Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Proyecto X-Ray

En las semanas que siguieron al ataque a Pearl Harbor ocurrido el 7 de diciembre de 1941, en los Estados Unidos surgió una oleada de nacionalismo y deseo de venganza que entre otras cosas se manifestó en toda clase de ideas para atacar y vencer a los japoneses.  El gobierno en Washington recibía diariamente miles de proyectos con ideas sobre cómo derrotar al Japón.   Una de esas ideas fue enviada a la Casa Blanca el 12 de enero de 1942, por el Dr. Lytle S. Adams.

murcielago cola de raton

Murciélago cola de ratón (Tadarida brasiliensis)

Murciélagos bombarderos

Mientras en Hawai ocurría el ataque japonés, el Dr. Lytle S. Adams se encontraba visitando las cuevas de murciélagos en Carlsbad, Nuevo México.   Fue por eso que se le ocurrió la idea de usar esos animales, nada menos que para atacar al Japón con bombas incendiarias.   Visitó incontables cuevas de Carlsbad para capturar murciélagos y estudiarlos.  Una vez que conoció lo suficiente sobre el comportamiento de los quirópteros, escribió su propuesta consistente en cargarlos con un dispositivo incendiario sujeto al cuerpo del animal.  Grupos de murciélagos serían metidos en cajas de cartón y lanzados en paracaídas justo antes del amanecer.  A los 1000 metros de altura, la caja se abriría y los animales comenzarían a volar buscando finalmente refugio en las construcciones de madera típicas del Japón.   Un dispositivo temporizador encendería la bomba incendiaria causando un pequeño incendio.  Con el lanzamiento de un millón de murciélagos las ciudades japonesas quedarían sumidas en tantos pequeños incendios que finalmente se propagarían poniendo las ciudades del Imperio Japonés en llamas.  La excéntrica idea de Adams, no quedó ahí.  Estaba convencido de su factibilidad y decidido a ponerla en práctica.

Dr. Lytle S. Adams

El Dr. Adams, era un cirujano dentista de Irwin, Pa., muy relacionado en los altos círculos del gobierno, y era un inventor por naturaleza.  Aprendió a volar aviones con Glenn Curtiss, el conocido fabricante de aviones y entre otras cosas inventó y patentó un dispositivo para capturar valijas de correo sin que el avión tuviera que aterrizar para recogerla y despegar nuevamente.  En 1929 hizo una demostración de su invento recogiendo la valija de la cubierta del SS Leviathan en el Canal Inglés (Canal de la Mancha).   Ese invento fue puesto en práctica realizando vuelos reales recogiendo el correo en la Feria de Chicago de 1934, demostrando así que no justificaba hacer un aterrizaje, reduciendo por tanto el tiempo y los costos de la operación.  La patente se la vendió a Richard DuPont, que comenzó a realizar servicios regulares en Pennsylvania, West Virginia, Delaware y Chicago.

Lytle S. Adams fue después socio y Presidente de la compañía aérea Tri-State Aviation (actualmente USAir) que le daba vuelos gratis a Eleanor Roosevelt, la esposa del presidente, quien le fue presentada a Adams por el Senador Jennings Randolph.  Volando personalmente los aviones para tan ilustre pasajera, Adams le comentó su idea a la Primera Dama y poco después el Presidente Roosevelt aceptaba considerarla.  La idea de Adams fue enviada para su análisis por un comité científico en Washington que dictaminó la factibilidad del proyecto.  El Presidente le dio el visto bueno y fue pasado al "Army Chemical Warfare Service" (CWS) o Servicio de Guerra Química del Ejército que puso en marcha el proyecto al mando del Capitán Wiley W. Carr.

Proyecto X-Ray

El Dr. Adams y un equipo de biólogos de la Fundación Hancock de la Universidad de California se pusieron a trabajar visitando cuevas y granjas para recolectar los animales.  Decidieron que el animal apropiado para el trabajo pertenecía a la especie “Tadaria braziliensis” que en Estados Unidos es conocido como murciélago "free-tailed" por la cola tipo de ratón que posee el animalito.  Esa especie es conocida también como murciélago guanero o murciélago de cola libre y existe a todo lo ancho y largo del continente americano.

En marzo de 1943, el proyecto fue puesto en manos del Cuerpo Aéreo del Ejército que convocó a Louis F. Fieser, inventor del Napalm, para desarrollar el explosivo requerido para el proyecto.  Fieser usó como referencia las incendiarias usadas por los británicos durante la Primera Guerra Mundial denominadas "Baby Incendieries" que pesaban apenas 6,4 onzas cada una.  Diseñó dos tipos de bombas, una de 17 gramos que permanecería en ignición durante 4 minutos lanzando una llamarada de 25 cm.; la otra pesaba 28 gramos y duraba 6 minutos encendida con una llamarada de 30 cm.  Los dispositivos tenían forma oblonga con cubiertas de nitrocelulosa rellenas con un compuesto espeso a base de kerosén.  Un temporizador activaba la bomba después de un tiempo predeterminado.

explosion

La ignición ocurría por un gatillo puesto en tensión por un delgado alambre de acero.  Cuando las bombas estaban listas para ser usadas, se inyectaba una solución de cloruro de cobre almacenado en una cavidad por donde pasaba el alambre de acero, el cual se comenzaba a corroer por acción del químico.  Pasado un tiempo relativamente exacto, el alambre de acero se rompía disparando el gatillo que encendía el material inflamable.

Por razones obvias, para facilitar la manipulación de los murciélagos, se les ponía primero en estado de hibernación.  Para colocar la bomba en el cuerpo del animal, un operador inyectaba el químico corrosivo en la bomba y otro lo sellaba con cera, mientras tanto un biólogo aseguraba por medio quirúrgico una grapa sujetadora y un cordel a una porción de 1 cm. de la piel pellizcada del pecho del animal.  Otro especialista aseguraba la bomba al cuerpo del murciélago por medio del clip y el cordel.  Los animales armados eran colocados en un contenedor de cartón donde cabían 180 murciélagos.  Una vez lanzados en paracaídas, los contenedores se abrían a unos 300 metros de altura.  Los murciélagos saldrían del estado de hibernación, volarían y buscarían la protección en los techos y buhardillas de las casas, mordisquearían el cordel y la incendiaria se soltaría quedando inactiva hasta el momento de la ignición.

En mayo de 1943 fueron recolectados 3500 murciélagos en las cavernas de Carlsbad y llevados por avión a Muroc Lake en California, donde fueron puestos en refrigeración para mantenerlos en estado de hibernación en grupos de 50.  El 21 de mayo de 1943, se probaron 5 contenedores con murciélagos cargados con bombas falsas que fueron lanzados desde un avión B-25 volando a 1500 metros de altura.  La prueba fracasó porque la mayoría de los murciélagos no se recuperaron del estado de hibernación y al no volar se estrellaron en el suelo.  Poco después el equipo de técnicos fue trasladado al Campo Auxiliar del Cuerpo Aéreo en Carlsbad New Mexico, con el objeto de que al fallar el experimento los animales regresaran a las cuevas y por estar cerca, para una nueva recolección de animales.

Bat-bomb

Versión final del contenedor para los murciélagos

Se volvieron a capturar más murciélagos, los que fueron colocados en recipientes con hielo para provocar la hibernación.  Fueron llevados al campo aéreo y preparados con bombas verdaderas para una prueba real.

Nuevamente la prueba falló porque los murciélagos no se recuperaron de la hibernación a tiempo, los contenedores tampoco funcionaron bien, pues la caja de cartón no lograba abrirse completamente causando lesiones en las alas de los animales.  Lo más grave para los animalitos era que la velocidad del viento resultaba muy alta para sus frágiles alas que se fracturaban con facilidad.  Una nueva prueba con bombas falsas fracasó porque estando en la zona de Carlsbad muchos murciélagos simplemente regresaron a las cuevas o no se recuperaron de la hibernación y se estrellaron en tierra.

El 29 de mayo de 1943, el equipo del ejército emitió un informe detallando las causas del fracaso de las pruebas.  Más de 6000 murciélagos fueron usados en los experimentos del ejército.  En el Informe Secreto del 8 de junio de 1943 el capitán Carr llegaba a la conclusión de que debían usarse un mejor tipo de contenedor con un paracaídas que se abriera mediante un temporizador, además solicitaba un nuevo tipo simplificado de temporizador de disparo y nuevas grapas sujetadoras para los animales. También recomendaba un estudio controlado de hibernación artificial y otro de comprobación con 5000 murciélagos.

La Marina toma el mando

Lo que llevó al Capitán Carr a hacer ese informe final, fue porque una de las últimas pruebas resultó en el incendio del material de pruebas y en una de otras pruebas la villa japonesa simulada fue totalmente quemada.  En otra oportunidad, Muroc Lake, California, uno de los especialistas dejó la puerta del galpón abierta y escaparon unos murciélagos con bombas activadas que incendiaron un hangar militar y el automóvil de un general.  En un pequeño poblado de Texas unos murciélagos con incendiarias activadas se colgaron a dormir debajo de un tanque de combustible, lo que obligó a evacuar los alrededores.   Como resultado de todos esos incidentes, el proyecto fue retirado del ejército y pasado a manos de la Marina que lo denominó Proyecto X-Ray.

En octubre de 1943, la Marina alquiló unos terrenos con cuevas en Texas.  El doctor Adams diseñó unos marcos rectangulares enmallados para capturar los murciélagos.  Con ese artefacto, colocado en las entradas de las cuevas, si fuera necesario podían capturarse un millón de animales en una sola noche.  Poco después el proyecto era transferido a la jurisdicción del Cuerpo de Marinos.

El primer experimento de los marinos comenzó el 13 de diciembre de 1943.  En experimentos posteriores se comenzaron 30 incendios, 22 se apagaron pero 4 requirieron el concurso de bomberos profesionales para extinguirlos.   Los marinos solicitaron una bomba incendiaria más poderosa.  Alguien sugirió que los murciélagos podían ser soltados desde submarinos en las costas japonesas, lo que simplificaba la ejecución del proyecto.

Después de muchas pruebas más, finalmente en agosto de 1944 estuvo lista la prueba final, pero cuando el Almirante King, Jefe de Operaciones Navales recibió los informes que indicaban que los murciélagos no estarían listos para el combate sino hasta mediados de 1945, canceló la operación.  El costo del Proyecto X-Ray llevaba acumulado para esa fecha nada menos que 2 millones de dólares.

Epílogo

Mientras todo eso ocurría, el General Curtis Le May tuvo otra idea, más convencional y siniestra, para incinerar las ciudades japonesas, idea que fue puesta en práctica y mató más personas en muy corto tiempo y con más precisión.  El Proyecto X-Ray fue archivado y quedó como recuerdo del alucinante plan del Dr. Adams, quien por cierto, quedó totalmente defraudado, pero tratando de mover influencias para que fuera reactivado.  Poco después, la guerra terminó con el ataque atómico a Hiroshima y Nagasaki y el asunto fue olvidado.

Jack Couffer

Cincuenta años después, Jack Couffer escribió su entretenido libro "Bat Bomb: World War It's Other Secret Weapon". Couffer cuando contaba 17 años de edad tuvo alguna experiencia e interés en los murciélagos y al ser llamado al servicio militar fue invitado a participar en el Proyecto X-Ray en 1943.  Al quedar cancelado el proyecto, pasó a prestar servicio como tripulante de lanchas torpederas PT para el rescate de pilotos caídos al mar.  Al finalizar la guerra trabajó como tripulante de yates y después estudió cinematografía en la Universidad del Sur de California, haciendo una productiva carrera como naturalista, camarógrafo, director, productor, escritor y cineasta.


LIBRO

Bat Bomb: World War It's Other Secret Weapon por Jack Couffer.


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Publicado: 19 julio/2006