Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Propuesta alemana para Danzig (28-8-1939)

El día 31 de agosto, el Ministerio de Propaganda del Reich entregó a los representantes de la Prensa extranjera una comunicación oficial, en la que se daba cuenta del cambio de notas diplomáticas realizado entre Berlín y Londres.  La comunicación entregada a los periodistas dice en un preámbulo:

"... el Gobierno británico el 28 de agosto comunicó al Gobierno del Reich que estaba dispuesto a ofrecer su mediación para unas negociaciones directas germano-polacas, considerando la urgencia del arreglo, por lo que Alemania el 29 de agosto, no obstante ser escéptica en cuanto a la voluntad del Gobierno polaco de llegar a un arreglo, se declaró dispuesta a aceptar la mediación para preservar la paz, obrando sin pérdida de tiempo, manifestando su disposición de recibir hasta medianoche del 31 de agosto a una delegación polaca con atribuciones y plenos poderes para discutir y acordar. 

Ha dado cuenta de estas proposiciones a Polonia, aprovechando la última nota inglesa.  Estima el Gobierno, que Polonia debía designar una personalidad de alto nivel, porque no se puede esperar que Alemania esté expresando constantemente sus deseos de negociar mientras Polonia gana tiempo.  El embajador polaco ha dicho que no está autorizado para negociar, y pasados dos días el Gobierno alemán considera que han sido rechazadas, y cree llegada la hora de darlas a la publicidad, porque la situación es tal que cualquier incidente puede provocar choques entre fuerzas militares y porque toda solución pacífica debe evitar la repetición de hechos de ese género."

"El gobierno alemán persuadido pues, de que es absolutamente preciso poner término a los daños económicos y materiales causados después de 1918, propone la solución siguiente:

Primero. La Ciudad Libre de Danzig, en virtud de su carácter innegablemente alemán y de la voluntad unánime de su población, será reincorporada inmediatamente al Reich.

Segundo. El territorio conocido con el nombre de "Corredor" y que se extiende desde el Mar Báltico hasta la línea Marienwerder-Graudenz-Kulm-Bromberg (incluyendo estas ciudades) y más al oeste hasta cerca de Schoenlanke, decidirá por sí mismo si pertenece a Alemania o Polonia.

Tercero. A este fin se celebrará en dicho territorio un plebiscito, en el cual participarán todos los alemanes y polacos que habitaban en el mismo el 01 de enero de 1918 o nacieron en él, así como todos los alemanes que fueron expulsados con posterioridad a dicha fecha.

Cuarto. Con el fin de garantizar el objetivo de la votación, será constituida una Comisión Internacional similar a la que se constituyó en el plebiscito del Sarre, y estará formada por representantes de Italia, la Unión Soviética, Francia y Gran Bretaña.  La comisión ejercerá derechos de soberanía en el territorio.  La policía, militares y otras autoridades polacas deben salir del Corredor en el plazo más breve posible, previo aviso, excepto de Gdynia, que sigue siendo incondicionalmente de Polonia.  La frontera exacta germano-polaca de Gdynia y Alemania debe ser determinada por un acuerdo, entre Berlín y Varsovia.

El puerto de Gdynia queda excluido de este territorio, ya que Gdynia es en principio territorio de soberanía polaca. Las fronteras exactas de este puerto serán fijadas por un acuerdo entre Alemania y Polonia o, dado el caso, por un tribunal arbitral internacional.

Quinto. El plebiscito a que se refiere el punto tercero no se celebrará antes de un plazo de doce meses.

Sexto. A fin de garantizar durante este tiempo, a Alemania su unión con Prusia Oriental y a Polonia su comunicación con el mar, de una forma ilimitada, se construirán carreteras y ferrocarriles para hacer posible el libre tránsito.  A Alemania se le concederá una carretera y una vía férrea a través del Corredor para su uso exclusivo.  No se percibirán otros impuestos que los necesarios para la conservación de las vías de comunicación y el mantenimiento de los transportes.

Séptimo. La propiedad de este territorio se decidirá por la mayoría simple de los votos.

Octavo. Cualquiera que sea el resultado del plebiscito, para garantizar la seguridad de las libres comunicaciones entre Alemania y Danzig con Prusia Oriental, por una parte, y la comunicación de Polonia con el mar, por otra, en el caso de que el territorio sometido a plebiscito pasara a Polonia, Alemania recibiría una zona de comunicación extraterritorial siguiendo una dirección aproximada Buetow-Danzig o Dirschau para establecer en ella una autopista y una línea ferroviaria de cuádruple vía.  La construcción de la autopista y del ferrocarril se haría de modo que no corten las vías de comunicación polacas; es decir, que los cruces se harían, bien por medio de viaductos o bien por medio de túneles.  Esta zona tendría un kilómetro de ancho y sería considerada como territorio alemán.

Si el plebiscito es favorable a Alemania, Polonia recibiría, para su comunicación libre y sin restricciones con su puerto de Gdynia, los mismos derechos para la construcción de una carretera y un ferrocarril.

Noveno. Si el plebiscito decide que el Corredor siga siendo polaco, Alemania está dispuesta a llevar a cabo un intercambio de población. En caso de que vuelva el Corredor al Reich, éste se declara dispuesto a llevar también a cabo un intercambio de habitantes con Polonia, en la medida que convenga al Corredor para este fin.

Décimo. Los derechos especiales que demande eventualmente Polonia en el puerto de Danzig serán negociados aparte, con los mismos derechos de Alemania en el puerto de Gdynia.

Undécimo. Para hacer desaparecer en este territorio todo sentimiento de amenaza de una parte y de otra, Danzig y Gdynia tendrían el carácter de ciudades comerciales propiamente dichas; es decir, sin instalaciones ni fortificaciones militares.

La península de Hela, sería desmilitarizada, tanto si volviera a Alemania o a Polonia, como resultado del plebiscito.

Duodécimo.  Para la solución de posibles reclamaciones de las minorías alemanas y polacas, ambas partes contratantes convienen en que las quejas deben ser presentadas a una Comisión Internacional, que investigará cada caso según sus méritos.

Decimotercero. Las dos partes se comprometen a someter las reclamaciones de sus minorías respectivas a una Comisión Internacional que examinaría todas las cuestiones relativas a perjuicios económicos y materiales, así como a los actos de terrorismo. Alemania y Polonia se comprometen a reparar estos daños económicos y todos los demás experimentados por sus minorías respectivas desde 1918, así como a anular las expropiaciones realizadas y a indemnizarse íntegramente por todas las injerencias en la vida económica mutua.

Décimocuarto. Alemania y Polonia garantizarán los derechos de las minorías respectivas, por medio de acuerdos generales y obligatorios, a fin de asegurar el mantenimiento, desarrollo y libre actividad sobre su carácter étnico.

Las minorías restantes en cada país al cierre del plebiscito, de común acuerdo, quedar exentos del servicio militar y disfrutarán de plena libertad social y cultural.

Décimoquinto. En caso de arreglo, a base de estas proposiciones, Alemania y Polonia se declaran dispuestas a ordenar y ejecutar la desmovilización inmediata de sus fuerzas armadas.

Decimosexto. Alemania y Polonia adoptarán, de común acuerdo, otras medidas para acelerar la ejecución de los acuerdos arriba mencionados."

Adolf Hitler
Canciller del Reich

La reacción Británica

Las propuestas alemanas fueron sometidas a un plazo que expiró en la medianoche del 30 de agosto.  Una condición esencial era que un plenipotenciario polaco debía ser capaz de llegar a un acuerdo y firmarlo y arribar a Berlín la noche del 30 de agosto.

La siguiente declaración autorizada emitida en Londres el 31 de agosto, decía:

"Las propuestas que hace públicas esta noche el Gobierno alemán no son una respuesta a cualquier punto de vista británico que las cuestiones en litigio entre Alemania y Polonia deben resolverse mediante la negociación y no por la fuerza.  Los esfuerzos del Gobierno británico se han dirigido a ver si la discusión entre los gobiernos alemán y polaco se podrían arreglar, en el entendimiento de que los debates serían en condiciones de igualdad, que la solución debía ser una salvaguarda de los intereses esenciales de Polonia, y que su debido cumplimiento debía ser asegurado."

"En cuanto a las propuestas que ahora se hacen públicas, se sabe en los medios oficiales que sólo se comunicaron al Gobierno de Polonia por primera vez, en la noche del jueves.  Las propuestas fueron leídas por el embajador británico a finales de la noche del 30 de agosto en Berlín, pero no fueron comunicadas oficialmente por él, sobre la base de que ya era demasiado tarde para comunicarlas oficialmente, porque el representante de Polonia no había llegado en Berlín antes de la medianoche del 30 de agosto, que fue el tiempo estipulado en la última comunicación alemana del 29 de agosto."


Discurso de Hitler en el Reichstag, el 01 de Setiembre de 1939, anunciando la guerra con Polonia.


Publicado: 18 mayo/2010 - Actualizado 29 setiembre 2010