Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Regia Marina Italiana (1939-1945) [1]

La Regia Marina Italiana en 1940 era una gran flota, aparentemente bien equipada con modernos y muy veloces buques, pero en realidad tenía muchas carencias.  La interferencia fascista en los asuntos de una armada, que era monárquica por sobre todas las cosas, causaba fricciones y situaciones incómodas, incluso con algunos oficiales de enlace alemanes.

Velocidad a costa de armamento

La flota tenía buques de moderno diseño, pero los constructores se preocuparon más en competir, que en fabricar buques militarmente eficientes.  Por ejemplo, su principal meta era obtener altas velocidades, aunque fuera a costa de reducir el armamento, por ejemplo el antiaéreo, y el blindaje.

Las colonias

La colonias italianas del norte y del este de África, adquiridas en la década de 1890 y durante la guerra contra Turquía, antes de la Primera Guerra Mundial, resultaron ser más una carga que un beneficio para el país.   Aunque la gran fuerza naval fue construida para usar las bases en Libia y Eritrea, su opositora, la armada británica, tenía bases en Alejandría, el Canal de Suez y Adén y por tanto era una seria amenaza para las comunicaciones entre Italia y sus colonias.

NS Littorio

NS Littorio

Poca iniciativa

También había una seria falta de resolución en el comando de la flota italiana, lo que significaba que la iniciativa estaba siempre del lado de los británicos quienes nunca permitieron que ella se les escapara de las manos.

Excelente industria

Es cierto que el principal activo de Italia era su industria de construcción naval, pero los esfuerzos de Alemania para utilizarla, como compensación a sus limitaciones en ese campo, fueron infructuosos. Italia adolecía de deficiencias en el suministro de acero para la industria y la mano de obra no era suficiente para encarar un desarrollo apropiado de su industria de construcción de barcos y por tanto no podía abastecer a su aliada Alemania, ni tampoco mantener un ritmo de construcción para reemplazar las pérdidas y los barcos obsoletos.  A eso se sumaba la insuficiencia en los inventarios de combustible que restringían las operaciones navales al mínimo imprescindible.

Pocos logros

Por todo ello, los logros en el historial de la Regia Marina Italiana eran mínimos.   Sin embargo, sí produjo un arma sobresaliente, el "Siluro a Lenta Corsa" (Torpedo de curso lento) o SLC, también conocido como "el torpedo humano" pero llamado "il Maiale" (el cerdo) entre los marinos italianos debido a su volumen y su poca velocidad.  Se trataba de un pequeño submarino con dos tripulantes, que tenía una cabeza explosiva desmontable.   Una vez que el submarino entraba en la bahía enemiga, seleccionaba el blanco y a él se dirigía.  Luego se retiraba la cabeza desmontable la cual era fijada a la quilla del barco enemigo.  Un mecanismo de tiempo hacía estallar el explosivo, mientras el SLC se retiraba de la zona.

Los SLC

En Diciembre de 1941, un SLC hundió dos acorazados en Alejandría.  Luego de eso los aliados lo copiaron para realizar sus propias operaciones.  Paradójicamente, luego del armisticio, la misma arma fue utilizada contra los barcos italianos que se encontraban en poder de los alemanes.

Tarento y Matapán

La Regia Marina, sufrió dos reveses importantes durante la guerra.  En Noviembre de 1940, aviones navales británicos hundieron un acorazado y dañaron a dos más, en Tarento, este fue un golpe que le costó mucho asimilar a la Regia Marina.  El otro episodio amargo fue en Matapán, donde fueron hundidos 3 cruceros pesados, en Marzo de 1941.  Los barcos averiados en Tarento fueron reparados rápidamente, pero las pérdidas minaron la confianza de los mandos italianos.  Durante la evacuación de Grecia y Creta en 1941, por ejemplo, no hubo ningún intento de atacar a la flota británica y aún el éxito del SLC contra el Queen Elizabeth y el Valiant, fue desperdiciado por la actitud de evitar operar ofensivamente.

NS Abruzzi

NS Abruzzi

La falta de un portaaviones

Estructuralmente, la Regia Marina tenía una seria deficiencia y era la falta de un Portaaviones.  Durante la Primera Guerra Mundial, Italia tenía un buque de apoyo de hidroaviones con capacidad de hasta 8 aviones.  No tenía mecanismos de lanzamiento y por tanto realmente no se le podía clasificar como portaaviones.  Los problemas surgían por las diferencias entre la marina y la aviación y tratando de mediar en el asunto Mussolini aseguró que Italia de por sí era un portaaviones.  La Regia Aeronáutica, la más fascista de las armas, consideraba que todo lo que volaba estaba bajo su mando, mientras que la Regia Marina, la más monárquica, no aceptaba la intromisión de los aviadores en sus asuntos institucionales.

1940

Desde mediados de los años 20, hubo proyectos que fueron siendo modificados a través de los años sin hacerse realidad.  Se llegó hasta pensar en un portaaviones capaz de desarrollar una velocidad de 38 Nudos!  Sin embargo, todo quedó en proyecto y llegó 1940 cuando la guerra los sorprendió sin ningún portaaviones en su inventario.

MAS y VAS

Una embarcación que dio muy buenos resultados fue el llamado Motoscafo Anti Sommergibile o MAS (Motobote anti submarino) y el otro fue el Vedetta Anti Sommergibile o VAS. Embarcaciones muy veloces y con gran capacidad antisubmarina que lograron varios éxitos notables, incluso contra naves de superficie.  Esta fue sin duda una de las armas incomparables de la Regia Marina, que fue causa de preocupación para la Royal Navy en el Mediterráneo.


Publicado: 9 mayo/2001 - Actualizado 17 agosto/2013