Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

El problema polaco

Para los alemanes en el Tercer Reich, el problema polaco se arrastraba desde muchos años antes de que el Nacionalsocialismo asumiera el poder, pero fue planteado seriamente por primera vez el 19 de noviembre de 1938, cuando el asunto fue puesto sobre el tapete por el Ministro de Asuntos Exteriores alemán, en conversación con el embajador de Polonia en Berlín. 

De una manera cortés y muy diplomáticamente, trataron los problemas de Dantzig y del Corredor, así como de algunos incidentes ocurridos poco antes.  El 15 de marzo de 1939, Checoslovaquia fue desmembrada y el 3 de abril la Wehrmacht recibía las órdenes para iniciar operaciones contra Polonia el día 1º de septiembre.  El día 28 de abril, el Führer denunció en el Reichstag los abusos cometidos por los polacos contra la población de origen alemán que vivía en Polonia.

El problema tuvo su origen después de los tres famosos repartos del siglo XVIII entre Prusia, Rusia y Austria, y del tratado de Viena que los confirmaba.  Después de la Primera Guerra Mundial, la Liga de Naciones le dio la independencia a Polonia dándole territorios, no sólo en detrimento de Alemania, sino también del antiguo Imperio Austro-Húngaro y de la recién formada Unión Soviética.

El Tratado de Versalles separó de Alemania, la Pomerania oriental y la provincia de Posen (Posnan).  Fue creado un corredor, de 50 a 100 kilómetros de ancho, entre la Prusia oriental alemana y el resto de Alemania que le dio a los polacos una salida al mar.  Esa estrecha faja se hallaba habitada por alemanes y una minoría que hablaba un dialecto polaco.  En la desembocadura del Vístula, el puerto de Dantzig, considerado indispensable para la economía polaca, era en cambio habitado por una inobjetable mayoría germánica.  Dantzig fue separada de Alemania y constituida como ciudad libre y estado independiente, bajo el control y la salvaguardia de la Liga de Naciones, que fue representada en ella por un alto comisario.  Polonia obtuvo también su cuota de autoridad sobre la ciudad.

Por otro lado, el caso de las regiones mineras de Silesia, de población mixta, fue regulado de manera muy objetable y ampliamente criticada mediante un plebiscito en 1920, que se las otorgó a Polonia.  Además, Polonia recuperó de Austria las tierras del Sur, la cadena de los Cárpatos, la Galitzia y las ciudades de Cracovia y Lvov (Lemberg).

La frontera polaco-rusa se conformó como resultado de la guerra desencadenada por el gobierno de Varsovia en 1920, con la ayuda de Francia, y así un acuerdo tranzado a última hora le permitió a los polacos llevar su frontera oriental más allá de la línea Curzon, que los aliados habían reconocido como límite de la nueva Polonia conforme a la etnografía.  Esto les permitió anexionarse en 1921, mediante la firma de la Paz de Riga, los territorios de Podolia y de Galitzia poblados hasta entonces por rusos blancos y ucranianos.

De esa forma, reconstituida a costa de sus dos poderosos vecinos, desprovista de fronteras naturales y amalgamando alrededor del núcleo polaco, no superior a los dos tercios de la población, importantes minorías alemanas, ucranianas, rusas blancas y lituanas, Polonia emprendió su actividad económica y política como estado independiente prácticamente de la nada; por eso fue una de las creaciones más frágiles de la Liga de Naciones en 1919.  Sin embargo, como Polonia constituía una de las piezas clave del sistema de seguridad de Francia, se benefició constantemente de la ayuda de este país: en el plano militar, en 1920-1921, en el plano económico después de la guerra contra Rusia, y también en el diplomático por el tratado franco-polaco de 1921, reforzado por los acuerdos del 26 de octubre de 1925 complementarios con los acuerdos de Locarno.

En esa "zona de fricción" de Europa las instituciones democráticas funcionaban con intermitencias.  El Mariscal Pilsudski ejercía una férrea dictadura y despreciando las luchas de partidos colocó a sus más fieles coroneles en los puestos de mando.  Ya antes de la muerte del mariscal polaco, ocurrida en 1935, el coronel Beck asume el principal papel en el gobierno y, sobre todo, en la dirección de los asuntos extranjeros.  La situación inestable de Polonia, las vacilaciones de la diplomacia francesa y las veleidades fascistas del coronel Beck llevan al gobierno de Varsovia a entenderse directamente con su enemigo más acérrimo.  Y así, el 26 de enero de 1934, se concluyó un acuerdo entre el Tercer Reich y Polonia mediante el cual se comprometieron a nunca recurrir a la fuerza para dirimir sus diferencias y a consultarse regularmente sobre todas las cuestiones en litigio.  Los incidentes por causa de Dantzig y del corredor se vieron atenuados, al menos, durante algunos pocos años.

Con ocasión de la crisis checa, el Gobierno polaco, a pesar de su alianza con Francia, y sobre todo de la solidaridad que debiera haber manifestado hacia el Gobierno de Praga, se colocó abiertamente al lado de Alemania.  Al constituirse después de la Primera Guerra Mundial el estado checoslovaco obtuvo de las potencias dominantes la anexión de Teschen y de algunas docenas de miles habitantes de ascendencia polaca.  Este ejemplo ilustra de manera clara la esperanza de los pequeños nacionalismos provocados por los recortes inflingidos por el Tratado de Versalles.  Así, el coronel Beck reivindicó Teschen el 21 de septiembre de 1938, en plena crisis, y más aún transformó su petición en inapelable ultimátum el día 30 y obtuvó de los alemanes la anuencia para apropiarse de la ciudad anhelada.  Sólo la oposición firme de Alemania le impidió al belicoso coronel Beck entrar en Rutenia para seguir ampliando su territorio.

Andreas Koppa


Bibliografía

-Walter Lipgens. "Documents of the History of European Integration". Volume 1, Continental Plans for European Union 1939-1945. European University Institute.
-Léon Noel. "L'agression allemande contre la Pologne, une ambassade á Varsovie, 1935-1939". París, 1946.
-Jan Szembek. "Journal 1933-1939".
-H. Roos. "Polen und Europa, Studien zur polnischen Aussenpolitik 1931-1939". Tübingen, 1957.
-Joseph Beck. "Dernier rapport. Politíque polonaise 1926-1939"


Publicado: 9 mayo/2010