Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Afrikakorps (5) (30-8-1942)

En Londres, Winston Churchill decidió volar a El Cairo con el propósito de conferenciar con los mandos militares y hacer algunos cambios sustanciales.    Decidió hacer cambios en el mando supremo de las fuerzas en Egipto, poniendo al General Harold Rupert Alexander en reemplazo del General Claude Auchinleck.    En Londres había decidido poner al General Gott al mando del 8º Ejército, pero al morir éste en un accidente de aviación, decidió nombrar al General Bernard Law Montgomery.

Montgomery toma el mando del 8º Ejer.

Montgomery había analizado las operaciones en África y se había hecho su propia idea sobre las mismas.   Una de sus primeras órdenes, intentaba corregir el mayor error británico en toda la campaña: Prohibió a los jefes de las distintas unidades las acciones aisladas y daba instrucciones para operar en conjunto y orden cerrado.  Restableció la disciplina que se había resquebrajado, llegando al extremo de que los subalternos obviaban el saludo a sus superiores.   Montgomery se trajo además consigo un grupo de oficiales jóvenes que no tardaron en demostrar que Rommel no poseía la exclusiva de los ardides del desierto.

Bernard L. Montgomery

Sangre joven

En el equipo de jóvenes que había llevado Montgomery figuraba el Teniente General Brian Horrocks que pasó a mandar el Cuerpo XII, también se encontraba entre ellos el General Freddy de Guingand, Jefe del Estado Mayor, quienes idearon una de las más perfectas maniobras de diversión de toda la guerra:  Noche en el desierto.

El DAK carece de informes de inteligencia

El Estado Mayor del Afrikakorps se encontraba con serias dificultades para preparar el ataque planeado.  El terreno detrás del sector sur del frente británico le era prácticamente desconocido.  Hacía falta saber por qué sitio se podrían mover los carros pesados, por dónde los vehículos semioruga y por dónde las columnas de camiones y transportes diversos.   De la respuesta a estas cuestiones dependía el éxito de la ofensiva.  Debido a esa situación, el mando alemán había ordenado registrar meticulosamente los vehículos enemigos y catear cuidadosamente a los prisioneros para obtener cualquier información.

Noche en el desierto

Durante una noche tranquila, en el sector sur, los alemanes observan movimientos en el campo minado.   Suena la alarma disparos de ametralladoras, se prenden los reflectores y se observan vehículos en el campo minado.    Ocurren explosiones y luego se ven sombras que se retiran en la oscuridad de la noche.  Las patrullas salen a investigar y encuentran un vehículo de reconocimiento británico.   En el asiento delantero encuentran una cartera manchada con sangre que contiene documentos y mapas.

Rommel cae en la trampa

Ante este importante hallazgo, la cartera con los mapas es enviada inmediatamente al Estado Mayor de Rommel donde es revisado con detenimiento y llegando a la conclusión de que son auténticos.  Los mapas contienen un informe detallado sobre el frente del sur con detalles sobre el estado del terreno inclusive.   Y, en medio, el núcleo principal del frente británico, a la altura de Alam el-Halfa.  Los mapas, preparados cuidadosamente por los británicos son una perfecta falsificación.

De acuerdo con el mapa, el Estado Mayor de Rommel termina sus preparativos para las operaciones a finales de junio.   Una vez más la ofensiva debía llegar hasta Alejandría.  El ataque lo realizaría la 21ª División Blindada mientras la 15ª División Blindada y la 90ª División Ligera debían contribuir a formar una tenaza que llevaría nada menos que hasta El Cairo y el Canal de Suez.

La artillería hace estragos en la noche, pero delata su posición.

Rommel preparó fortificaciones al norte y sur de con movimientos de tropas que eran perfectamente observadas por las unidades aéreas de reconocimiento de la RAF.  Las del sur debían dar la impresión de ser trampas para engañar al enemigo, con el propósito de inducirlos a pensar que el Afrikakorps atacaría por el norte.

30 de agosto de 1942

Durante las dos noches de luna del 29 y 30 de agosto, el Afrikakorps fue trasladado al sur.  En el norte sólo quedaron las simuladas fortificaciones, pero los británicos no se dejaron engañar.   Estaban completamente convencidos de que el ataque se produciría por el sur, inmediatamente por encima de la depresión de El Qattara.   En todo caso cuando el 30 de agosto Rommel inició su ataque por ese sector, los británicos le estaban esperando.

Un cordón de minas se encontraba sembrado en lo que creían era terreno duro causó un tremendo desconcierto en la 15ª Panzerdivision que se vio obligada a detener el avance hasta abrir un corredor que permitiera el paso de los tanques.    La 21ª Panzerdivision lo pasó peor pues se encontró en medio de un campo minado donde los granaderos fueron diezmados por el fuego de ametralladoras de los británicos, mientras los carros eran cazados uno por uno.   De inmediato aparecieron aviones que lanzaron bengalas de magnesio para iluminar el campo, mientras cazas y bombarderos bombardeaban y ametrallaban la columna detenida.

Los Stuka fueron de gran valor, pero insuficientes y vulnerables

El DAK pierde 3 generales

El general Walther Nehring al mando de la 21ª División Panzer es herido y trasladado al Cuartel General por orden del Coronel Bayerlain jefe de Estado Mayor de Rommel.  El General George von Bismarck, comandante de la 15ª División Panzer muere en la acción y el General Kleemann comandante de la 90ª División Panzer es herido de gravedad.   El DAK (Deutsches Afrikakorps) pierde a tres de sus cuatro generales en el inicio de la ofensiva.  El general von Vaerts logra con dificultades romper la línea británica y prosigue su avance después de corregir los errores cometidos debido a la información del falso mapa.   Al aparecer el sol en el horizonte, el DAK apenas ha recorrido 15 km y no ha roto las defensas británicas.   El plan concebido por Rommel demandaba una penetración de cuando menos 50 km durante la noche para envolver a las fuerzas británicas durante el día.    La ofensiva fracasa completamente cuando la columna se encuentra con el bien defendido fuerte Alam El-Halfa que fue reforzado con una división de infantería reforzada con carros recién llegada de Inglaterra.  Los tanques británicos estaban semienterrados en la arena presentando una línea de defensa que no esperaban.

Las extensas líneas de abastecimiento
fueron el talón de aquiles del Afrikakorps

En la tarde del día 31 de agosto, el combustible comienza a escasear.    Días antes, durante la reunión entre Rommel, Kesselring y el Mariscal Cavallero, hubo el ofrecimiento de apoyo aéreo por parte de Kesselring y de 6000 toneladas de combustible por parte de Cavallero, pero esa mañana no llego ninguno de los ofrecimientos.  Los submarinos británicos hundieron todos los barcos petroleros que se acercaron a la costa africana y Kesselring era presionado por Hitler para enviar todo lo que tenía al Frente del Este.

El combustible que logra llegar al Afrikakorps debe viajar cuando menos 600 km antes de abastecer a los Panzers.  Los carros se detienen y Rommel suspende la ofensiva el 1 de setiembre en la noche, ordenando una retirada ordenada al punto de partida.    Las tácticas y estrategias en El-Alamein no tienen cabida, el problema es simplemente técnico y de recursos.  El total de 274 Panzers alemanes tienen que enfrentarse a 1000 tanques pesados británicos reforzados con los recién llegados tanques Sherman estadounidenses.   Mientras el DAk no recibía abastecimientos suficientes, Montgomery era suplido con tropas y material suficiente para avasallar las exiguas fuerzas de Rommel que estaban totalmente agotadas.

Los Jardines del Diablo.

Uno de los pocos recursos que podía ingeniar Rommel eran defensivos.    Era necesario hacer campos minados, pero construidos en la retaguardia de la línea para que los zapadores pudieran trabajar con tranquilidad.    Cada Jardín del Diablo estaba formado por un campo de minas en forma de "U" de 3 a 5 km de ancho por 4 a 6 km de profundidad y abierto en la dirección del enemigo.   El perímetro era alambrado con un cerco de púas. Detrás de la alambrada se sembraban minas anticarro y en el interior minas antipersonal.  En el interior se plantaban bombas de aviación con restos de aviones unidas por alambres.    Los zapadores empleaban su propio ingenio para perfeccionar los Jardines del Diablo.   Colocaban bombas y minas activadas por un cuadro colgado en una pared de una casa o unido a la cadena del inodoro de un baño.  Todo era válido.

El 23 de setiembre Hitler ordenó a Rommel viajar a Berlín para someterse a tratamiento médico, dejando al mando al General Stumme.  La dolencia hepática de Rommel era grave y se complicaba con la infección de las vías respiratorias.   Pasó por Roma visitando a Mussolini y al Mariscal Cavallero y el 25 de setiembre recibió las insignias de Mariscal de Campo, ascenso otorgado el 21 de junio con ocasión de la captura de Tobruk.


Bibliografía


Paul Carell, Die Wüsten Füchse (Zorros del Desierto), Nannen Verlag GMBH
(Este libro, en todos los idiomas está agotado)


Publicado: 22 junio/2002