Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Orden británica contra exportaciones alemanas (28-11-1939)

Después de casi tres meses de iniciada la guerra en Europa, Alemania estaba ganando la batalla contra el comercio marítimo.  Ante esa circunstancia, el Gabinete de Guerra británico publicó, el día 28 de noviembre de 1939, una Orden, definiendo las represalias para la restricción del comercio alemán.   El texto del comunicado a la letra decía:

Orden Contra Exportaciones Alemanas

"Teniendo en cuenta que Su Majestad se vio obligada a tomar las armas contra Alemania para la defensa del derecho fundamental de las naciones a una existencia libre y tranquila;

Teniendo en cuenta que las fuerzas alemanas hundieron en numerosos casos buques mercantes británicos, aliados y neutrales, en violación de las reglas contenidas en el protocolo de la guerra submarina de 1936, una de cuyas partes asignatarias es Alemania;

Teniendo en cuenta que los buques mercantes británicos aliados y neutrales fueron hundidos por fuerzas alemanas sin distinción y sin notificación, en contravención de las obligaciones humanitarias y previsiones de la Convención de La Haya, número 8, del año 1907, una de cuyas partes signatarias es Alemania;

Teniendo en cuenta que esos buques fueron hundidos sin tener en cuenta su nacionalidad, destino, naturaleza de sus armadores o destino de sus cargamentos;

Teniendo en cuenta que esos actos tuvieron por resultado la pérdida de vidas de no combatientes británicos, aliados y neutrales;

Teniendo en cuenta que es evidente que el Gobierno alemán se lanzo deliberadamente a una política destinada a destruir todo el comercio marítimo entre los aliados y de otros países, mediante el empleo de fuerzas implacables en contra de los usos y costumbres de las leyes de la guerra, de los derechos de los neutrales y de las obligaciones humanitarias;

Teniendo en cuenta que esa acción del Gobierno alemán le da a S. M. un derecho de represalias incontestable;

Teniendo en cuenta que los aliados de Su Majestad se asocian a ella en las medidas que van a ser anunciadas para restringir desde ahora el comercio de Alemania;

En consecuencia, por todo lo antes dicho, le complace a Su Majestad, de acuerdo con su Consejo, ordenar lo que sigue:

Parte Dispositiva

Primero. Todo buque que abandone un puerto enemigo cualquiera, incluso cualquier puerto situado bajo la ocupación o control enemigo después del 4 de diciembre de 1939, puede ser obligado a descargar en un puerto británico o aliado todas las mercancías cargadas en tal puerto enemigo.

Segundo. Todo buque mercante que salga de cualquier puerto enemigo con mercancías a bordo, que sean de origen enemigo o pertenezcan al enemigo, podrá ser obligado a descargar tales mercancías en un puerto británico o de los aliados.

Tercero. La mercancías descargadas en un puerto británico en virtud de uno u otro de los artículos precedentes, serán confiadas a la custodia del Presidente del Tribunal de Presas, y a menos que el Tribunal no decida que sean requisadas para ser colocadas bajo el servicio de Su Majestad, serán conservadas o vendidas bajo el control y supervisión del Tribunal.   El producto de la venta de las mercancías será entregado al Tribunal.   Al concluirse la paz se dispondrá de ese producto, así como de las mercancías apresadas y no vendidas conforme a la decisión que, según las circunstancias, adopte como conveniente el Tribunal.  Queda bien entendido que esta orden no impide la entrega amigable de tales productos y la liberación de las mercancías en todo momento si se prueba a satisfacción del Tribunal que las mercancías eran de propiedad neutral antes de esta orden, las que podrán ser entregadas con consentimiento de un oficial debidamente autorizado de la Corona.

Cuarto. La ley y la práctica que se aplican a las presas, se observarán en todos los casos a que se refiere esta orden.

Quinto. No se modifican las normas, ya existentes sobre presas de buques o mercancías.

Sexto. A los fines de esta orden, el término "mercancías que son de origen enemigo", se entenderá aplicable a todas las mercancías que sean originarias del territorio bajo la ocupación o control del enemigo, incluso las mercancías pertenecientes a toda persona residente en los territorios mencionados.

Séptimo. Las persecuciones realizadas en virtud de esta orden pueden substanciarse ante cualquier Tribunal de Presas.

Octavo. A los fines de esta orden se entiende por "puerto británico" todo puerto que se halle bajo la Jurisdicción de cualquier Tribunal de Presas."

Ese mismo día se firmó en Francia una ley similar y ambas fueron puestas en vigor el día lunes siguiente, 4 de diciembre de 1939.


Publicado: 22 diciembre/2010 - Actualizado 03 enero/2011