Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Masacre de oficiales polacos en Starobielsk

Starobielsk es una ciudad que se encuentra cerca a Luhansk, Ucrania.   Durante la segunda Guerra Mundial en Starobielsk existió un Campo de Prisioneros soviético, donde fueron encerrados prisioneros polacos, especialmente oficiales.   De ellos, 48 fueron enterrados en el cementerio de Chmirov, pero el resto, muchos miles más, simplemente desaparecieron.

El informe especial de investigación de Barry Paris acerca de las masacres de Katyn y Starobielsk durante la Segunda Guerra Mundial, fue publicado por primera vez en la Post-Gazette en abril de 1981 y ha sido republicado el día de hoy 23 de abril de 2009.

Clues found to WWII's missing Polish officers
Thursday, April 23, 2009
By Barry Paris, Pittsburgh Post-Gazette

En 1981 se encontraron nuevas pistas sobre oficiales polacos desaparecidos durante la Segunda Guerra Mundial.

El caso es que unos 12.000 oficiales del ejército y la policía polacos fueron hechos prisioneros de guerra en 1939 después de la invasión conjunta alemano-soviética de Polonia y enviados a campos de concentración soviéticos.   Los cuerpos de unos 4500 oficiales —ejecutados por los rusos en 1940— fueron descubiertos por los alemanes en el Bosque de Katyn en la frontera de Bielorrusia, cerca a Smolensko en 1944.   Cada uno de ellos fueron muertos con un disparo en la nuca.

Aunque todos ellos ciertamente estaban muertos, los restantes 8000 cadáveres nunca fueron encontrados, hasta, posiblemente ahora.

Trabajadores que realizaban labores en un oleducto ruso-soviético de 2050 millas de largo desde el suroeste de Siberia fueron llevado por residentes locales a una fosa de arena en Starobielsk, Ucrania.   Ellos dijeron que contenía una fosa común con otros 3830 oficiales polacos que fueron retenidos en un monasterio-prisión desde octubre de 1939 hasta abril de 1940, después supuestamente llevados en pequeños grupos desde la prisión para ser asesinados.

La Sección de asuntos polacos del Departamento de Estado de Estados Unidos dijo que no podía ni afirmar ni negar sobre la veracidad del hallazgo, pero dijo que el gobierno estaba investigando.

Los informes de los trabajadores de construcción fueron filtrados, junto con fotografías de la zona, desde la Unión Soviética hasta Polonia y París donde fueron publicados por una organización de emigrantes polacos, "Instytut Literacki", en un folleto titulado "Czy drugi Katyn?" (¿Segundo Katyn?), escrito por Antoni Rekulski.

De acuerdo con el artículo, los trabajadores polacos informaron de extensivas investigaciones policiales del arenal seguidos del encendido de una llama conmemorativa en el sitio el último 01 de noviembre, Día de Todos los Santos.   Los obreros polacos de construcción que encendieron la llama fueron extensivamente interrogados y el área fue desde entonces cerrada y vigilada.

La Embajada Soviética en Washington negó tener conocimiento de nuevas informaciones concernientes a la tragedia de Starobielsk.   "No sabemos nada sobre eso", dijo un vocero de la embajada a la Post-Gazette, "o sobre de informes de un descubrimiento."

Al preguntársele por teléfono si el gobierno soviético estaría dispuesto a investigar los informes sobre las excavaciones en el arenal de Starobielsk, el vocero respondió: "están ustedes preguntando sobre algo que no sabemos , por tanto ¿cómo podríamos responder?"   En ese punto colgó el auricular.   El gobierno soviético continúa negando responsabilidad, incluso por lo sucedido en Katyn, mucho menos sobre la masacre de Starobielsk, atribuyéndoselos a los alemanes.

Una lista completa de las víctimas de Starobielsk fue recopilada en 1972 por Adam Mosznski, uno de los supervivientes de Starobielsk, con informaciones suministradas por los familiares de las víctimas, muchos de los cuales fueron también arrestados y nunca más se supo de ellos.   Una de las más oscuras prácticas de los campos fue permitir a los prisioneros escribir a sus familiares para luego, con las direcciones de las cartas arrestar y deportar a los familiares, la mayoría de ellos mujeres.

Miembros de las familias de al menos tres de los oficiales masacrados están viviendo ahora en Pittsburg.   Ellos están preocupados sobre si los cuerpos serán exhumados y regresados a Polonia para ser enterrados con honores militares y que estén supervisando muy de cerca los informes sobre los oficiales para una verificación independiente.   Una de las personas más activas aquí es el Dr. Jacek Jedruch, un científico de Westinghouse cuyo suegro Maksymilian Hoffman, fue uno de los oficiales presumiblemente muertos en Starobielsk:

"Los 12.000 fueron oficiales del ejército, policía y guardias de frontera polacos", dijo Jedruch.   "Los rusos los retuvieron en campos en Kozielsk, Starobielsk y Ostashkov (todos en la URSS).   Cuando la guerra entre la URSS y Alemania estalló un año después y Alemania invadió el este de Polonia y después Rusia, los alemanes encontraron las fosas comunes de Katyn, con todos los oficiales llevados desde el campo de Kozielsk."

"Pero, los oficiales restantes de Starobielsk y Ostashkov, desaparecieron sin que hubiera ninguna explicación, hasta el descubrimiento de ahora hecho por trabajadores polacos de un oleoducto."

De acuerdo con el Engineering News Record del 8 de enero de 1981, un semanario publicado por McGraw-Hill, los rusos subcontrataron parte del gigantesco oleoducto de 20.000 millas a una compañía polaca de construcción que suministró varios miles de obreros polacos para trabajar en varios proyectos bajo condiciones difíciles.

De acuerdo con ENR los obreros en la inhóspita región del oleoducto deben vivir en barracas de metal con forma de barriles de petróleo y son forzados a usar baños a la intemperie con temperaturas bajo cero.

Las fosas de arena en cuestión están localizadas cerca a la ruta del oleoducto y cuando uno de los grupos de obreros regresó a Polonia de vacaciones a fines de año, uno de los trabajadores llevó fotografías de la zona, pero no de los cuerpos.   Trece fotografías fueron llevadas secretamente a París y publicadas con un texto de 28 páginas en polaco por los emigrantes polacos.

En una sección titulada "Recollections from Starobielsk", el artículo describe en detalle las circunstancias del descubrimiento:

"A mediados de 1970, nuevamente se encontraron polacos en la región Starobielsk, pero esta vez estaban vestidos con trajes de obreros con el marbete de la compañía "Energopol".

Estaban construyendo el ducto llamado Oleoducto Oremburg.   Ellos se encontraron con un curioso comportamiento de los habitantes del lugar.   Si un obrero se encontraba sólo los habitantes se le acercaban y le daban pan, cebollas y cigarrillos y luego desaparecían."

"Era muy difícil explicarles que los obreros recibían no sólo alimentación adecuada sino mejor que la que comían los habitantes del lugar, esto se aclaró cuando los obreros se relacionaron mejor con la población local y se enteraron que les habían dicho que el oleoducto era construido por prisioneros polacos.

"Detrás del bosque en las afueras de Starobielsk, súbitamente aparece la enorme depresión de un arenal, que parece ser los restos de un gran foso arenoso que fue usado muchos años atrás.   Por el lugar cruza una autopista elevada construida sobre el foso."

"Hay dos fosos, uno de unos 150 metros de largo por 90 metros de ancho y 69 metros de profundidad y uno menos profundo que es más circular."

"En 1977 en el Día de Todos los Santos en el foso aparecieron dos llamas, encendidas por los obreros polacos.   Poco después llegó la policía soviética al campo de la construcción para interrogar a los trabajadores."

"El trabajador que encendió las llamas no tenía nada que ocultar.   Preparó las llamas, las colocó y las encendió, dijo.   Cuando le preguntaron por qué lo hizo, respondió, porque en el foso hay 6000 oficiales polacos enterrados y hoy es el Día de los Muertos y de acuerdo con la tradición una llama debe ser encendida en las tumbas de los que se han ido."

"Cuando la policía quiso saber cómo se había enterado de eso, él obrero tampoco tenía nada que ocultar.   Dijo que el solía caminar en esa área en sus horas libres y se encontró con uno de los pobladores quien al enterarse que era polaco, le dijo que en ese lugar habían sido ejecutados y enterrados unos 6000 oficiales polacos.   Nunca lo volvió a ver y no podría reconocerlo si lo viera porque esa noche estaba muy oscura."

Pero el recuerdo de este incidente estaba presente en los obreros polacos y el foso es constantemente visitado por algunos de ellos, sólo para conocer el lugar."

El artículo concluye con un nota aclaratoria pidiendo una formal investigación de toda las informaciones y observaciones:

"Por un lado no sabemos cuánto de verdad hay en estos informes.   Sin embargo sabemos que esta es la primera indicación directa del lugar donde la mayoría o todos los oficiales fueron ejecutados y enterrados en Starobielsk."

Jedruch enfatiza que "no hay identificación positiva y no podrá haberla hasta que no se hagan excavaciones.   Se duda que pueda lograrse.   La responsabilidad descansa en que el Gobierno Soviético permita la excavación."

Janina Rychalski, hija de un oficial cuya muerte nunca fue confirmada y que se encontraba con los oficiales desaparecidos de del Campo Ostashkov.   Ella y sus familiares en Pittsburg fueron llevados a la fuerza a la URSS.   Janina fue una de los pocos que pudieron regresar.   "Hasta hace poco, este asunto no podía ser discutido en público" dijo Janina, "Nuestros familiares en Polonia no pueden escribirnos sobre ese asunto.   Nunca pudieron recibir informes sobre el destino de esos oficiales aunque lo trataron durante muchos años.   Sólo sabemos que todos los que se encontraban en Ostashkov están desaparecidos."

De acuerdo con Jedruch, la controversia de Starobielsk "no tiene precedente en la historia de los prisioneros de guerra protegidos por la Convención de Ginebra, los rusos no permiten que ningún representante de la Cruz Roja investigue, menos visitar el lugar que ha sido ocultado a la mirada de extraños." Los esfuerzos por llamar la atención del gobierno polaco han terminado en sentencias de prisión, dijo Jedruch.

"Se sabe de 20 supervivientes del campo de Starobielsk.   Se sabe que el monasterio donde estuvieron retenidos fue tapiado por una pared que impide que pueda ser visitado o siquiera visto."

"Los prisioneros fueron sacados uno por uno y todo lo que pudiera identificarlos fue retirado.   Fueron entonces llevados por un pasaje uno por uno y así fue como se los vio por última vez, desde entonces todas las pistas desaparecieron." Una cosa es cierta, "el lugar es vigilado muy de cerca" dijo Jedruch.   Si alguien trata de encender un fuego la policía interviene. Eso por sí mismo es muy sospechosos.   ¿Por qué son tan sensibles ante un foso de arena? ¿Cuántos viejos fosos de arena son vigilados estrechamente por la policía?


Publicado: 23 abril/2009