Testimonio de Karl Gerlach

Testimonio de Karl Gerlach

Esta declaración fue enviada al juicio realizado en Burdeos en 1953 por el Obersturmführer Karl Gerlach como testimonio jurado dado ante el Juez de la Corte Inferior de Justicia de Hamburgo Dr. Meyerdress, el abogado Dr.Walters y dos capitanes, uno francés y otro británico.   Gerlach no fue llamado a testificar en persona durante el juicio.   El texto aparece en varias publicaciones sobre el tema de Oradour.

El 9 de junio de 1944, el SS-Untersturmführer Karl Gerlach Oficial Ordenanza del Batallón de Cañones de Asalto de la División Das Reich, fue enviado por el Comandante en Jefe del Regimiento Der Führer, Sylvester Stadler, a buscar un lugar para acantonar el regimiento.


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Bajo Juramento

"El regimiento que venía del sur de Francia, llegó a Limoges la noche del 8 de junio de 1944. La mañana del 9 de junio recibí órdenes del comandante del regimiento, Stadler preparar los cuarteles para el batallón de cañones de asalto en el área de Nieul. Me dio instrucciones sobre el mapa y me previno sobre la resistencia armada que estaba activa en el área."

"Fui a Nieul con seis hombres en tres carros. Ya habían preparado cuarteles, pero al no ser la suficientemente grandes nos dirigimos a los poblados vecinos. Mi vehículo era más rápido y me adelanté a los otros dos, por tanto tuve que detener el carro y al no ver a los otros vehículos, regresé para encontrarlos. Después de un corto trecho fuimos detenidos en la carretera por un camión en el que pude distinguir uniformes militares. Por un segundo pensé que eran amigos, porque nos habían dicho que había milicianos franceses que combatían de nuestro lado. Antes que pudiera hacer mayores consideraciones, ni siquiera poder hacer uso de mi sub-ametralladora, siete u ocho hombres uniformados saltaron del camión, nos apuntaron con sus armas y se acercaron gritándonos que pusiéramos las manos en alto."

"Nos sacaron del vehículo, nos quitaron los uniformes, nos golpearon en la cara y con gestos que no dejaban ninguna duda, nos dijeron "SS están acabados", nada más."

"Lo único que llevábamos puesto era nuestra ropa interior. A empujones nos sacaron de la carretera hacia los matorrales. Yo estaba convencido que nos iban a matar en ese mismo lugar, así que traté de hablar para obtener alguna explicación, primero al jefe, un hombre alto y delgado de unos 30 años y que vestía uniforme miliciano."

"Parecía no entender nada de lo que le decía, pues todo lo que dijo fue, "!No SS! ¡SS acabado!" Por tanto le hablé a un hombre joven que hablaba algo de alemán, obviamente era alsaciano y parecía tener lástima de nosotros, pero igual no podía ayudarnos. Entonces dije que era un oficial subalterno ice la división y les podía dar informaciones importantes si nos llevaban al comandante de los Maquís. Eso parece que impresionó al alsaciano que tradujo las palabras al jefe. El hombre alto y delgado me miró y me dijo algo, pero no entendía sus palabras."

"Mi chofer y yo fuimos llevados al camión, nos ordenaron subir y todos marchamos en el camión. Poco después vi algunas señales de pueblos y pude darme cuenta de lugar donde estábamos: Oradour-sur-Glane. Nos detuvimos en la calle principal. AL bajar fuimos rodeados por Maquís y muchos pobladores curiosos. Vi mucha gente en uniforme, aún mujeres con chaquetas amarillas y cascos de acero. La atmósfera se hacía más amenazadora minuto a minuto y por eso uno de los hombres uniformados nos llevó de vuelta al camión."

"Vi que habían sacado cuerdas de un establo cerca a la panadería en la calle principal. Mi chofer y yo fuimos bajados del camión y fuimos atados con las cuerdas, con ambos brazos en la espalda. El nudo fue reforzado con alambres. Así estuvimos durante tal vez 3/4 de hora. Entonces llegaron dos civiles en una moto y hablaron con los guerrilleros, llevándonos nuevamente al camión."

"Los hombres que nos capturaron subieron al camión para vigilarnos y salimos de Oradour-sur-Glane, con la moto por delante y constantemente haciéndonos señales. Paramos junto a una casa, donde había el signo de un teléfono. Los civiles de la moto llamaron por teléfono desde la casa. Cuando regresaron se acercaron al camión y le dijeron algo al jefe de los hombres que nos custodiaban."

"Salimos del poblado hacia la izquierda en una zona donde no había casas. Después de tres o cuatro kilómetros, fuimos entregados a un piquete de guerrilleros que nos quitaron las cuerdas y nos dieron algo de comer. El camión con nuestros captores se fue y regresó unas dos o tres horas después. Nuevamente fuimos atados y metidos en el camión."

"Continuamos por 8 o 10 Km a un claro en el bosque donde había un letrero que decía "A Bellac, 6,5 Km", salimos del claro y 300 metros más allá había un camión francés con la bandera tricolor."

"Fuimos bajados del camión y golpeados. Nos llevaron donde un joven Maquí con uniforme azul, que parecía ser el comandante. No fuimos interrogados, simplemente nos dijo "!SS nix ecout, acabados!" El joven alsaciano trató de intervenir, pero el comandante lo increpó ásperamente. Entonces el comandante llamó a unos franceses, también con uniformes azules y por los gestos pude ver que les daba órdenes de llevarnos al bosque para fusilarnos."

"Mi chofer se dio cuenta de lo que iba a pasar y forcejeó tratando de impedir que se lo llevaran. En un instante vi una oportunidad y escapé hacia el bosque. Corrí todo lo que pude, corrí por mi vida. Escuche disparos y al voltear sin pararme vi mi chofer que caía. Me lancé hacia los arbustos buscando cubrirme. Me persiguieron y escuché que disparaban y las balas zumbaban por sobre mi cabeza. Corrí y zigzagueando y la noche que caía me ayudaron a escapar."

"Yo había estudiado los mapas cuidadosamente antes de salir de Limoges y sabía que tenía que estar cerca del ferrocarril entre Bellac y Limoges. Alcancé la vía férrea a la mañana siguiente y logré llegar al puesto de comando en Limoges."

"Me reporté al comandante Stadler y le conté lo que había pasado. Me dijo que no era el único que había sido secuestrado el día anterior. El comandante del 3er Batallón Der Führer, un oficial de nombre Kämpfe, no había regresado y probablemente ya estaba muerto. El comandante me ordenó tomar un buen descanso porque teníamos una larga marcha por delante."

"Cuando fui donde el comandante del 1er batallón Der Führer, Diekmann, me pidió que le mostrara en el mapa dónde fui capturado y el recorrido hasta el lugar donde mi chofer fue asesinado. Poco después el salió con la 3ra Compañía, bajo el mando del Hauptsturmführer Kahn, en dirección a Oradour-sur-Glane."





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