Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Operación Cabeza de Buey (26-2-1943)

La Operación Cabeza de Buey fue el último intento alemán de pasar a la ofensiva en Túnez.  El objetivo principal era ocupar importantes zonas elevadas, bloquear la ruta de aprovisionamiento de Eisenhower entre Beja y Medjez El Bab y asegurar posiciones cerca a Abiod en el norte, un sector que le podía dar seguridad a las fuerzas Panzer.

Pero a pesar de lo limitados que eran los objetivos von Arnim no contaba con las fuerzas suficientes.  La 10ª División Blindada había sido separada del V Ejército Panzer y pasó al mando directo de Rommel.  Las restantes unidades, incluida la División Hermann Goering, que entró en acción al mando del General Beppo Schmidt, estaban agotadas y no contaban con los refuerzos y avituallamiento necesarios desde hacía mucho tiempo.  Para dotarla con una unidad adicional de refresco, fue trasladado de la zona de Pichón el 17º Regimiento de Infantería que fue ubicado entre la División de Manteuffel y la 334ª División de Infantería, donde existía un enorme hueco en las líneas.

Cabeza de Buey

Poco antes del ataque comenzó a llover.

Adicionalmente Arnim recibió la incompleta 999ª División de Infantería, formada por una unidad de castigo, de soldados que fueron condenados por escuchar emisoras enemigas, por contrabandear carne y otros actos de indisciplina.  Entre la tropa había oficiales y suboficiales degradados, así como presos perdonados de campos de concentración.  Sin embargo, la 999ª División, que perdió a su comandante en el Mediterráneo, combatió de una forma sorprendente, sobre todo el Regimiento de Fusileros, al mando del Teniente Coronel Wolf.  No todos los efectivos eran confiables por supuesto y lo demuestra el 10% de los soldados que desertaron.   Así, apenas una división de castigo fue lo único que envió el OKW a África, de todas las promesas que recibió von Arnim antes de partir.

El Orden de Batalla del V Ejército Panzer tenía en el norte a la División de Manteuffel con el 10° Regimiento Bersaglieri italiano, el Batallón de Zapadores Paracaidistas de Witzig, el Regimiento Barenthin, la Unidad Especial formada con el batallón del capitán Von Koenen y un regimiento recién conformado con dos batallones de Túnez.  El apoyo artillero no llegaba a sumar media docena de baterías.  En el centro y sur se hallaba la Unidad de Cuerpo de Ejército Weber compuesto por la Brigada Lang con el 47º Regimiento de Infantería, la 501ª Sección Tigre con treinta tanques Tigre y la 334ª División de Infantería.  También había contingentes de la División Hermann Goering y algunos batallones de Túnez.  Cuatro secciones del 334º Regimiento de Artillería con doce baterías, entre las cuales se hallaban seis morteros de 10,5 centímetros, tirados por mulas, que constituían toda la artillería del grupo.

El 26 de febrero esas fuerzas fueron lanzados a la batalla contra los ejércitos de invasión de Eisenhower.  En el ala norte la División Manteuffel consiguió sorprender al enemigo.  Cap Serrat fue tomado con la colaboración de una débil unidad de botes rápidos desembarcados.  Pero después comenzó a llover y las carreteras se convirtieron en pantanos cenagosos; los "wadis" en arroyos entre las montañas y todo el terreno quedó totalmente inundado.  Los Tigres no podían salir de la carretera y se convirtieron en fáciles blancos para los contracarros enemigos.  Los cazadores de la Compañía Boerger del Regimiento Barenthin no podían dirigir a los carros desde sus puestos de observación.  La elevación de Sidi Nsir debía tomarse con los Tigres, apoyados con infantería pero estaban atascados.  Fueron los cazadores que iniciaron el ataque a la colina de Sidi Nsir y en el cruce de carreteras en el Djebel Zebla.  También la unidad que actuaba en el sur pudo abrir brecha en Goubellat.  Pero también la lluvia y la escasez de artillería dificultaron la operación.

En el centro la brigada Lang había conseguido, en parte, su objetivo de bloquear la carretera de Medjez El Bab.  Los granaderos del 47º Regimiento de Infantería se encontraban en lo alto de las colinas y dominaban la carretera.  Por la noche colocaron minas y el enemigo se vio obligado a interrumpir la comunicación con Medjez El Bab.  Pero fue imposible para la infantería ganar las elevaciones que estaban a un paso.

En el ala meridional la operación fracasó.  El terreno resultaba infranqueable y la oposición del enemigo era muy fuerte, impidiendo el paso de la División Hermann Goering, a pesar de los enormes esfuerzos realizados por ésta.  El tercer Regimiento de Cazadores asaltó las posiciones enemigas, pero tuvo que ceder después de una lucha de tres días.  La Operación Cabeza de Buey no podía finalizar de otra forma que con la orden de suspensión y así terminó la última ofensiva alemana en Túnez.


Bibliografía

Zorros del desierto
Paul Carell, Die Wüsten Füchse (Zorros del Desierto), Nannen Verlag GMBH
(Este libro, en todos los idiomas está agotado)


Publicado: 8 agosto/2007