hans Poeschel.   Como ocurre diariamente, las luces se apagan a la media noche y sólo queda un débil farol en el puesto de guardia.

Se inicia el ataque

Keyes y sus hombres se aproximan en la oscuridad de la noche y en medio de una tormenta, al que creen es el Cuartel General de Rommel.   Los comandos acaban de llegar a su objetivo.   En dos grupos atacan la casa por delante y por detrás.   Keyes comanda el grupo que ataca por delante.   Fracasa la sorpresa, pues el guardia que es fuerte como un toro se abalanza sobre el primer comando del grupo —que inicialmente evita hacer uso de las armas de fuego— rodando ambos contra la puerta de la Oficina de Armas y Municiones.

Comienza la balacera

Despertados por el ruido, los dos suboficiales que duermen dentro, toman sus pistolas ametralladoras, el sargento Lentzen abre la puerta y dispara.   Al mismo tiempo Keyes ha lanzado las granadas de mano y caen en medio de la habitación.   El suboficial Kovacic que todavía se encontraba parado en el centro de la habitación recibe el impacto de la explosión de lleno y queda muerto en el piso.  El primer jefe de transporte Bartel que iba a saltar de la cama tiene tiempo de dejarse caer y resulta ileso.

Kaufholz desabarata la misión a costa de su vida

El Oficial de Órdenes, teniente Kaufholz comienza a descender por la escalera del primer piso, cuando estallan las granadas cuyo resplandor ilumina la planta baja.   Kaufholz ve a los comandos y dispara cayendo Keyes, pero el Capitán Campbell también vio al alemán y disparó y la ráfaga alcanza a Kaufholz y cae muerto, mientras dispara dos veces más. Campbell es alcanzado y resulta con la tibia destrozada.

Cuatro alemanes muertos

El segundo grupo no puede entrar por la puerta trasera, pues un enorme depósito de agua impide la entrada.  Los tiros continúan y se oyen explosiones de granadas.   Un alemán, el Teniente Jager, sale expelido por una ventana, después de la explosión de una granada en la habitación contigua.   Un disparo de los comandos lo deja muerto en el sitio.   Afuera también hay disparos, un joven soldado de veinte años que duerme en una carpa de campaña aparece en la escena y es recibido por una ráfaga de metralleta que lo deja tendido en tierra.   Es el último muerto en la operación.

El comandante Poeschel encuentra en uno de los pasillos el cadáver de un oficial inglés, es el Comandante Keyes, muerto por el teniente Kaufholz que está muerto en la escalera.  Uno de los suboficiales del depósito de municiones está destrozado por una granada.  El guardia se encuentra herido, pero no de gravedad.   El Capitán Campbell con la pierna destrozada es tomado prisionero.   Los demás comandos logran huir.

La captura del resto

Los alemanes realizan una batida en los pueblos cercanos pero no encuentran a los británicos.   Entonces un carabinieri italiano que conoce a los árabes muy bien, da la solución: ofrecer 40 Kg de harina y 10 de azúcar por cada inglés que capturen.   Inmediatamente los comandos británicos son encontrados uno por uno.

Honores para Keyes

El comandante Keyes fue enterrado con honores en el cementerio de Beda Littoria al lado de los cuatro alemanes caídos en la refriega.   Campbell fue interrogado e internado en un hospital, para después ser trasladado a Italia.  Sólo se pudo comprobar que el Sargento Terry llegó a las líneas inglesas.

Hasta aquí la versión de Paul Carell en su libro "Los Zorros del Desierto" basado en testimonios de los militares alemanes supervivientes, incluyendo el testimonio del Comandante Poeschel, cotejado con los testimonios de los demás soldados.

La versión de Churchill fue, que Keyes murió valientemente en lucha cuerpo a cuerpo, en el Cuartel General de Rommel y que el comando mató a una buena cantidad de alemanes.   Sólo el Coronel Laycock y el sargento Terry llegaron a las líneas inglesas cinco semanas después.   Otro reportaje británico (del libro "For Men Only") dice, que cuatro coroneles fueron muertos y que Rommel salvó la vida, porque había salido a las 20:20 horas en dirección a la boda de un jeque y llegó 35 minutos después de la operación.   Otros reportajes británicos dicen cosas parecidas.

Bibliografía


Paul Carell, Die Wüsten Füchse (Zorros del Desierto), Nannen Verlag GMBH


Publicado: 13 mayo/2002