Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

La elecciones en Gran Bretaña (5-7-1945)

El término de la guerra en Europa marcó el fin de la tregua política en Gran Bretaña que había permitido la creación de un Gobierno de Coalición para enfrentar la guerra.   Las primeras escaramuzas con miras a las elecciones se dieron durante la reunión del Comité de Reconstrucción donde se trató la nacionalización de la industria de la electricidad.  

Churchill

Winston Churchill

La idea de industrias nacionalizadas después de la guerra fue un anatema para el Partido Conservador (Partido Tory) liderado por Winston Churchill, pero era el íntimo deseo del opositor Partido Laborista.   Sin embargo, a partir de esa reunión, los argumentos esgrimidos por unos y otros se convirtieron en ácidos ataques personales de los que no escapaban los más connotados líderes de ambos partidos.   La integridad del gobierno de coalición se estaba resquebrajando.

Churchill trató de apaciguar los ánimos y para ello, el 18 de mayo de 1945, instó a los líderes de los liberales y laboristas a mantener el Gobierno de Coalición hasta la completa derrota del Japón o en su defecto declarar la crisis y realizar elecciones de manera inmediata.   Esta salida no le cayó bien a la oposición, porque en esos momentos Churchill gozaba de la simpatía del pueblo, ante la inobjetable victoria contra Alemania, y por tanto le garantizaba en cierto modo la votación en favor de los Conservadores.

La dirigencia del Partido Laborista debatió la propuesta y sin embargo, pese a la oposición de Attlee y Bevin, acordaron aprobar la moción de la llamada a elecciones en otoño.  

Debatida y aprobada la moción en el Parlamento, como lo manda la ley, el 23 de mayo Churchill renunció como líder del gobierno de coalición y formó un gobierno de transición con conservadores, liberales e independientes.   De igual forma, el 15 de junio fue disuelto el Parlamento y Churchill convocó a elecciones para el día 5 de julio de ese año de 1945.

Attlee

Clement Attlee

Muchos pensaban que Churchill ganaría las elecciones fácilmente, incluso él mismo, pero otros conservadores no estaban tan seguros, mientras algunos aceptaban correr el albur.   De acuerdo con ese sentir dentro del partido, los conservadores emitieron un manifiesto titulado "Declaración del Sr. Churchill para la Política para las Elecciones".

Por su parte los laboristas se esforzaron por presentarse como los líderes de la nueva Gran Bretaña de la posguerra, opuesto al conservadurismo doctrinario de Churchill que aseguraban que llevaría al país a lo que fue en los años 30, un período no muy feliz por cierto.   El manifiesto del Partido Laborista "Enfrentemos el Futuro", prometía nacionalizar el Banco de Inglaterra, el combustible, la energía eléctrica, el carbón, el hierro, el acero y el transporte público.   Garantizaba el pleno empleo y prometía la implementación de un servicio nacional de salud, seguridad social y una nueva Acta de Educación.   No obstante, todo eso era también prometido por Churchill, pero con la diferencia del marco en que lo encerraba la "Declaración del Sr. Churchill para la Política para las Elecciones" que usaba un estilo que inspiraba poca credibilidad entre el electorado, pues no se condecía con la política tradicional del Partido Conservador.

Tory

El perro es el Partido Conservador.
Pese a la popularidad del líder, el partido no lo era tanto.

La campaña careció de sobriedad, por decir lo menos.   La línea de los conservadores se basó en decirle a los electores que las ideas de los laboristas llevarían al país hacia el estatismo, con un control absoluto del Estado sobre las actividades productivas.  

Así las cosas, la campaña de los conservadores culminó con el infausto discurso de Churchill del 4 de junio, en el cual dijo, que la inclusión del socialismo en la política del Estado llevaría a la creación de una suerte de Gestapo por parte del Gobierno.   Churchill apelaba al dolor, que la cicatrices no cerradas aún por la guerra en Europa, se dejaba sentir en la población británica.

Las elecciones se llevaron a cabo el 5 de julio de 1945, pero los resultados tardaron un poco debido a los feriados y al hecho de que la gran mayoría de los votos provenían de ultramar, donde se encontraban estacionadas las fuerzas británicas, por tanto las ánforas de votación no podían ser abiertas hasta el día 25.   Cuando se comenzaron a realizar los cómputos, se hizo evidente que el Partido Laborista había ganado las elecciones.   La cuenta final fue: 393 escaños para los laboristas, 213 para los conservadores y 12 para los liberales.

Postdam

Attlee, Truman y Stalin en Postdam

El 17 de julio, 12 días después de las elecciones, Churchill había participado en la Conferencia de Postdam, junto con Truman y Stalin.   La proclama de la Rendición Incondicional de Japón fue firmada el día 26, por Churchill y Truman solamente, porque la Unión Soviética no estaba en guerra con Japón.   Luego de conocerse el resultado final de las elecciones Churchill renunció.  

Todavía algunos creían que Churchill sería elegido para liderar el Gobierno Laborista, pero no fue así.   Attlee fue elegido Primer Ministro, quien a su vez formó el nuevo Gobierno Laborista de Gran Bretaña.   Dos días después el flamante Primer Ministro Attlee, viajó a Berlín, con el Ministro del Exterior Bevin, para encabezar a la delegación británica y reanudar las conversaciones en Postdam.


Publicado: 01 julio/2008