Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Dollis Hill (Bunker de Churchill)

Desde 1939, Gran Bretaña tomó ciertas precauciones para enfrentar una posible invasión por parte de Alemania.  Entre los proyectos, que desde la Primera Guerra Mundial desarrolló el gobierno británico, se encontraban la construcción de varias dependencias oficiales y no se descartaban bunkers secretos, como un último refugio desde el cual pudiera continuarse la dirección de la guerra, en caso de que las instalaciones que se usaban en esos días, quedaran inutilizadas por los bombardeos o incluso en caso de una invasión alemana.

mapa del lago Welsh Harp

En el lago Welsh Harp se encontraba permanentemente un hidroavión listo para sacar a Churchill en caso de emergencia.  Si ocurría la invasión alemana el destino final era Canadá.

Hubo varias propuestas para tal efecto.  Una de ellas era enviar al Gabinete de Guerra fuera de Londres, pero la idea fue descartada debido al efecto que eso podría tener en la moral de la población.  Finalmente triunfó la tesis de que el Gabinete de Guerra, el Almirantazgo y otras dependencias, para diferentes mandos militares y políticos, debían establecerse en los suburbios al norte de Londres, considerando que si Alemania bombardeaba Londres lo haría en el centro de la metrópolis.

En 1914, se dieron los primeros pasos para establecer un edificio para la rama de investigaciones del Departamento de Ingeniería del Servicio de Correos, llamado "Post Office Research Station" (Estación de Investigación del Servicio Postal).  La construcción se inició en 1921 en la cima de la colina de Dollis Hill, ubicada en los suburbios al norte de Londres, sobre un terreno de 8 acres en la calle Brook Road, cerca a Gladstone Park.  En ese lugar, en el año 1933, fue inaugurado el edificio principal, en Chartwell Court, 151 Brook Road, diseñado y construido por la Oficina de Trabajos de Su Majestad.

Foto actual del edificio reconstruido en la propiedad privada en el 151 de Chartwell Court,  Brook Road, NW2 7DW, Londres..

Luego de muchas deliberaciones para determinar los lugares donde debían establecerse en caso de emergencia, fue decidido que el Gabinete de Guerra, el Estado Mayor y la Sala de Mapas, debía ocupar un búnker de concreto armado al que se llamó "Paddock" que sería construido en el subsuelo de la Estación de Investigación del Servicio Postal en la calle Brook, con una capacidad para albergar a los líderes del gobierno británico más unos 200 oficiales de las fuerzas armadas.  El nombre fue tomado por la calle del mismo nombre, que es transversal a la calle Brook, la cual a su vez la tomó del corral de ensillado (paddock) de la caballeriza para potros y potrancas de carrera Tattersall, que muchos años atrás estaba en esa zona.

La construcción se comenzó en 1939 de manera muy secreta, pero debido al tamaño de la excavación, el movimiento de tierra se hizo con la ayuda de camionetas van, identificadas como transportadoras de pan.  El propósito era evitar que los vecinos entraran en sospechas y trataran de indagar por qué se extraía tanta tierra del lugar donde se construía un edificio de 3 pisos.

Una de las entradas al bunker.

El bunker fue edificado en una excavación que tenía 12 metros de profundidad, con paredes exteriores de 5 metros de ancho y un techo compuesto por una placa de concreto armado de 1,5 metros de espesor.  La construcción de dos plantas no sólo ocupa un área mayor que la del edificio, sino que se extiende por debajo de la calle Brook. Cuenta con tres pequeñas puertas de ingreso que dan acceso al complejo que tiene 100 habitaciones, todas numeradas.  El bunker contaba con sus propio generador de electricidad (fabricado por Crompton Parkinson de Chelmsford), central telefónica, transmisores y receptores de radio, filtros de aire etc., muy bien ocultos por el nuevo edificio de la Oficina del Servicio de Correos.  En tiempos de paz, la primera planta del edificio era usada como establecimientos para los ingenieros del Servicio de Correos y las otras dos plantas como oficinas, lugares de descanso etc.  Durante los momentos tranquilos de guerra esas dependencias serían utilizadas por el personal del Gabinete de Guerra y sus empleados.  Apenas ocurriera un ataque aéreo el personal debía bajar a los sótanos.  Curiosamente, el bunker, no tenían baños, una omisión muy seria para un complejo que albergaría más de 200 personas.

Al estallar la guerra, en 1939, el edificio fue cubierto con una malla de camuflaje, para evitar que la aviación alemana pudiera identificar la enorme construcción por medio de fotografías aéreas, puesto que el edificio por su naturaleza lo hacía un blanco de primer orden.  En enero de 1940 todavía no se habían concluido los trabajos subterráneos, que fueron terminados recién en junio de ese año, estando desde entonces listo para albergar al Gabinete de Guerra en caso de emergencia.   Un mínimo de personal mantenía el búnker listo para recibir a Churchill y el personal del Gabinete de Guerra, apenas las cosas se pusieran peligrosas en Whitehall, sede oficial del Gabinete de Guerra.

El bunker fue un secreto tan bien guardado, que en sus memorias Churchill sólo lo describe como "cercano a Hampstead."   Unos pocos ministros conocían su existencia y ni si quiera el Rey Jorge VI, sabía cual era su ubicación exacta.  Se dice que Churchill odiaba Paddock y estuvo en ese lugar sólo una vez, durante unos ejercicios.

"El 29 de setiembre de 1940 ordenó que se realizara una sesión del Gabinete de Guerra en el bunker, para que cada quien supiera qué hacer en caso de que las cosas se pusieran calientes y obligaran a sesionar en el secreto lugar.  Era importante que se probara la instalación", dijo Churchill en sus memorias.  Durante los ejercicios, el Primer Ministro estaba alojado en dos apartamentos de Neville's Court, que se encuentra en las cercanías, lo que implica que la habitabilidad del bunker o del edificio en la superficie no era la más adecuada.  La sesión del Gabinete de Guerra se llevó a cabo en Paddock el 3 de octubre de 1940.  Una nueva sesión se realizó en ese lugar el 10 de marzo de 1941, pero Churchill no asistió debido a una bronquitis.

Paddock, construido a un costo de 250.000 libras esterlinas de la época (£80m a los precios actuales), es una versión más grande que el famoso Gabinete de Guerra en Whitehall, en el centro de Londres ubicado detrás de la residencia oficial del Primer Ministro en Downing Street, desde donde Churchill dirigió el esfuerzo de guerra de Gran Bretaña.  Al finalizar la guerra parte de los equipos del búnker fueron trasladados a Whitehall que es actualmente una de las principales atracciones turísticas de Londres.

El bunker fue cerrado después de la guerra y más tarde se construyeron casas en el lugar.  Network Housing Association, la asociación propietaria de las casas y dueña de los terrenos, ha decidido abrirlo por unos días, cada año, aunque están dispuestos a desarrollar una atracción permanentemente abierta al público, si llegan a conseguir el respaldo financiero necesario.

El propio Churchill opinó que Paddock era totalmente inapropiado para las funciones para las que fue concebido, “porque no es posible imaginar que pueda servir de refugio para más de 200 personas, una construcción tan excesivamente húmeda.”

En la actualidad, el bunker se encuentra muy deteriorado.  El nivel inferior está totalmente inundado con agua, las paredes han perdido la pintura, el moho cubre todo y hay estalactitas colgando de los techos.  Los ductos de hierro están totalmente corroídos por el óxido, la instalación eléctrica está totalmente destruida, aunque los generadores eléctricos están en el lugar original, como también están los filtros purificadores de aire, las puertas a prueba de gas y los armarios de la interconexión telefónica.  No existen los mapas, pero el mueble de madera que los contenía —ubicado en la planta inferior a la que se llega por medio de estrechas escaleras de caracol— está aún en pie, pero totalmente deteriorado por la humedad.

Algunos de los primeros visitantes al bunker en 57 años

Aunque es evidente que la construcción es a prueba de gas, bajo ningún concepto se puede decir que es a prueba de agua, porque el agua se filtra no sólo en el piso de la planta inferior, sino por los techos y paredes del primer sótano, lo que hace suponer que fue construido en un lugar inundado.  No hay instalaciones de cocina, sino apenas para preparar el té y no existen lugares de descanso y menos dormitorios para el personal.  Estando la central telefónica en la superficie, lo hacía un blanco que cualquier tropa de asalto trataría de destruir lo más rápido posible, lo que dejaría al búnker totalmente incomunicado e inútil.  Si a eso le sumamos la falta de baños o simples letrinas, es difícil creer que el bunker podría haber resistido un par de días, pues con sitiarlo era suficiente para rendirlo, esperando que las necesidades fisiológicas de los sitiados los obligarían a salir lo más rápido posible.

Network Housing Association, propietaria de los terrenos y del bunker, invirtió £15,000 para acondicionar el lugar cumpliendo los estándares mínimos de salubridad, instalando electricidad y bombas para remover el agua estancada y contrató un servicio de guías especializados para llevar a los visitantes.  Abrió por primera vez las instalaciones al público el día 16 de abril de 2002.

El lugar será abierto al público dos veces al año.   Este año 2002, se abrirá nuevamente en junio, para atender a quienes no pudieron asistir en abril, y nuevamente en ocasión del London Open House de setiembre.   No hay fechas confirmadas todavía.

Las fechas en que el bunker se abrirá al público dos veces al año, serán publicadas en la prensa londinense, debido a que los propietarios son una empresa sin fines de lucro, no pueden mantener la exhibición en forma regular y menos aún de manera permanente.

Network Housing Association Limited
Network House
10-12 Neeld Parade
Wembley Hill Road
Wembley, Middlesex
HA9 6QU

Tel: 020 8900 0185
Fax: 020 8902 7140


Bibliografía

1. Fotografías e información de Network Housing Association Limited.  Agradecimiento especial a María Michael.

2. Subterranea Britanica

3. Winston S Churchill, Finest Hour, 1939-1941 (Heinemann, London, 1983)


Publicado: 24 abril/2002