Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Edmundo Duarte, 103 Div. Inf., 410 Reg. Inf, de EEUU

Edmundo Duarte en 1945

Edmundo Duarte, nació en Laredo, Texas, EEUU, el 7 de marzo de 1926.   Es hijo de inmigrantes mexicanos que vivieron toda su vida en Laredo, donde nacieron también sus cuatro hermanos.

Cuando el 7 de diciembre de 1941 Pearl Harbor fue bombardeado, Edmundo sintió el llamado de la aventura, sin embargo a sus apenas 15 años, debía esperar, pero no por mucho tiempo.   Al cumplir 16 años, en marzo de 1942, se presentó como voluntario en un centro de reclutamiento de la marina, diciendo que tenía 18 años.   Por supuesto, que sus padres no podían aceptar tal situación, considerando que Edmundo era apenas un niño.

No obstante, Edmundo o "Mundo" para sus amigos, viajó a Great Lakes, en Illinois para recibir su entrenamiento.   Sus padres acudieron al Departamento de Guerra donde demostraron que apenas había cumplido 16 años y fue regresado a casa.   Pero, al año siguiente, el 20 de noviembre de 1943, volvió a enlistarse nuevamente, arguyendo que tenía 18 años.

Campo Roberts

El 20 de diciembre de 1943 pasó el examen médico y el 18 de enero ingresó a al Fuerte Sam Houston, en San Antonio, Texas.   Luego de dar sus primeros pasos para acostumbrarse a la vida del cuartel, fue enviado a Campo Roberts, en Paso Roberts, California, donde recibió el entrenamiento básico de infantería durante 17 semanas.

Fueron kilómetros de marchas con todo el equipo a cuestas, rifle y casco, bajo el sol de California, aprendiendo a disparar rifles, carabinas, morteros, ametralladoras.  Corriendo y agazapándose bajo el fuego, saltando obstáculos, cavando trincheras.   Entrenándose en primeros auxilios, exploración, en fin todo lo que debe saber un soldado.   Finalmente, Edmundo recibió su primer pase para salir con licencia.

103ª División de Infantería

Camp Houze

Luego de las cortas vacaciones se reportó a Campo Houze en Gainsville, Texas, siendo asignado a la 103ª División de Infantería, para completar su entrenamiento.   En agosto de 1944, la División 103 tenía sus efectivos completos y estaba lista para embarcarse, en Nueva York, rumbo a Europa en misión de combate.

Rumbo a Europa

El 6 de octubre de 1944, fecha del nacimiento de la hermana menor de Mundo, la división se embarcó en Nueva York rumbo al Mediterráneo.   No era un viaje de placer, sino el típico transporte de tropas donde los hombres van como en lata de sardinas, soportando el calor, el olor, el aire irrespirable, durmiendo en literas donde, cada uno tiene que encontrar espacio para el equipo, 35 Kg. de prendas personales, cobijas, impermeable, rifle, mascara antigás, etc.   Las únicas distracciones son leer, jugar póquer, ver el mar y el infaltable mareo que deja a cualquiera sin hambre.   Mal tiempo y tormentas acompañaron al convoy, que con su escolta llegó sin más novedades a Gibraltar.   La semana del 20 de octubre de 1944, en un día soleado, Edmundo y la división llegaron a Marsella, Francia.

Como en todos los puertos de Europa luego de ser transportados en barcazas de desembarco, los soldados eran recibidos por bandadas de niños pidiendo cualquier cosa.   Recibían cigarrillos, chocolates, chiclets etc. y luego de los protocolos de rigor y cambiar el dinero a razón de 50 francos por dólar, estaban listos para realizar el principal ejercicio del infante, es decir, caminar.   Decían que eran sólo un par de kilómetros, pero resultaron cerca de 30.   Bajo una fuerte lluvia y mucho frío, Edmundo y sus compañeros llegaron a su primer campamento.

Desembarco en Marsella

Primer día en el frente

Ningún soldado puede olvidar su primer día en el frente.   Para Edmundo, ese día fue el 11 de noviembre de 1944, uno de los más importantes de su vida.   Por coincidencia, en esa fecha se conmemora el Día del Armisticio de la Primera Guerra Mundial.

Saint Dié-les-Vosges

Edmundo fue asignado al 410º Regimiento de Infantería, uno de los primeros en conformar la 103ª División de Infantería.   La división formaba parte de 6º Cuerpo (Gral Brooks), 7º Ejército (Gral Patch), 6º Grupo de Ejércitos (Gral Devers).    La primera asignación de la división fue el relevo de la 3ª División de Infantería, que ya eran veteranos y como tales, miraban con aire de lástima a los nuevos reclutas, sin experiencia, ocupando sus posiciones.   El día 15 de ese mismo mes, llegó la noticia de que el frente comenzaba a moverse.   La primera misión de la 103ª División fue tomar el pueblo de Saint Dié-les-Vosges.   Al día siguiente, 16 de noviembre de 1944, a partir de las 08:00 se desató el fuego de artillería, que duró como 45 minutos.   A las 9:00 comenzó el asalto a Saint Dié-les-Vosges.

Dice Edmundo:

"El primer día en combate es difícil de explicar, es duro, es algo como que tu corazón sube a la garganta, y el estómago se hace unas bolas de nervios..... todos estamos en la misma, nadie se acobarda.... nadie se raja por la vergüenza de que lo llamen cobarde..... Yo pienso que si alguien se acobarda, la reacción es que otros lo sigan..... Así es que, para adelante!"

Primer compañero que no volvería

En las montañas de Vosges un día de frío y fuerte nevada fue cuando Edmundo vio su primer compañero caído en acción.  Una herida de esas, muy feas.   Cuenta Edmundo que el médico consolaba al herido diciéndole: "Tienes suerte, no es muy grave.  Es una herida de un millón de dólares, esa que te llevará a casa con el Corazón Púrpura."   Pero, era sólo un consuelo para darle esperanza al herido que ya sentía que se le escapaba la vida.   No pudo volver.  Era apenas uno, de los cerca de 600 caidos en acción que tuvo la División.   La guerra continuaba, el comando de la división se movía desde Fouchi en Vosgues hacia Dambach-la-Ville en el Bajo Rin, adonde ocupó posiciones el 2 de diciembre de 1944.

Captura de Selestat

El 01 de diciembre de 1944, la división de Edmundo recibió órdenes de capturar Selestat.   Apenas había pasado cerca de un mes de haber llegado la división a Europa.   La ciudad alsaciana de Selestat se encuentra entre Colmar y Estrasburgo, a un paso del Rin.   La 103ª División de Infantería, al mando del Mayor General Charles C. Haffner, Jr., debía capturar la parte norte de la ciudad y la 36ª División de Infantería la parte sur.   Selestat era una ciudad grande muy bien defendida por las fuerzas alemanas.   La captura de la ciudad les tomó cerca de tres días y no fue fácil, pero el 4 de diciembre estaba ya en poder de las fuerzas estadounidenses.   Luego de la toma de la ciudad ambas divisiones del 7º Ejército fueron relevadas y tuvieron unos días de un bien merecido descanso.   El Comandante en Jefe del VI Cuerpo envió una carta de felicitación por el excelente trabajo, que fue leída a todos los hombres.   Pero el descanso para Edmundo y sus compañeros terminó, al llegar las órdenes para movilizarse hacia el norte.

Mayor General Charles C. Haffner, Jr., Comandante General de la 103ª División de Infantería

Pfaffenhofen

El movimiento de tropas hacia el norte se realizó en medio de un clima terrible, lluvia, barro, intenso frío, tenía que ser así, puesto que era la primera semana de diciembre, pleno invierno en el hemisferio norte.   Las fuerzas de la división bajaban hacia el valle del Rin despidiéndose de las montañas.   El lugar designado se encontraba cerca al bosque Haguenau, a unos 20 km al norte de Estrasburgo.   Las planicies eran una invitación para los tanques y los cazas, pero el cielo nublado brindaba alguna protección.   El lenguaje y el acento de los civiles les recordaban a las tropas que se acercaban a Alemania.

Las fuerzas de la 103ª División, siguieron avanzando por esos pueblos y en Pfaffenhofen —una de las tantas villas que queda a unos kilómetros al oeste de Haguenau— un día apareció lo que ya estaba tardando mucho, un Me-109 que hizo varias pasadas rasantes creando un infierno entre las tropas.   Pasado el susto, la resistencia enemiga bajó un poco, dándole un respiro a los efectivos del 410º Regimiento.   En la mente de Edmundo y sus compañeros sólo había una meta: llegar cuanto antes —y ya estaban cerca— de la tan comentada Línea Maginot.

Merzweiller

En Merzweiller, en aquella época territorio alemán (hoy francés), es una villa que queda a 9 km al norte de Haguenau.   Ahí las tropas fueron bien recibidas, los niños ofrecían manzanas y peras a los soldados, banderas francesas en las ventanas, pero Merzweiller no estaba completamente en manos del 410º Regimiento, pues al otro lado del río se encontraban las fuerzas alemanas.

En la noche, al llegar el momento del ataque, se utilizaron un batallón de tanques y la 614º Antitanque compuesto de efectivos negros.   La escuadra de Edmundo puso el antitanque de 57mm en posición, en previsión de un contraataque alemán para recapturar el pueblo.   Mientras tanto, un batallón de ingenieros levantaba un puente para que cruzaran las tropas y comenzó el bombardeo que duró 45 minutos.

Con las primeras luces del alba, todos preparados, y el frente comenzó a moverse, pero en ese momento los alemanes volaron el puente.   El ataque se detuvo, unos fusileros intentaron cruzar a nado en las aguas medio congeladas mientras los ingenieros construían un puente de pontones, con la cobertura de la artillería.  Cuando estuvo listo, las tropas y los tanques comenzaron a cruzar.   Todo el terreno y los caminos estaban sembrados con minas de plástico y a partir de Merzweiller se sucedían muchas villas a unos 2 km de distancia, unas de otras.

Cuenta Edmundo:

"Después de tantos días en el frente, al ceder momentáneamente la resistencia enemiga el cansancio aflora y el cuerpo no responde, el equipo pesa el doble.   Decido abandonar la máscara de gas, el saco de dormir —siempre mojado por la lluvia y la nieve— uno tira todo lo que estorba y parece pesar una tonelada.   El frío entumece los pies y las piernas, la sangre se hace más pesada, duele la cara, de la nariz salen chorros de agua y el cerebro sólo pide dormir.   Por ahí, no sé donde, quedé tendido en profundo sueño."

Apuntando la pieza de 57mm. Nótese que el cañón está pintado de blanco, pues el invierno recién había terminado.

Climbach

Horas después, quien sabe cuántas, nuevamente en pie, y llegan nuevas órdenes: el Regimiento 410 queda en reserva mientras el 409º y 411º avanzan en dirección a Climbach.   La escuadra de Edmundo, por el momento, emplaza el antitanque en previsión de algún contraataque, mientras los muchachos de la infantería del 409º y 411º avanzan para capturar Climbach.

Climbach, está tan cerca de la frontera que la bienvenida fue como se esperaba.   Tanques Tigre, artillería, los temibles 88, morteros.   Minas antipersonal por todos lados, otras del tipo telaraña, que desatan explosiones en cadena.   La escuadra de Edmundo emplazó el cañón ante la inminencia de un contraataque.   La artillería alemana descargaba su furia en todo el frente tratando de impedir que la División 103 cruzara la frontera.   Destrucción por todos lados, blindados abatidos por doquier, muchas bajas en ambos bandos.   El día 14 de diciembre, el 7º Ejército rompió el frente y la 103ª División cruzó la frontera alemana por primera vez.   Apenas había pasado poco más de un mes, desde que la 103 inició el ataque en Saint-Dié.

Wissembourg

La Ofensiva alemana en el Bosque de las Ardenas estaba por desatarse.   En esos días el clima estaba espantoso, cielo nublado, nieve, viento que cala los huesos.  Climbach fue tomado y los regimientos 409º y 411º continuaron su avance.   El 410 continuó hacia Wissembourg.

Fuego!

Hacia el 18 de diciembre de 1944, la División 103 estaba en la Línea Siegfried.   El avance se detuvo porque la división se topó con una pared sólida de concreto.  Fueron dos o tres días sin posibilidad de continuar.   Las defensas alemanas eran muy fuertes en ese sector, con el clima endemoniado que no permitía cobertura aérea.   Las noticias de la batalla del Bulga llegaron en el periódico del ejército "The Stars and Stripes."   Eventualmente, las defensas de la Línea Maginot fueron rotas.   El Regimiento 410º, ocupó posiciones detrás del frente.   De pronto, llegó la orden de moverse rápidamente rumbo noroeste.   Como suele suceder —porque en las batallas siempre reina la confusión— la infantería fue montada rápidamente en camiones.   "Todo el mundo al noroeste pasando por pueblos que ya habían sido capturados.   No se sabía si se trataba de un contraataque alemán y por tanto era un repliegue a toda velocidad.   Todos preguntan, pero nadie sabe nada.   Hasta que llegamos a Forbach la víspera de Navidad."

Forbach

Ese 24 de diciembre, nuestra División 103 relevaba las tropas de una división blindada en el pueblo de Forbach en Lorraine.   La Navidad, bien gracias!  En el frente no se conoce esa fiesta, menos cuando se esperaba un contraataque.   El 26 de diciembre, Edmundo se dio cuenta que algo andaba mal en uno de sus pies.   A la primera revisión médica, el diagnóstico fue fácil para el doctor: congelamiento.   Para Edmundo, la próxima parada era el hospital de la división, en algún lugar de Francia, donde recibió el nuevo año: 1945.

En el hospital

En el hospital, lo que se puede esperar, médicos, enfermeras, agujas, termómetros etc.   Al principio la cosa parecía seria y querían enviar a Edmundo a Londres para un tratamiento.   El pie derecho había sufrido un congelamiento más severo que el izquierdo.   Sin embargo luego de unos días, los pies comenzaron a mejorar.   En la misma habitación del hospital había otros dos camaradas.   Conversando con uno de ellos surgió lo usual en esos casos "De dónde eres" , preguntó Edmundo, y la respuesta fue "De Texas".   "Yo también soy de Texas" -dijo Edmundo- "De Laredo."   "Yo también soy de Laredo" respondió el paisano.   Han pasado casi 60 años y ambos siguen siendo buenos amigos y las casas de ambos apenas quedan a unas cuadras la una de la otra.

Serreguemines

El 12 de enero de 1945, Edmundo fue dado de alta.   La división se encontraba en el mismo lugar en un sector entre Serreguemines y Forbach.   En esa zona, una patrulla del regimiento descubrió una cueva donde la gente de los alrededores había construido una ciudad subterránea.   A ese lugar llevaron todas sus pertenencias, camas, cocinas, ropa, todo lo que pudieron y vivían ahí por miedo a los bombardeos aliados.

Área de descanso

Sessenheim

Entre el día 16 ó 17 de enero de 1945, a la División 103 le ordenaron replegarse a Alsacia.   El Regimiento 410 quedó estacionado cerca a Haguenau.   El día 19 de enero, el Regimiento 410 y parte del 411, asaltaron la villa de Sessenheim a orillas del río Rin en la frontera entre Francia y Alemania.   Inicialmente progresaron a buen ritmo, pero los alemanes contraatacaron violentamente con todo lo que tenían.   Como el suelo estaba congelado el fuego de la artillería levantaba la costra endurecida del terreno lanzándola como proyectiles a gran distancia.   La escuadra de Edmundo tuvo que tirar del cañón antitanque para moverlo a una mejor posición para salvar la pieza de artillería y la vida.   Los alemanes gritaban, "Yankis hijos de perra, ríndanse."   La confusión de la batalla llegó a los límites ante la ferocidad del ataque y la División 103 tuvo que replegarse.   La batalla de Sessenheim fue costosa para ambas partes, tanto en equipo como en vidas.   El repliegue ocurrió alrededor del 20 de enero de 1945.

Cuenta Edmundo:

"La gente en Alsacia tenía miedo de que las fuerzas se retiraran y preguntaban si nos íbamos.   las órdenes eran decir que no, que era sólo un cambio de sector.   Pero los niños no nos creían y con rabia nos lanzaban bolas de nieve.   -C'est la guerre."

Schillersdorf

Después de la retirada de Sessenheim, el río Moder se convirtió en la principal línea de defensa.   En el lado alemán, oponiéndose al 7º Ejército y al 1º Ejército Francés, se encontraban las Gebirgsjäger de las Waffen-SS.   El Regimiento 410, tuvo que enfrentar a esa tropa de élite de Infantería de Montaña que contraatacó el 24 de enero de 1945 de manera muy violenta.   Los alemanes atacaron las defensas gritando y maldiciendo, en inglés, hasta alcanzar la Villa de Schillersdorf.   En esa oportunidad y por única vez, no sólo perforaron las defensas sino que rompieron la línea.

Los veteranos del Regimiento 410 que estuvieron en la batalla de Schillersdorf recuerdan las enormes bajas sufridas por ambas partes.   Un par de días después, los batallones 1º y 3º, apoyados por tanques y artillería pesada, lanzaron un fuerte contraataque contra Schillersdorf, siendo retomado de manera definitiva.  Luego de ese contraataque, siguió un largo lapso de espera, hasta que el invierno diera paso a la primavera.   La División 103 tomó posiciones, controlando los caminos, mientras Edmundo y su escuadra ponían en posición el cañón antitanque de 57 mm, en un cruce de carreteras, en previsión de un contraataque.

Dirección general de la campaña de la 103ª División de Infantería. 20 octubre 1944 al 8 mayo 1945

Siempre había un regimiento en reserva por cada dos en posición.   Cuando le tocó estar en reserva al 410, Edmundo y sus compañeros se tomaban un descanso en la Villa de Bouxwiller.   Unas horas de relax en un bar, con cerveza, vino y aguardiente (Schnapps) para los que lo aguantaban.   La velada se completaba con una película y tal vez un paseo al poblado de Obermodern donde conocieron un gigante de 2,60m y que pesaba unos 150 kg. con su brazalete de las fuerzas de la Francia Libre en el brazo.

La monotonía de esos días se interrumpía con la salva de artillería, que con puntualidad germánica se realizaba cada 20 minutos, dándole tiempo al personal para protegerse en las trincheras, justo antes de que empezara.

Oppenheimer

El 7º Ejército tenía ya tropas de avanzada en territorio alemán.   Entre los días 28 de marzo, hasta el 7 de abril de 1945, la División 103 fue puesta en reserva, en la cercanías de Oppenheimer, con la misión de hacer labores de "limpieza", buscando efectivos alemanes rezagados, viendo que los civiles estuvieran "limpios" porque en los campos de batalla siempre hay armas regadas por todos lados, apoyando al Gobierno Militar, a mantener el orden, etc.   El área de  operaciones se extendía desde Oppenheimer hasta Speyer.   Para ese momento la línea más cercana del frente se encontraba a 48 Km de distancia.

El número de ex-soldados alemanes que se rendía parecía no tener fin.   Todo estaba tranquilo, aunque ocasionalmente aparecía un Me 109 que cruzaba el cielo a gran velocidad y bastante altura; o algún Waffen-SS que habiendo quedado aislado de sus líneas, trataba de reincorporarse a su unidad.   En esos días Edmundo se encontró con uno de esos Waffen-SS, que se rendía.   Tenía un sólo brazo y ostentaba la Cruz de Hierro.   Eran los tiempos de recolectar pistolas Luger y Walther, actividad que no escapaba a los civiles alemanes, quienes escondían las armas enterrándolas en los jardines.   Para encontrarlas era necesario usar detectores de metales, que en realidad eran detectores de minas.

Los civiles aparentaban ignorar a las fuerzas americanas, mantenían la vista al frente cuando pasaban a su lado, esa actitud en cierto modo facilitaba las cosas pues las órdenes eran no fraternizar con los civiles.   En esa zona, la campiña alemana parecía que hubiera estado ajena a la guerra, con sus campos muy bien cultivados, las bien trazadas carreteras amplias y rectas y a la gente se le veía bien vestida y con aspecto de haber estado bien alimentados.

Marlene Dietrich

En esos días llegó un poco de diversión.   Fue presentada Marlene Dietrich quien deleitó a las tropas cantando Lili Marlene con su inconfundible voz ronca y sensual.   Después de su actuación, Marlene Dietrich descubrió una de sus piernas y mostró una liga con la insignia de la 103ª División de Infantería.

Ofensiva de Primavera

Los rumores comenzaron nuevamente, se hablaba de una gran ofensiva, la Ofensiva de Primavera.   Los suministros llegaban por toneladas.   Camiones tras camiones cargados de pertrechos.   Refuerzos para cubrir las bajas, un batallón de tanques.   Todo daba la impresión de que todo el ejército estuviera en el área.

Nieffern

El día 15 de marzo de 1945, antes del amanecer las andanadas de artillería comenzaron el ablandamiento de las líneas alemanas.   Como a las 06:30AM comenzó la gran ofensiva la brigada de Edmundo tenía asignada el sector de Nieffern donde se desató un intenso tiroteo de armas ligeras.   Toda el área estaba llena de minas y trampas cazabobos.   Eso frenó el ataque de la sección, pero contaban con muy buen apoyo del batallón de tanques, cuyos ingenieros se encargaron de limpiar los campos de minas.   Gracias al buen tiempo también había apoyo de la aviación que llevaba a cabo misiones de bombardeo y ametrallamiento en las villas.

Wissembourg

Las fuerzas de la División 103 se movían muy rápido.   Muchos prisioneros, pero también campos de minas y puentes volados por momentos frenaban un poco el avance en algunos sectores.   Para el día 17 de marzo de 1945, ya se habían recuperado las villas que se perdieron durante el repliegue de diciembre de 1944.   Quedó atrás Climbach y estaban ya cerca de Wissembourg.   El 18 de marzo por segunda vez cruzaban la frontera alemana.

La resistencia alemana se limitaba a pequeñas bolsas, mientras que el número de tropas que se rendían era enorme.   Para el 20 de marzo la División 103 había cubierto más de 30 Km y capturado cientos de alemanes.   Los campos estaban llenos de carros destruidos de artillería tirada por caballos.   Los caballos deambulaban pastando por los campos y muchos de ellos muertos por doquier.   En 10 días la división ya había capturado más de 5000 alemanes que simplemente salían de los bosques con bandera blanca y los brazos en alto.   La ofensiva había terminado con la resistencia alemana en el banco occidental del río Rin.

Daimstadt

El 7 de abril de 1945 la Brigada se movió a los alrededores de Daimstadt y Heidelberg en el río Neckar.   Nuevamente la división se dedicó a labores de limpieza de los rezagos que debido al rápido avance habían quedado en forma de pequeños bolsones.   Cientos de prisioneros marchaban a la retaguardia. Nuevamente el cateo de civiles y también se recibieron órdenes de chequear hospitales para encontrar evidencias sobre un programa de esterilización que había sido denunciado.   Hubo noticias de que el Capitán Spilman Gibbs y el Teniente Bill Rittman encontraron algunas evidencias y fue detenido el director del hospital de Wiesloch.

Diploma de reconocimiento de la República de Francia

Fallecimiento del Presidente Roosevelt

En esos días las fuerzas estadounidenses recibieron la triste noticia sobre la muerte del Presidente Roosevelt, una noticia que a Edmundo y en general a todas las tropas estadounidenses les costaba mucho creer.   Para los apenas 19 años de Edmundo, Roosevelt había sido el presidente de toda su vida.

Dice Edmundo:

"No sé que sentí, era como haber perdido un familiar o un amigo..."

Heidelberg

En los días que por la poca actividad Edmundo y sus compañeros tenían algunas horas de franco, visitaron la vieja ciudad en las riberas del río Neckar, desde donde se puede apreciar la belleza del legendario Castillo Heidelberg ubicado en las faldas del Königstuhl .   Las jóvenes estudiantes de la Universidad de Heidelberg, la más antigua de Alemania, fundada en 1386, solían bañarse en el río.   No podía ser de otra forma, la joven sangre latina de Edmundo hervía al ver las figuras de aquellas jóvenes, blancas y rubias de ojos azules, con quienes no podían confraternizar, pero de quienes también partía una mirada furtiva hacia aquellos morenos conquistadores llegados de América.

Mainhardt

La guerra continuaba en la recta final.   La División fue acantonada en un área a unos 60 km al sur de Heidelberg, cerca al pueblo de Mainhardt.   Las órdenes daban cuenta de una gran formación de tropas alemanas.   Los veteranos de la División 103 nuevamente se preparaban para el combate, no con mucho entusiasmo, pero sin refunfuñar, ante todo estaba el sentido del deber.   El Regimiento 410 de Edmundo y el 411 iniciaron la marcha hacia el sur, mientras el Regimiento 409 se mantuvo en reserva.

Carta de agradecimiento de la República de Francia a los veteranos que lucharon por la liberación de su país.

Munsinger

El primer día avanzaron unos 30 Kms y para el 24 de abril entraban en Munsinger cruzando el Río Danubio al día siguiente, cerca a Ulm.   El día 27 el Reg. 410 cruzaba el río Lech mientras el 411 entraba en Landsberg.   Todo se movía muy rápido.   Las rendiciones aparecían por cientos y sólo preguntaban si el lugar donde estaban era donde debían rendirse, la respuesta era sólo, un dedo apuntando hacia el norte.   En aquellos momentos tropas francesas estaban también en los alrededores, avanzando en dirección al este, mientras que la División 103 lo hacía hacia el sur en dirección a Austria.   Los alemanes no querían rendirse a las tropas francesas, sino a los americanos.   Algo similar a lo que ocurría en el Frente del Este donde las derrotadas fuerzas alemanas huían hacia el oeste para evitar caer en manos de las fuerzas soviéticas.

Los Alpes Bávaros

El 26 de abril de 1945, la División 410 marchaba casi sin oposición en dirección al sur, con el objeto de encontrarse con las fuerzas Aliadas que subían desde Italia.  Para Edmundo y sus compañeros, el primer día marcharon, en medio de una resistencia alemana desorganizada, 64 Kms hasta el nacimiento de los Alpes Bávaros.   Los alemanes desertaban por cientos, marchando en columnas junto a los bordes de las carreteras, para rendirse.   En uno de esos pueblos, Edmundo y sus compañeros estaban de patrulla cuando un soldado salió de entre los árboles, con bandera blanca y las manos en alto, diciendo en un ingles mal hablado "Is dis de pleis fer ve sorrenderr."   Era un oficial del Ejército Húngaro que quería rendir su compañía de más de 100 hombres, todos vistiendo un uniforme inmaculado.  Los húngaros fueron enviados rumbo al norte, mientras Edmundo y sus compañeros subieron a un convertible Mercedes, encontrado en las cercanías.

Landsberg

Weichs

Mariscal de Campo Maximilian Von Weichs

En la zona de Landsberg la División 103 encontró unos seis campos de concentración llenos de cuerpos esqueléticos, el horror de la guerra se presentaba a sus ojos con una nueva faceta, pero la ofensiva continuaba en dirección al sur. 

El día 29 de abril la División ya se encontraba en las nevadas cumbres alpinas, prácticamente sin resistencia.   Algunas tropas de la División 103 capturaron algunos alemanes, que decían formar parte de los equipos que fabricaban los cohetes alemanes y también la gran captura, la del General Mariscal de Campo Barón Maximilian Von Weichs, quien fue comandante en jefe de las fuerzas alemanas en los Balcanes.

Más tarde embarcarían justo a tiempo en el último vagón de un tren lleno de civiles o tal vez militares en ropas de civil, quien sabe.   Ese día Edmundo encontró un baúl lleno de billetes alemanes, sólo se les ocurrió volcarlo en el piso del carro y seguir adelante.   También encontró una cámara fotográfica Rollei tipo Rolleiflex que la guardó como recuerdo.

El Paso del Brenero

En dirección hacia el Paso del Brenero, una serie de pequeños pueblos le daban a las nevadas cumbres alpinas un toque especial que las hacían parecer como una tarjeta de navidad.   El final de la guerra estaba llegando, el comandante alemán rendía las tropas del área de Tirol-Voralberg incluyendo el Paso del Brenero, el 2 de mayo de 1945.

Edmundo cuenta:

"Mientras bajábamos por el valle de Zirl, nuestras tropas se detuvieron debido a un campo minado, donde un soldado resultó herido.    Inmediatamente, un oficial médico fue en su ayuda, pero resultó muerto también.   Probablemente haya sido la última baja de la división."

"Finalmente entre el 3 y 4 de mayo, llegamos Insbruck.   Toda el área del Tirol-Voralberg ya se había rendido.   No nos esperábamos la ovación que recibimos cuando llegamos a la ciudad.   Casi parecía la liberación de París.   Hombres, mujeres y niños gritaban y aplaudían a las tropas.   Nos lanzaban flores y nos ofrecían vino y coñac.   Dos rubias subieron a nuestro camión de 3/4 TN y nos abrazaron y besaron.   Las banderas de EEUU adornaban las casas y no parecía una invasión sino una liberación.   Habían tropas de la Wehrmacht todavía en uniforme y con armas, pero con un brazalete que decía 'Austria Libre'."

"Para el 410 Regimiento de Infantería, la guerra terminó en Insbruck, pero un equipo de combate del 411 Regimiento de Infantería se dirigió al Passo del Brennero unas 30 o 40 millas al sur de Insbruck para continuar hacia Italia y hacer contacto con el 5to Ejército en el pueblo Colle Isarco."

De la Rosa, Castillo y Duarte, atrás Flores

8 de mayo de 1945

"Mientras estábamos en Insbruck, llegó la noticia de la rendición de Alemania."   No sentí ni pena ni alegría, pues la rendición llegó gradualmente, como se esperaba...   Yo había pensado que ese día llegaría con una explosión de alegría, pero no fue así.   Sólo pensábamos, ¿Y ahora qué?   Lo único que se me venía a la mente, era que pronto estaríamos de regreso a casa; pero al mismo tiempo, sentía la tristeza por tener que separarme de los amigos, los hermanos de armas, los camaradas, que estuvieron conmigo en ese infierno, compartiendo la soledad en medio de la guerra.   El año más terrible de mi vida...   Macabro el recuerdo del juego entre la vida y la muerte.  El 8 de mayo de 1945, finalmente llegó el Día de la Victoria, un día que nunca olvidaré."

"Después del Armisticio, no teníamos nada que hacer, nos sentíamos como "desempleados" sin nada en que ocuparnos.   Nos pasábamos los días visitando los pueblos juntos con los camaradas polacos de la escuadra.   Después de unas semanas llegaron los rumores de que la División 103 se movería hacia el Pacífico.   Pero no fue así, fue enviada a casa.   Nosotros fuimos transferidos a la 45ª División de Infantería que sería trasladada al Pacífico, para la invasión de Japón.   Las bombas atómicas llegaron primero a Hiroshima y Nagasaki y por tanto al terminar la guerra también fuimos enviados a casa.   Durante la segunda semana de septiembre de 1945, llegamos a Nueva York."

Regreso a casa

"Llegué a casa el 14 de setiembre con permiso de 45 días.   Todos estaban muy felices de verme, mis padres, hermanos y hermanas, todos juntos con lagrimas de alegría, algo que nunca olvidaré."

"Después de los 45 días con la familia, llegaron las órdenes de reportarnos a Campo Livingston, Louisiana.   Mi nueva asignación era como Policía Militar en el campo de prisioneros donde había unos diez mil internos.   Muchos eran del Afrikakorps, la tripulación del U-boot U-505, uno de Costa Rica, que fue oficial, pero no recuerdo el nombre, muchos italianos, polacos, rusos, una población muy diversa.   Muchos tratando de lograr el control del mercado negro dentro del campo."

"El campo estaba muy bien organizado, con barberías, sastrerías, como un pequeño pueblo.   Trabajaban en los campos de azúcar.   Nunca tuve ningún problema con los prisioneros, quienes muchas veces hasta trataban de introducir caña de azúcar al campo para hacer ron...   Sólo quedaba disimular que uno no se daba cuenta."

Regreso a la vida civil

Edmundo 55 años después.

Edmundo Duarte mostrando unos recuerdos en febrero de 2000

Al finalizar la guerra, Edmundo recibió su baja con honores y se incorporó a la vida civil.  Tenía que terminar sus estudios, truncados por la aventura, y así lo hizo hasta graduarse en 1951.    Ese año contrajo matrimonio con Della García, con quien tuvo 3 hijas.   Ingresó como empleado civil a la recién restructurada US Air Force, donde pasó 25 años de su vida trabajando en sistemas eléctricos y electrónicos, en todo tipo de aviones militares.   Los últimos años de su carrera los cumplió como inspector de sistemas en la USAF.

Retirado actualmente, Edmundo Duarte sigue viviendo en Laredo, Texas, con su esposa, tres hijas, once nietos y dos bisnietos.


Publicado: 09 junio/2002 - Actualizado: 28 mayo/2013