Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Teikoku Nihon Kaigun (Armada Imperial Japonesa)

La Armada imperial, estaba dividida en Flota de Batalla, Flota de Exploración, Flota de Bloqueo y Transporte, Flota de Mandatos, Flota del Norte, Flota Submarina y Flota Aérea (Portaaviones), que al mando del Almirante Yamamoto formaban la Flota Combinada que entraría en la guerra con el ataque a Pearl Harbor.

La Flota Combinada en 1941, constaba de 10 acorazados, 6 Portaaviones Pesados, 4 Portaaviones Ligeros, 18 Cruceros Pesados, 20 Cruceros Ligeros, 112 Destructores, 65 Submarinos y un número pequeño de mini submarinos.

Errores estratégicos

Sin estar completa, era sin duda una de las más poderosas armadas, en esos momentos también la mejor entrenada y con mejor espíritu de lucha.  No obstante, sufría de varias deficiencias:

Fuerza submarina

La Fuerza de Submarinos operaba con un concepto estratégico equivocado para la época.   Los submarinos eran de los más poderosos del mundo, capaces de ir hasta California, lanzar sus aviones y regresar sin tener que reabastecerse.  Sin embargo, el hábitat era deficiente y las tripulaciones sufrían las consecuencias en las travesías largas.  Por otro lado, semejante fuerza ofensiva sólo se empleaba en operaciones tácticas defensivas, protegiendo la flota, pues carecía de un comando propio con capacidad de realizar operaciones estratégicas.   Eso la diferenciaba enormemente de la fuerza submarina alemana.

Fuerza antisubmarina

La capacidad antisubmarina de la flota era deficiente.  La flota mercante no viajaba en convoyes, sino todos aislados y a su suerte.  Cuando enmendaron ese error, lo hicieron de manera desastrosa por falta de coordinación y entrenamiento.   Por su parte, EE.UU. hundió en el transcurso de la guerra, el 86 por ciento de los 10 millones de toneladas de capacidad de bodega de los transportes japoneses y lo hizo casi exclusivamente con submarinos.

Radar

El radar era conocido por los japoneses, pero no le dieron importancia, pues pensaban que con la capacidad de detección aeronaval era suficiente para protegerse.  Esto fue un error, como demostrarían los estadounidenses, que a pesar de las muchas fallas en sus sistemas de radar al comienzo, fueron perfeccionándolo y adaptando sus tácticas para sacarle el máximo de provecho.  Como quedó demostrado, los japoneses tenían unos sistemas de detección aeronaval nocturno excelentes al comenzar la guerra, que causó muchas pérdidas a las fuerzas Aliada, pero a la larga no sería suficiente.

Protección antiaérea

La protección antiaérea de los japoneses residía en su poderosa fuerza de portaaviones y mediante el emplazamiento de bases aéreas en todas las islas del Pacífico.  Por esa causa, no le dieron importancia al blindaje ni a las defensas antiaéreas.  El número de baterías antiaéreas en la flota japonesa y el grosor del blindaje en los buques fueron patéticos.  Hasta la aviación sufrió esas consecuencias.   Los aviones fueron diseñados para ser ligeros y maniobrables por tanto no pensaron en blindajes para proteger al piloto, que al comenzar la guerra no llevaban ni el paracaídas.  Sólo tarde en la guerra comenzaron a incrementar las baterías antiaéreas en los buques, pero no en número suficiente y con poca velocidad de disparo y de calibre.


Publicado: 31 abril/2002