Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Afrikakorps [7] Fin de la Campaña en África (13-5-1943)

Con la llegada del General von Arnim y el General Ziegler a Túnez, quedaba formada la 5ª Panzerarmee, constituida por los restos de las fuerzas del convaleciente General Nehring y refuerzos llegados de Italia: la 10 Panzerdivision que llegó en parte dotada con los nuevos tanques Tigre con cañón de 88 mm.   La 334ª División de Infantería y parte de la División Herman Göring.   También pasó a estar bajo el mando de von Arnim la 21ª Panzerdivision de Rommel, que habiendo evacuado Buerat se dirigió directamente a Túnez, a la vanguardia del repliegue e incorporada a la 5ª Panzerarmee.

General Jurgens von Arnim

Dos mandos alemanes

Por su parte Rommel replegó sus tropas ítalo-alemanas de manera ordenada pero totalmente diezmadas y con armamento convertido en chatarra o capturado al enemigo.   Había llegado el fin del Afrikakorps, pero además surgía un nuevo problema: las fuerzas alemanas tenían dos mandos.   Por un lado von Arnim en el oeste, al mando de tropas reforzadas con tanques nuevos y en el este Rommel con los restos del Afrikakorps.

Operación Frühlingswind

Von Arnim planificó la Operación Frühlingswind (Viento de Primavera) al mando del Tte. General Ziegler que debía irrumpir hacia el este contra las fuerzas de Eisenhower abriéndoles camino a la experimentada 21ª Panzerdivision.   Aunque los dos ejércitos alemanes peleaban uno al lado del otro, no funcionaban bien por tener dos mandos separados y al planificarse la Operación Frühlingswind, Rommel ofreció el apoyo de unidades del DAK que estaban casualmente en el frente oriental en la Línea de Mareth.

Tropas estadounidenses rastreando minas

Discrepancias en los mandos

La intención de Rommel, sabiendo que África estaba perdida, era hacer un movimiento, de los que estaba tan acostumbrado, para partir en dos a las fuerzas de Eisenhower con penetraciones bien en la retaguardia estadounidense con el objeto de apartarlas de los puertos de abastecimiento.   El General von Arnim no aceptó el plan por considerar que ello pondría en peligro el abastecimiento de las fuerzas alemanas que sólo contaban con los puertos de Túnez.   El Comando Supremo italiano se opuso al plan de Rommel apegándose a las instrucciones iniciales que establecían que el general Arnim debía mantener las posiciones al norte del paralelo 34 y Rommel al sur.

Las Tropas de Lecrerc hicieron una
travesía por el desierto desde Chad.

14 de febrero de 1943

El 14 de febrero de 1943, a las 04:00 se pusieron en marcha las divisiones acorazadas 10ª y 21ª por el Paso de Faid.   Los Tigres irrumpieron en las líneas estadounidenses sembrando el pánico en las bisoñas tropas de Eisenhower.   Después de 11 horas de combates el 2º Cuerpo de Ejército de EEUU quedaba rodeado cerca a Sidi Bou Zid.   88 carros estadounidenses quedaron reducidos a escombros llameantes.   Al día siguiente al 1ª División Blindada de EE.UU. trató de arremeter contra las fuerzas de Ziegler que avanzaban hacia el norte.   Nuevamente los estadounidenses no pudieron con las experimentadas fuerzas alemanas.   165 carros y demás vehículos blindados fueron destruidos por los panzers y cañones 88 y 2000 soldados marchaban a los puertos de Túnez para ser internados en Italia.

Retirada de Ziegler

Ziegler había rebasado a las fuerzas estadounidenses por el norte y por el sur tenía el obstáculo de los lagos salados y decidió dar la orden de retirada.   El indomable Rommel, formó una división de choque con las divisiones panzer 164ª y 15ª incluyendo artillería pesada y dio la orden de atacar con rumbo a Tebessa.   Tanto el Comando Supremo como el OKW pensaron en ese momento que el ataque de Rommel podía tener éxito y le dieron el mando de refuerzos adicionales, las divisiones acorazadas 10ª, 21ª y una división italiana, mientras Ziegler se retiraba a Túnez con su Estado Mayor.   El éxito de la Operación Frühlingswind fracasó por falta de osadía por parte de von Arnim y de Ziegler.

Batalla del Paso de Kasserine

Rommel pasó por alto la topografía del terreno.   Aunque las fuerzas estadounidenses eran inexpertas, tenían a su favor las posiciones en las montañas, olvidando Rommel que el desierto quedó atrás en la Cirenaica.   El ataque de tres divisiones alemanas y una italiana causó pánico en las fuerzas estadounidenses cuando logran cruzar el Paso de Kasserine, la entrada a la cadena de montañas conocida como Atlas.   El pánico se extendió a los estados mayores anglo-estadounidenses que huyeron en desbandada.   El día 20 de febrero, Rommel estaba en posesión del Paso de Kasserine, que quedó sembrado de restos de carros blindados y cadáveres de miles de efectivos anglo-estadounidenses.   La punta de lanza alemana estaba en Tebessa.

Almuerzo en el desierto

Retirada de Kasserine

Dos días después Rommel se dio cuenta que era imposible mantener al 8º Ejército británico a raya en Mareth y tener a Tebessa bajo control y decidió ceder las posiciones de Mareth para concentrar sus tropas.   El día 22 Rommel tomaba el mando del nuevo Grupo de Ejércitos África integrado por el 5º Panzerarmee, y por los restos del Afrikakorps.   Esto fue por poco tiempo, pues él estado de salud del Zorro del Desierto era sumamente crítico y debía viajar a Alemania para recibir atención médica.

Los últimos ataques de Rommel

Rommel tuvo todavía fuerzas para realizar dos grandes ataques antes de abandonar África, pero sin provecho alguno.   Sólo se estaba retrasando el final del Grupo de Ejércitos África.

Británicos inspeccionando un cañón 88.
Las marcas se explican en las fotos más abajo.

Operación Cabeza de Buey

El día 26 de febrero, comenzó la Operación Cabeza de Buey, que tenía como objetivo ocupar una cadena montañosa al sur del frente de Túnez, una carretera importante para el aprovisionamiento de las fuerzas estadounidenses y una posición bien defendida al norte.

Las marcas en este 88 veterano de la captura del Fuerte Eben Emael, en Bélgica, indican la destrucción de 4 cañones y 8 tanques.

Estas marcas indican 2 buques hundidos
en el Mediterráneo desde la costa africana..

Más refuerzos inútiles para Rommel

La segunda estación de lluvia comenzó y el frente se convirtió en pantanos por donde los Tigres no podían circular.   Sus 56 y 60 toneladas de peso hundía a los carros en el barro y fueron replegados por las carreteras transitables.   Hitler y Mussolini insistieron en enviar más tropas a Túnez, hecho inexplicable a pesar de la experiencia de Stalingrado ocurrida apenas un mes antes y que causó la pérdida de 250 mil hombres.   De diciembre a marzo llegaron Túnez 40 mil hombres por medio de un puente aéreo, pues ya resultaba imposible enviar transportes por mar.   La mayoría de ellos llegaban y morían o eran capturados sin entrar en batalla.

Última batalla de Rommel en África

El día 6 de marzo, el ejército de Rommel estaba listo para la última batalla, esperando la arremetida final de las fuerzas anglo-estadounidenses.   Rommel decidió no esperar el ataque y se lanzó con todo lo que tenía, las divisiones 10ª, 15ª, 21ª y la División Italiana Ariete, más dos divisiones ligeras y lo que restaba de artillería.   Al comenzar el ataque, la aviación anglo-estadounidense se lanzó contra 55 carros alemanes que quedaron incendiados en pocas horas, las baterías de cohetes y los 88 quedaron reducidos a chatarra.   A las 4 de la tarde Rommel interrumpió el ataque.   Ese fue su último mando en África.   Partió rumbo a Berlín en su Heinkel 111 y una vez en presencia del Führer quiso presentar algunas medidas de emergencia para salvar al resto de las fuerzas en África.   Hitler ni siquiera lo escucho y le ordenó iniciar inmediatamente tratamiento médico.

Miles de soldados del Eje marchan hacia el cautiverio. Sus rostros reflejan la alegría de estar vivos al fin de la pesadilla.

Más reemplazos sacrificados

Hitler y Mussolini siguieron mandando refuerzos a Túnez.   Un batallón acorazado de granaderos fue enviado a bordo de tres destructores italianos.   Los buques fueron torpedeados y sólo sobrevivieron 6 hombres.   Una compañía italiana en medio del fuego aliado aterrizó a duras penas y los hombres fueron inmediatamente capturados.   Entre el 18 y el 22 de abril fueron derribados más de cien aviones alemanes e italianos, la mayoría cargados con gasolina por ser el único medio de aprovisionamiento de combustible que era factible en esos momentos.   Muy pronto, la cabeza de puente de Túnez desapareció a manos de las fuerzas estadounidenses.   El ejército de von Arnim estaba cercado.

Cumpliendo con el reglamento, antes de rendirse los oficiales destruyen la página 3 de la libreta de servicio.

Episodio del Beluno

El 6 de mayo de 1943, tal como lo había vaticinado Rommel meses atrás, las fuerzas ítalo-alemanas libraban sus últimas batallas con gran valentía.   Ese sólo día la aviación aliada, sólo en la cabeza de puente tunecina, realizó 2500 salidas; cada avión despegó 60 veces.   Ese mismo día el transporte Beluno con 700 prisioneros británicos estaba listo para zarpar rumbo a Sicilia cuando fue atacado por aviones británicos y von Arnim se comunicó por radio con las fuerzas británicas del General Alexander para que suspendiera el ataque.  No había nada más que se pudiera hacer.

La primera etapa del cautiverio es la más difícil para vencedores y vencidos.   Cientos de miles de hombres son hacinados durante horas y días.   Con lluvia o sin lluvia, se forman lodazales de orina y excrementos.   Los soldados no pueden ni sentarse y menos dormir echados.   La alimentación es escasa o nula en esos períodos.   Para los oficiales es más difícil mantener el orden de la tropa en estas condiciones, que en el campo de batalla.

Rendición 13 de mayo de 1943

Cuando llegó el momento de la rendición, Alexander le preguntó a von Arnim si podía hacer algo por él y le contestó que sí, que le compensara por lo del Beluno enviando a 700 heridos a Italia.  Alexander aceptó.   Las fuerzas ítalo-alemanas continuaron luchando hasta el día 13 de mayo de 1943, cuando luego de agotar las municiones, rindieron las armas.

Saldo final

En los desiertos de África murieron 100 mil hombres, además 130 mil alemanes y 180 mil italianos fueron a terminar la guerra en campos de concentración.   Se cerraba el capítulo de África y los Aliados empezaban a preparar los planes para invadir Italia.

Las cosas del destino

El 13 de abril de 1943, el mismo día de la rendición, de pie en su antitanque avanza el Teniente Coronel Conde Stauffenberg al mando de su unidad.  De pronto, un Jabo británico cae en picada contra el carro alemán.   Las rafagas de ametralladora barren el vehículo y Stauffenberg resulta gravemente herido.   Una ambulancia lo transporta a retaguardia y los médicos deciden enviarlo a Italia en el siguiente transporte de heridos debido a la gravedad del oficial.   Las heridas que tiene el Teniente Coronel lo dejan incapacitado para el combate, pero no le impiden mantenerse en servicio en el Estado Mayor General.   El 20 de julio de 1944, Stauffenberg coloca una bomba debajo de la mesa de mapas, donde Hitler y sus generales analizan la situación bélica.


Bibliografía


Paul Carell, Die Wüsten Füchse (Zorros del Desierto), Nannen Verlag GMBH
(Este libro, en todos los idiomas está agotado)


Publicado: 5 agosto/2002