Dirección de la guerra en Estados Unidos

Debido a la Constitución política de EEUU, la estructura político-militar de ese país es diametralmente diferente a la de Gran Bretaña en la Segunda Guerra Mundial.  El Presidente es el Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, pero, de hecho, su influencia era mucho menor que la de Winston Churchill.  El Presidente Franklin D. Roosevelt no tenía la ambición ni la capacidad militar de Churchill, ni tampoco la genialidad de éste.  Por tanto, los Jefes del Estado Mayor Conjunto gozaron de una independencia mucho más amplia que sus pares británicos, dentro de la Comisión de Jefes de Estado Mayor.  La fuerza de la organización estadounidense, o sea de los Jefes de Estado Mayor Conjunto de EEUU, descansaba también sobre una base legal-constitucional.  En los Estados Unidos, el Presidente está investido de la máxima autoridad ejecutiva y no es responsable frente a ningún Gabinete.

Por consiguiente, Roosevelt podía, como mejor le pareciera, delegar facultades y plenos poderes en los "Jefes Combinados de Estado Mayor" en cuanto a la dirección de la guerra se refiere, sin tener necesidad de previa consulta con su Gabinete y sin que éste tuviera facultades para controlar las actividades de esa Comisión.

Roosevelt

Presidente Franklin D. Roosevelt
Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas de EEUU.

Siendo Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, el Presidente Roosevelt disponía de su propio Jefe de Estado Mayor.  Este fue, a partir de fines de 1943, el Almirante de la Flota William Daniel Leahy quien solía representar al Presidente y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, en calidad de Jefe de Estado Mayor, con motivo de las sesiones de los "Jefes del Estado Mayor Conjunto", sin pertenecer él mismo a ese organismo.  Precisamente por esa razón, él podía haber obtenido una autoridad de más peso, pero no tenía tanta como aquella de que gozaba Lord Ismay como miembro de la Comisión británica de Jefes de Estado Mayor.  El Almirante Leahy no podía representar a los "Jefes de Estado Mayor Conjunto" como su portavoz frente al Presidente u otras autoridades del Ejecutivo, y además él no era hombre que deseara incrementar su autoridad impulsado por una ambición personal. Leahy tenía más bien un carácter pasivo, que de no haber sido así habría fracasado rotundamente.

Leahy

Almirante de la Flota William D. Leahy
Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.

Hopkins

General Harry Lloyd Hopkins
Sin cargo oficial
Mano derecha del Presidente Roosevelt

Quien tenía más poder, era el General Harry Lloyd Hopkins, el alter ego de Roosevelt, quien ejercía, por encargo del propio Presidente, una influencia infinitamente mayor sobre todas las autoridades que tenían que ver con la dirección de la guerra.  Era un hombre muy dinámico, más activo y más hábil que Leahy.  Sin embargo, no poseía investidura oficial alguna, y así se explica el hecho de que su influencia fue disminuyendo a medida que el Presidente, a partir del año 1944, quedaba impedido por su enfermedad.  Sin embargo, antes fue él quien tomaba las decisiones para la aplicación de la Ley de Prestamos y Arriendos, fue enviado especial y negociador de Roosevelt ante Churchill y Stalin y en todas las conferencias de los "Tres Grandes", Hopkins siempre parecía ser la sombra de Roosevelt.

Marshall

General George C. Marshall Jefe de Estado Mayor del Ejército

King

Almirante de la Flota Ernest Joseph King
Jefe de Estado Mayor de la Marina

Desde el punto de vista militar, el personaje más destacado entre los planificadores de la guerra fue el Jefe del Estado Mayor del Ejército, el General George C. Marshall, quien gozaba de la confianza plena del Presidente, del Ejército y del Congreso.  Era pues el Jefe de Estado Mayor ideal, creador de la maquinaria militar más grande que los Estados Unidos jamás habían poseído.

Arnold

General Henry Arnold
Comandante General del Cuerpo Aéreo del Ejército

Realmente, Marshall tenía un sólo par entre los "Jefes de Estado Mayor Conjunto", era el almirante King, pues en Estados Unidos no existía una fuerza aérea independiente, sino un Cuerpo Aéreo del Ejército y aunque el Comandante Supremo de la Aviación del Ejército, General Henry Arnold, ocupaba un asiento en el Comité, dependía de Marshall, a quien estaba asignado.  Tal circunstancia facilitaba desde luego a éste el intervenir en las decisiones de índole estratégica y eliminaba fricciones, porque las consideraciones estratégicas de la aviación suelen por lo general estar en desacuerdo con las del ejército de tierra o de la marina.

Marshall fue el principal gestor de la victoria para Estados Unidos y fue gracias a él que ese país logró un éxito tan resonante que trascendió a la posguerra.  Entre los indicados para dirigir la Operación Overlord, Roosevelt siempre consideró a Marshall como el posible conductor, aunque al momento de la decisión el Presidente dispuso que fuera el General Eisenhower el encargado de dirigirla.  Pero, Marshall cerró su participación en la guerra mundial, de manera inobjetable, al tener la idea de aplicar el que fue llamado Plan Marshall para la reconstrucción de Europa.


Bibliografía

-Franklin D. Roosevelt Presidential Library and Museum
4079 Albany Post Road, Hyde Park, NY 12538-1999, USA


Publicado: 2 octubre/2005






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