Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Incidente de Tientsin (09-04-1939)

Tientsin 1939

El  01 de marzo de 1939, en Tientsin, los japoneses iniciaron un bloqueo instalando 50 kilómetros de alambradas, debido a que los británicos no quisieron entregar a guerrilleros chinos buscados por el asesinato de Wang Chu-lin, Presidente de la Cámara de Comercio de Tientsin. En la foto, soldados británicos frente a las alambradas japonsesas. 

Antes del siglo 19, para China los europeos eran bárbaros no merecedores del reconocimiento diplomático.   El comercio era sólo un tributo que les permitía entrar a algunos puertos. Los comerciantes extranjeros no tenían derechos ni apoyo diplomático y podían ser encarcelados o ejecutados sin apelación.  Pero, después de la derrota de China en las Guerras del Opio (1839-1842 y 1856-1860), causada por el tráfico de opio de los británicos en China, los europeos obtuvieron reconocimiento diplomático y Concesiones en las ciudades portuarias.  

En esas Concesiones las administraciones europeas aplicaban la ley y normas del tratado que las amparaba.  Los británicos y los franceses fueron los primeros en obtener las Concesiones, al igual que otras potencias como Japón, Alemania, Rusia y EEUU, y las menos poderosas, Italia, Bélgica y Austria-Hungría.  Las Concesiones más grandes, estaban en Shanghai, pertenecientes a Francia, Gran Bretaña y EEUU (creada en 1850).  En Tientsin, puerto de entrada a Pekín, hubo Concesiones británica y francesa desde 1860, japonesa desde 1888 y de los otros países desde alrededor de 1899-1902.   Formosa fue colonia japonesa desde 1895. Alemania obtuvo la Concesión de Tsingtao en 1897, pero la perdió junto con todas sus colonias alrededor del mundo, por mandato del Tratado de Versalles de 1919.

En plena guerra chino-japonesa, el 30 de julio de 1937, la ciudad de Tianjin fue ocupada por el Ejército japonés.   Sin embargo, la ocupación fue parcial porque los japoneses respetaron la soberanía y extraterritorialidad de las Concesiones extranjeras, por esa razón, no hubo protestas ni se afectaron las relaciones entre las potencias.

Tientsin

Tientsin

El 01 de setiembre de 1938, el Ejército Japonés emitió un comunicado a los japoneses residentes en las concesiones británica y francesa en Tientsin, sugiriéndoles salir de esas concesiones debido a que en ellas se habían instalado facciones guerrilleras chinas.  El comunicado afectó el comercio, pero la situación no llegó a mayores, gracias a la mediación de los cónsules de Italia, Alemania y Estados Unidos.

Siguiendo una serie de atentados y secuestros, el 01 de enero de 1939, guerrilleros chinos asesinaron a Wang Chu-lin, Presidente de la Cámara de Comercio de Tientsin, cuando salía de una cena en la Concesión Francesa.   Wang, de 81 años, era líder del Consejo Económico Chino-Japonés y promovía unas mejores relaciones entre chinos y japoneses.

En medio de una cierta efervescencia, Japón emitió un comunicado a través de la Cancillería donde proponía un Nuevo Orden en China, invitando tácitamente a las demás potencias a negociar la revisión de los derechos e intereses extranjeros en China.   Estados Unidos respondió enviando una Nota, protestando por la discriminación injusta contra el comercio de EEUU con China.   También acusaba a Japón por asumir el poder y la soberanía de China mediante el uso de la fuerza en violación de los tratados existentes, derechos que no podían ser objeto de una anulación unilateral.   Sin embargo, EEUU aceptaba la conveniencia de modificar los tratados, en determinadas circunstancias, admitiendo que la puerta quedaba abierta para las conversaciones.   Pero "mientras tanto", afirmaba la Nota, "Este Gobierno se reserva todos los derechos de los Estados Unidos, tal como existen, y no da conformidad a la alteración de cualquiera de ellos."

Por su parte, la Cámara Estadounidense de Comercio en Tientsin telegrafió al gobierno de EEUU, instando a tomar medidas de represalia contra el Japón, afirmaba que los japoneses, habían colocado embargos de cáñamo, lana y aceite de semillas, estableciendo un virtual monopolio del algodón en Tientsin, y aseguraba que Japón estaba planeando las restricciones contra las importaciones que otros productos, como el tabaco, alimentos y productos enlatados.  Pero, las solicitudes de restricciones de la Cámara contra las importaciones procedentes de Japón y norte de China eran similares a las restricciones de los japoneses en el norte de China.   La situación era pues muy complicada, aunque políticamente manejable, sin embargo, estaba a punto de degenerar en una crisis.

El 01 de marzo de 1939, los japoneses comenzaron a construir puentes y barricadas para aislar a las concesiones de Tientsin.   El Cónsul General británico E. G. Jamieson protestó ante las autoridades japonesas por las 31 millas de alambradas electrificadas que fueron instaladas alrededor de las concesiones británica y francesa.   En puntos estratégicos los japoneses colocaron nidos de ametralladoras y todas las entradas quedaron controladas por soldados y policías chinos y japoneses.

El 13 de marzo el Cónsul Jamieson, recibió la respuesta japonesa a la protesta por las alambradas electrificadas.   La Nota decía que se tomaron tales medidas en defensa propia, pero que tales medidas se levantarían si las autoridades de la Concesión cooperaban eficazmente en la preservación de la paz.  La falta de sinceridad de las autoridades de la Concesión —dijeron los japoneses— estaba permitiendo que elementos anti-japoneses usaran las concesiones como bases subversivas, y por tanto las medidas adoptadas habían sido diseñadas para impedir la comunicación entre los elementos anti-japoneses en las concesiones francesa y británica y con el exterior.

El 16 de marzo, fue secuestrado el Sr. H. F. Dyott, Presidente de la Cámara Británica de Comercio, en su casa ubicada en la ex concesión alemana en Tientsin.  La prensa británica especuló que el secuestro lo hicieron tres japoneses vestidos como chinos.   El 23 de marzo los secuestradores demandaron la entrega de 2 millones de dólares chinos para devolver con vida al señor Dyott.   Finalmente el 2 de abril el británico fue liberado por los guerrilleros chinos, gracias a la intervención de mediadores chinos y japoneses.

Pero los actos terroristas continuaron.   El 9 de abril de 1939, el Sr. Cheng Shi-kang, gerente del Federal Reserve Bank del Norte de China y Superintendente de Aduanas de Tientsin, fue asesinado por guerrilleros nacionalistas chinos en el Gran Teatro de Tienstsin.  Los japoneses acusaron a seis chinos que se refugiaron en la Concesión británica.  La policía británica detuvo a cuatro de los seis involucrados y los entregaron a los japoneses con la promesa de que no serían torturados y finalmente serían devueltos a las autoridades británicas en un plazo de cinco días.  Durante los interrogatorios, dos de los cuatro confesaron haber participado en el asesinato, los otros dos fueron sindicados como guerrilleros buscados por la policía.   Una vez que los cuatro hombres regresaron a la custodia británica, la señora Soong May-ling, esposa de Chiang Kai-shek, admitió ante el embajador británico en Chongking, Sir Archibald Clark Kerr, que los chinos acusados eran agentes nacionalistas involucrados en operaciones de resistencia, y presionó al embajador para que evitara que fueran devueltos a los japoneses, porque sin duda les aplicarían la pena de muerte.

El cónsul británico, Sr. Jamieson no informó a Londres sobre los pormenores del caso, especialmente el hecho de que le había prometido a los japoneses que extraditarían a los asesinos que, además, habían sido identificados por la policía británica.  Pero, el ministro de Asuntos Exteriores británico, lord Halifax, ordenó desde Londres que los indiciados no fueran devueltos a los japoneses, argumentando que las confesiones habían sido obtenidas bajo tortura.

El General Masahuro Homa, comandante del Ejército Japonés del Norte de China, consideró que la actitud de los británicos era inamistosa y contraria a los tratados que regían las relaciones entre las Concesiones Internacionales en China, pidiendo instrucciones a Tokio para responder adecuadamente ante los británicos.   La respuesta de Tokio fue ordenar el bloqueo de la Concesión británica y exigir la entrega de los implicados en el asesinato.

El día 2 de junio, el Cónsul japonés en Tientsin, Sr. Tanaki, le demandó al Cónsul Jamieson, la entrega inmediata de los asesinos del señor Cheng, alegando que no habían recibido respuesta a la solicitud de extradición desde el 9 de abril.   El Sr. Tanaki terminó la Nota diciendo: "El no responder, a más tardar el 6 de junio, significará una inmediata acción unilateral".

El ultimátum explotó como una bomba en Londres, pero no fue de menor impacto la noticia comunicando que el Agregado Militar británico, Teniente Coronel Spear, había sido arrestado por los japoneses en Kalgan, cerca a la frontera de Mongolia Interior.   El militar británico fue capturado cuando se encontraban escondido dentro de la líneas japonesas con un transmisor de radio.   Spear comunicaba a las tropas chinas del Kuomintang informes sobre las posiciones japonesas.   También fue arrestado el Teniente Cooper, que salió un día antes de Pekín, para buscar al Teniente Coronel Spear en Kalgan.

También hubo otros incidentes, como el de Pootung, Shanhai, en el que resultó herido de bayoneta el Sr. R. M. Tinkler.   Las autoridades japonesas dijeron que Tinkler disparó un revolver contra los soldados japoneses, pero que fue desarmado y rodeado por soldados con bayoneta calada.   Dijeron que Tinkler no fue atacado con las bayonetas sino que en el forcejeo cuando fue detenido, tropezó contra una de ellas.   Tinkler, fue entregado a las autoridades británicas cuando falleció.   Otro súbdito británico de nombre MacAllister compañero de Tinkler también murió en similares circunstancias.   Los japoneses dijeron que lamentaban los sucesos de Pootung, pero que referente a Tientsin aislarían la Concesión y continuarían los arrestos si no entregaban a los asesinos el día 6.

Un día después de que se cumpliera el plazo del ultimátum para la entrega de los asesinos del Sr. Cheng, las autoridades británicas comunicaron, mediante Nota diplomática, que no entregarían a los asesinos.

El día 8 de junio el Teniente Coronel Spear fue formalmente acusado por espionaje. La Municipalidad china de Tientsin exhortó a sus empleados que vivían en las Concesiones británica y francesa a evacuarlas.   Los japoneses instalaron 7 puestos de vigilancia alrededor de las concesiones británica y francesa.   Sólo podían entrar y salir quienes realizaban negocios oficiales.   Los japoneses trasladaron las oficinas del Yokohama Bank y del Federal Reserve Bank, de las concesiones occidentales a la Concesión japonesa.   Muchos comerciantes chinos hicieron lo mismo con sus negocios.   Se produjeron enfrentamientos entre las tropas japonesas y los europeos que intentaban entrar o salir de las concesiones.

Al bloqueo de la Concesión británica se sumó el de la francesa, porque los japoneses alegaron que era imposible bloquear la entrada y salida de la sección británica sin hacerlo también en la francesa, porque ambas se hallaban una al lado de la otra.   La entrada y salida de personas y vehículos a las concesiones debía pasar por el escrutinio del ejército japonés, que además restringió el ingreso de mercancías, incluyendo alimentos.  Muchos ciudadanos británicos comenzaron a evacuar la ciudad para no verse atrapados si la situación desembocaba en una guerra.

Mientras tanto en Tokio el Embajador Craigie logró que el Teniente Cooper fuera liberado, pero los japoneses se negaron a entregar al Coronel Spear, quien sería juzgado por espionaje.

A medida que pasaban los días, los japoneses endurecieron el bloqueo y exigieron que el gobierno británico entregara todas las reservas de plata del gobierno chino existentes en los bancos británicos.   Además exigieron prohibir todos los programas de radio anti-japoneses emitidos desde cualquier parte del Imperio Británico, los libros de texto escolares que el gobierno japonés consideraba ofensivos, y terminar con la emisión del dólar chino o fapi.

Durante meses la situación en la Concesión británica llegó a alcanzar niveles dramáticos por la escasez de alimentos y el maltrato que sufrían los británicos que pretendían entrar o salir de la Concesión.  Todo esto era relatado en la prensa británica y parecía que el desencadenamiento de la guerra era inminente.

El 26 de junio de 1939 la Marina Real y el Ministerio de Relaciones Exteriores informaron al Gabinete británico que la única manera de poner fin al bloqueo era enviar la flota de batalla a aguas del Lejano Oriente, pero debido a la crítica situación en Dantzig tal medida no era prudente. Además, Chamberlain enfrentaba una fuerte presión de los franceses exigiendo no debilitar la fuerza naval británica en el Mediterráneo, dado que Italia había firmado el Pacto de Acero con Alemania y de surgir un conflicto entre Polonia y Alemania, la flota italiana podía apoderarse del Mediterráneo.   Chamberlain trató de obtener el apoyo del Presidente Roosevelt, pero EEUU no estaba dispuesto a entrar en guerra con Japón sólo por convenir a los intereses británicos.   Ante tal circunstancia, Chamberlain le ordenó al embajador Craigie en Tokio, encontrar la manera de poner fin a la crisis sin demasiadas pérdidas para el prestigio británico.

Durante el curso de las negociaciones con los japoneses en Tokio, Craigie se aprovechó las divisiones entre los dirigentes japoneses, especialmente entre el Primer Ministro, el Barón Hiranuma Kiichiro, que deseaba un mayor grado de control sobre los militares y los militares que querían menos control civil.   Además, aprovechó las divisiones dentro del gobierno japonés entre la fracción que quería utilizar la crisis para comenzar una guerra con Gran Bretaña, y los que pensaban que debido a la guerra con China, además de la guerra fronteriza con Mongolia apoyada por la Unión Soviética, un tercer frente de guerra era descabellado. Al mismo tiempo, los británicos aplicaron presión económica sobre los japoneses, incrementando los aranceles a los productos japoneses. Aunque Craigie sabía que el envío de la flota de guerra británica era imposible, durante las conversaciones con los japoneses insinuaba que Gran Bretaña estaba dispuesta a usar la fuerza para acabar con el bloqueo. Mediante la política de la fanfarronería, además del divisionismo en las diferentes facciones dentro del gobierno japonés, Craigie logró convencer a los japoneses a retirar sus demandas más extremas, pero no logró evitar la demanda de extradición de los asesinos del Sr. Cheng, ni las exigencias para que cesara el apoyo a los nacionalistas de Shiang Kai-shek.

El 13 de agosto de 1939 se filtraron las noticias que los británicos, tratando de poner fin a la disputa, se vieron forzados a ceder en la entrega de los cuatro fugitivos chinos y un quinto acusado de terrorismo.   Por primera vez se conocieron los nombres de los indiciados: Lan Hsian-chu, ex comandante de brigada del 9º Ejército de Ruta; su hermano y ayudante Lan Lung; Shen Hsiang-chu y Li Teh-hsiang, ambos también del 9º Ejército de Ruta; y Wsu Cheng wu.   La prensa acusó al gobierno de sacrificar a los cinco hombres para apaciguar a los japoneses.

El día 20, en Tientsin cientos de personas presenciaron cuando los japoneses comenzaron a retirar parcialmente las barricadas, advirtiéndoles que era una medida de prueba.

Sin embargo, en la corte de justicia británica se presentaron varios recursos de Habeas Corpus que detuvieron la entrega de los chinos a las autoridades japonesas.   El día 23 de agosto, el Juez Cassels desestimó el recurso de Habeas Corpus porque no había ninguna evidencia que los acusados hubieran sido detenidos ilegalmente.   Simultáneamente dos jóvenes chinos, Cheng Liang y Han Tsin, declararon en Hong Kong ser los asesinos del Sr. Cheng y no los acusados en Tientsin.   Ambos también interpusieron un recurso de Habeas Corpus en Londres.   Este recurso tampoco prosperó.

Londres autorizó la entrega de los chinos acusados el día 31 de agosto, pero fue suspendida, según el Cónsul Jamieson, porque cuando el día 2 de setiembre, a las 4pm, fueron al lugar del encuentro nadie se presentó.   Finalmente el 8 de setiembre, en la Cámara de los Comunes, el Sr. R. A. Butler, Sub Secretario de Asuntos Extranjeros, anunció que los chinos requeridos por la justicia japonesa habían sido entregados a las autoridades japonesas en Tientsin.   Una algarabía de críticas surgió en la Cámara, a lo que replicó Butler que simplemente habían respetado la decisión de la Corte Suprema de Justicia.   Ese mismo día, la agencia de noticias japonesa Domei, anunció en Tokio que el Teniente Coronel Spear fue dejado en libertad, retirándole los cargos de espionaje.   Después del juicio correspondiente, los acusados chinos fueron sentenciados y ejecutados.

Así terminó la crisis de Tientsin.   La guerra había estallado en Europa y Japón mantenía una posición de neutralidad, los franceses y británicos seguían apoyando a los nacionalistas de Shian Kai-shek y los japoneses reforzaban sus poderío militar.   Finalmente Japón firmó la paz con la URSS y los Aliados se enfrascaron en la guerra contra Alemania.  Eso permitió que a medida que pasaban los meses las cosas volviera a su lugar y las Concesiones vivieran relativa calma, aunque los incidentes con tiroteos y demandas continuaron, dejando algunos muertos y heridos en Tientsin, Shanghai, Honkong, etc., hasta el 6 de diciembre de 1941.


Bibliografía

Periódicos
The Canberra Times (ACT : 1926-1954)
The Sydney Morning Herald (NSW : 1842-1954)
The Mercury (Hobart, Tas. : 1860-1954)
The Argus (Melbourne, Vic. : 1848-1954)
Camperdown Chronicle (Vic. : 1877-1954)

National Library of Australia

LIBROS

Britain and the Sino-Japanese War, 1937-1939 (Hardcover] Bradford A. Lee


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Documents Diplomatiques. Affaires Du Tonkin: Convention De Tien-Tsin Du 11 Mai 1884. Incident De Lang-Son (French Edition) [Paperback] China


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Publicado: 09 setiembre/2010