Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Operación Corkscrew [2] Pantelleria) (18-5-1943)

Mes de mayo de 1943

A partir del 18 de mayo de 1943, de manera sistemática, los anglo-estadounidenses bombardearon Pantellería diariamente, utilizando bombarderos británicos nocturnos y diurnos de Estados Unidos.  Esos vuelos eran acompañados por cazas y cazabombarderos en picada que atacaban las posiciones antiaéreas, la artillería costera, las pistas de aterrizaje, los cuarteles, depósitos, instalaciones portuarias, poblados etc.  Ese día la central eléctrica saltó por los aires y Pantellería se quedó sin electricidad.   Para comprobar los resultados, diariamente se realizaban uno o dos vuelos de reconocimiento aerofotográfico que se fueron incrementando hasta llegar a cinco, el día de la invasión.

Wellington

Bombardero mediano Wellington

A fines de mayo, confirmaron daños severos en las pistas de aterrizaje, con cráteres evidentes, las barracas principales estaban destruidas así como las construcciones cercanas al hangar subterráneo.  Los daños a aviones en tierra se mostraban claramente en las fotografías.

Mes de junio

El 01 de junio, 19 B-17 y Wellingtons lanzan un bombardeo matutino.  El 3 de junio se realiza el acostumbrado ataque contra el pueblo y la zona portuaria de la isla; seguido también por un bombardeo y ametrallamiento por parte de cazas americanos.  Entre los días 4 y 5, la isla es visitada por bombarderos B-25 y cazas P-38 que atacan las posiciones de la artillería costera. A partir del día 5 se incrementa la oposición de la caza alemana que con Me-109 y Fw-190 se suman a la caza italiana.  Apenas podían derribar el 10% de los aviones enemigos.

B-25

Bombardero mediano B-25

6 de junio

El día 6 de junio, bombarderos Wellington realizan ataques nocturnos seguidos en la mañana y tarde por cazas Spitfire, P-40, P-38, bombarderos B-26, A-20, DB-7, A-36 y B-25 concentrándose especialmente en las posiciones de la artillería costera y antiaérea italiana.  Obviamente el despliegue de tantos modelos de aviones y la frecuencia de los bombardeos tenía el propósito de minar la moral de los defensores y de la población civil.  Al día siguiente por la noche, una oleada de Wellingtons, y durante el día cazas y fortalezas B-17, repasan las defensas italianas.  Variando el esquema, de británicos en la mañana y estadounidenses en la tarde, el día 7 muy temprano el bombardeo lo llevan a cabo los B-25 estadounidenses.

B-26

Bombardero mediano B-26, en la foto con las marcas del Día-D

8 de junio

Como indicio de que la invasión estaba lista para comenzar, el día 8 de junio se realiza la ofensiva aérea durante el día con toda clase aviones aliados disponibles, mientras fuerzas navales bombardean el puerto y las baterías costeras.  Finalmente son lanzadas octavillas, pidiendo la rendición de los italianos, quienes no responden las demandas.

B-17

Bombardero pesado B-17

10 de junio

Al día siguiente, 9 de junio, el bombardeo se inicia en la madrugada y continúa en la tarde también con todas las fuerzas disponibles.   El día 10 el bombardeo comienza como de costumbre en la madrugada y continúa todo el día, pero sin descanso en la tarde y noche. Oleada tras oleada de B-25, B-26 y B-17 atacan las posiciones de artillería mientras los cazabombarderos se lanzan en picada contra los cañones costeros.  Ese día se lanzan 1.571 toneladas de bombas en las 1.760 salidas de la aviación aliada.

Bombardeo naval previo a la invasión

11 de junio

Durante la noche del día 10 y el 11, los Wellington bombardean la isla, seguidos por cazas y más tarde bombarderos diurnos, durante toda la jornada, que se completa con interminables salvas de artillería naval que arrasan las defensas costeras.  Solamente desde el día 8 hasta el día 11 de junio de 1943, los Aliados realizaron 5.285 salidas de bombardeo y lanzaron 6.313 toneladas de bombas sobre las defensas italianas. 

Resultado de los bombardeos

Rendición de la plaza

Esta vez, una oleada de bombarderos B-25 escoltados por cazas precede el desembarco anglo-americano que no encuentra oposición.  Hacia las 11 de la mañana, los aliados avistan una gran cruz blanca en la pista de aterrizaje de Marghana.   El comandante de la fuerza de desembarco se comunica con el Almirante Gino Pavesi, comandante de la plaza fuerte de Pantellería quien rinde la plaza compuesta de 11.121 italianos supervivientes y 78 especialistas alemanes en artillería.  Pantellería se rinde incondicionalmente.

HMS Nelson

HMS Nelson

Las defensas en Pantellería

Los que están en contra de la actuación del Almirante Gino Pavesi, aseguran que la isla de Pantellería estaba formidablemente fortificada.   Los trabajos fueron comenzados a mediados de 1930, como sólo sabían hacerlo los italianos y de cuyas técnicas los alemanes, y Aliados también, aprendieron para aplicarlas durante todo el conflicto.  Los defensores contaban con fortificaciones, talleres, depósitos y puestos navales y aéreos. 

HMS Rodney
HMS Rodney

Fuerzas de defensa

La guarnición de la pequeña isla, consistía de 420 oficiales, 620 suboficiales y 10.617 soldados.   Las fuerzas estaban compuestas por una brigada con 2 batallones de infantería, más uno motorizado, 13 compañías de ametralladoras, una compañía de morteros de 81mm, una compañía con 13 tanques, 4 cañones de campaña de 65mm, 4 de 75mm, una compañía de zapadores y 4 compañías de trabajadores.

La MILMART (Milicia de la Artillería Costera) tenía 22 baterías costeras con 12 cañones de 152mm, 13 de 120mm, 4 de 76mm más 12 de doble propósito de 90mm y 76mm antiaéreos y antibarcos. Las defensas antiaéreas contaban con 23 cañones de 20mm, 18 cañones de 13,2mm, 19 de 8mm y 50 ametralladoras de 6,5mm. 

Radar Freya

Radar Freya alemán

Radar Freya

También tenían un radar alemán Freya que detectaba el despegue de cualquier avión en las pistas aliadas de la costa africana.   Sólo en la base aérea de Marghana se estacionaron unos 100 aviones en un hangar subterráneo que fue terminado en setiembre de 1939.  Estaba formado por un túnel de 302 metros de largo por 28 metros de ancho que tenía dos pisos de concreto.  Era casi indestructible y los bombardeos no le hicieron ningún daño que no pudiera ser reparado en un par de horas.  Era utilizado por cazas y bombarderos medianos y torpederos.  Desde el primer día de guerra las lanchas rápidas MAS y submarinos hacían escala para aprovisionarse de combustible, agua y torpedos, al igual que lo hacían los barcos que se dirigían al norte de África.

HMS Nubian

Destructor HMS Nubian

El problema del agua

El problema más grave en la isla era el agua que debía ser transportada en camiones cisterna tanto a la población como a las tropas, lo que significaba una vulnerabilidad enorme.  Cuando los caminos quedaron destrozados resultaba una tarea titánica transportar el agua y muchas veces los camiones quedaban a merced de los cazas.  Se cometió el error de mantener a los poco más de 10 mil civiles en la isla, convirtiéndose en una carga para los militares, quienes debían alimentarlos y darles asistencia médica.

Bombardeos

Lampedusa, Linosa y Lampione

La isla de Lampedusa tenía una estación de radar Freya y debía ser capturada por los Aliados.  Por tanto, una vez que Pantellería capituló, al día siguiente, 12 de junio, Lampedusa fue bombardeada durante varias horas y luego por el destructor HMS Nubian.  Una vez terminado el ablandamiento con la artillería naval, desembarcó la infantería de marina que no tuvo ninguna oposición.  Las fuerzas italianas se rindieron sin disparar un tiro, siguiendo las órdenes del Almirante Pavesi.  Un día después, el 13 de junio se repitió la misma operación con Linosa y el 14 con Lampione.  Las dos islas corrieron la misma suerte.  El camino para la invasión de Sicilia estaba listo.


Punto de vista estadounidense

De cuerdo a los historiadores estadounidenses, las instalaciones defensivas se encontraban totalmente destruidas, el pueblo arrasado, las comunicaciones inoperantes, las vías de comunicación intransitables, el suministro eléctrico destrozado y las principales tuberías de agua potable destruidas.  La teoría del bombardeo masivo de Spaatz era correcta y ante la evidencia los Aliados utilizarían ese mismo método en lo que restaba de la guerra, es decir el bombardeo aéreo de saturación, el bombardeo de la población civil para quebrantar su moral y el bombardeo aéreo y naval previo a las invasiones.

Opinión británica

El Almirante Cunningham, comandante de la Flota Mediterránea Británica al respecto dijo: "Debo afirmar que el alegado motivo para la rendición (de Pantellería), o sea la falta de agua, es falso.  La verdad es que los italianos se culparon por el fracaso de Túnez, por tanto no se sentían capaces de afrontar otra batalla.  En efecto, la isla cae en nuestras manos el 11 de junio, levantando la bandera blanca mientras nuestras tropas se dirigían a la costa en plena operación de desembarco."

Polémica en Italia

La caída de Pantellería fue objeto de gran polémica en Italia durante la posguerra.  El caso desembocó en el sonado proceso judicial de Antonio Trizzino, autor del libro "Navi e Poltrone", cuya sentencia emanada de la "Corte d'Assise d'Appello di Milano (Corte de Audiencias de Apelaciones de Milán) causó una enorme turbulencia en los medios de comunicación, en especial cuando Trizzino fue absuelto.

Posición de la Marina Militar Italiana en el año 2003

En el "Bollettino d’Archivio della Marina Militare", de junio del 2003, página 211, se lee que "el 8 de junio de 1943, el destructor HMS Nubiann tiende una cortina de humo para ocultar la aproximación de la Fuerza Q que bombardea las "formidables defensas" de Pantellería.   La cobertura de la operación Corkscrew la efectuó la Fuerza H compuesta por el portaaviones HMS Formidable y los acorazados HMS Nelson y HMS Rodney".  Según el documento, "la flota británica era inferior a la flota italiana que podía contar con tres acorazados tipo Littorio."

En la página 212 del boletín, con una leyenda al pie de una fotografía de un hangar subterráneo en Pantellería, hangar que aparenta estar operativo se lee:

"La esperanza de los Aliados de obtener la rápida capitulación de la isla se cumplió perfectamente porque el Almirante Pavesi, con la moral debilitada por los intensos bombardeos y menospreciando las posibilidades defensivas aceptó la rendición, justificándola ante Mussolini —que lo autorizó a rendirse— con la afirmación absolutamente falsa, de la destrucción de la fuente hídrica de la isla.  Por primera vez, una guarnición, fuertemente armada y preparada para la defensa se rendía sin disparar un sólo tiro."


Publicado: 3 marzo/2004