Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Defensa de Sicilia (22-6- 1943)

El 22 de junio de 1943, exactamente dos años después de iniciada la Operación Barbarossa, el General Fridolin von Senger und Etterlin, ingresaba al Cuartel General de Hitler en Oberzalsberg, donde fue convocado para asistir al informe sobre la situación militar que los altos jefes militares le presentaban al Führer diariamente.  El General von Senger llegaba procedente del Frente del Este, del Donets, donde semanas antes había estado luchando a pie por la posesión de Pervomaiskovie, en plena ofensiva soviética, después que, bajo las órdenes del General Hoth, había hecho el último intento por rescatar al 6º Ejército que se encontraba completamente rodeado en la bolsa de Stalingrado.

Defensa de Sicilia
Click para ampliar

Frido von Senger und Etterlin

Ese día, el Mariscal Keitel, en presencia del General Warlimont y otros altos oficiales y ayudantes de Estado Mayor, le dio a conocer a von Senger su nueva tarea consistente en la defensa de la Isla de Sicilia asumiendo el papel de oficial de enlace adscrito al Alto Mando del 6º Cuerpo de Ejército Italiano.  Por su parte Hitler, después del monólogo de rigor, le explicó las posibilidades que había para defender la isla, con una división veterana, otra que se estaba trasladando a la isla, más las fuerzas italianas y 30 mil hombres de la artillería antiaérea de la Luftwaffe e intendencia, estacionados en Sicilia.  Luego le hizo entrega del nombramiento oficial.  Momentos después y en privado, Warlimont le dio una explicación sobre la situación en Sicilia y le aclaraba que a final de cuentas, se le encomendaba la tarea de trasladar intacto a tierra firme al grueso de las tropas estacionadas en Sicilia, en el caso de un ataque en gran escala del enemigo.

von Senger

General von Senger und Etterlin

Opiniones encontradas

Tres días después, von Senger se entrevista con el Mariscal Kesselring en Roma, quien le dice que está seguro que se puede defender exitosamente la Isla de Sicilia.  Según von Senger, parecía creer Kesselring que la capacidad de los Aliados para hacer una invasión desde el mar, era la misma que tuvieron cuando intentaron desembarcar en Dieppe, desconociendo totalmente la demostración que hicieron al desembarcar en África, quizás tratando de minimizar la opinión del General Rommel sobre las causas del fracaso del Afrikakorps.

Seguidamente, cuando von Senger se entrevistó con el Mariscal von Richtoffen Comandante en Jefe de la 2ª Flota Aérea, reunión a la cual Kesselring no quiso asistir, le comunicó que él pensaba que los Aliados desembarcarían en Cerdeña y no en Sicilia y que por ello había trasladado el centro de gravedad de la defensa aérea a la Isla de Cerdeña.   Igual opinión tuvo el Mariscal Badoglio, quien en sus memorias opinó, que esa debía ser la próxima movida lógica de los Aliados.

Enna

En las alturas del Enna se encontraba el Cuartel General Italiano

Las fuerzas de defensa

El día 26 de junio, ya en Sicilia, en el Cuartel General Italiano en Enna, von Senger, el General Kesselring y el General Alfredo Guzzoni, Comandante en Jefe del 6º Cuerpo de Ejército Italiano, se reúnen para repasar la situación.   Las divisiones costeras italianas defendían el perímetro de la isla, pero eran fuerzas insuficientemente armadas, no motorizadas, que sólo podían hacer labores de vigilancia e incapaces de realizar la defensa de la isla con efectividad por carecer de movilidad.  En el oriente de la isla, se encontraban reorganizándose la 15ª División de Granaderos Motorizados, al mando del General Roth, compuesta por los restos de Afrikakorps de Rommel que habían podido ser evacuadas de Túnez.   Al lado de la 15ª División, se encontraban las divisiones motorizadas italianas Livorno y Napoli y en el occidente las divisiones motorizadas Assieta y Aosta.  La otra división alemana, la División Hermann Göring, recién estaba siendo trasladada al nuevo teatro de operaciones.   Según el propio Guzzoni la capacidad combativa de las divisiones alemanas eran la mitad de una Aliada y las italianas un cuarto de esa capacidad combativa.

Messina

Messina fue la ciudad más defendida en Sicilia,
desde donde se haría la evacuación

La falta de movilidad

La 15ª División de Granaderos no estaba totalmente motorizada y lo mismo ocurría con la recién llegada División Hermann Göring.  Ambas debían echar mano a los camiones del servicio de abastecimientos cuando era necesario trasladarlas y en ese caso, debía hacerse de a pocos dada la escasez de vehículos.  Por último los 30 mil hombres de la Artillería de la Luftwaffe y el personal de abastecimientos e intendencia, no tenían capacidad combativa, ni eran motorizadas, por lo que su traslado inmediato en caso de emergencia era prácticamente imposible, aparte que sus funciones originales no podían suprimirse, así como así, en medio del combate.

Palermo

Palermo tenía pocas esperanzas

Problemas de las comunicaciones

Para completar ese cuadro, el sistema de comunicaciones no estaba integrado, el Estado Mayor de von Senger era muy reducido y contaba con un solo oficial de carrera de Estado Mayor y no tenía unidades propias de comunicaciones, llegando al extremo de carecer de enlaces por radio o teléfono con el Cuartel General del Mariscal Kesselring.  Sólo había comunicaciones telefónicas en la costa mediante la red tendida por la Luftwaffe para coordinar sus operaciones de defensa antiaérea y desde el extremo oriental de la isla, había un solo cable telefónico que lo unía a tierra firme.  Desde el centro de la isla, en la sede del Alto Mando Italiano en Enna, no había comunicaciones con Roma, ni telefónicas, ni por radio.

Catania

Catania en 1940 era una ciudad importante de Sicilia

Dificultades en los mandos

Para el General Guzzoni, las posibilidades de defender la Isla de Sicilia eran nulas teniendo en cuenta lo ocurrido en África, además pensaba que era preferible que el mando estuviera en manos de los alemanes y no de los italianos, opinión que no compartían los comandantes alemanes.   El General Guzzoni había planeado tener a las dos divisiones alemanas en el oriente de la isla, para poder contar con fuerzas móviles que podían ser trasladadas a los lugares donde fueran requeridas.  Guzzoni opinaba que las divisiones Napoli y Livorno debían contener a los atacantes, hasta decidir en que punto podían atacar las fuerzas móviles alemanas con mayores posibilidades de éxito.  El problema surgía, por el hecho de que no se ponían de acuerdo sobre la mejor táctica a emplear, o evitar que el enemigo iniciara el desembarco, apostando la artillería naval cerca a la costa, o tratar de impedir su desembarco apenas llegara a las playas.  Ambas posibilidades tenían sus inconvenientes pues los defensores no contaban con fuerzas navales ni fuerzas aéreas para impedir la acción enemiga antes de iniciar el desembarco y por el otro lado, no era posible esperar a que llegaran a las playas, porque no habían suficientes fuerzas móviles para ir a su encuentro frustrando el desembarco.

Trapani

Trapani en 1940, cuando la guerra todavía parecía distante

Problemas de la Div Herman Göring

La recién llegada División Herman Göring, sólo contaba con dos batallones de infantería, pero estaba equipada con un regimiento Panzer dotado con tanques Tigre.  Lo grave de esta división fue, que sus comandantes no estaban capacitados para el combate, de hecho esa unidad basaba su capacidad combativa sólo en el nombre y la fama que le precedía.  Más tarde en pleno combate, el comandante del Regimiento de Infantería de la División Hermann Höring, fue relevado del mando por el comandante de división y el comandante del Regimiento Panzer fue relevado del mando por el propio von Senger.

Alerta

Así las cosas, el día 9 de julio, seis grupos de barcos, con unos 150 a 200 buques son reportados por un avión de reconocimiento concentrándose al norte de las islas de Malta y Gozo a las 6:30pm.


Publicado: 19 marzo/2004