Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Conferencia de Postdam

Antes de la rendición de Alemania, las relaciones entre los anglo-estadounidenses y los soviéticos se habían agravado notablemente.  Pese a la Declaración sobre la Europa Liberada y los compromisos de Yalta, los rusos hacían muy poco caso de las recomendaciones para que en los países liberados de la ocupación alemana se realizaran elecciones libres y democráticas.   En marzo de 1945 impusieron al rey de Rumania con la constitución de un gobierno totalmente comunista.  En la formación del gobierno polaco sólo admitieron una parte mínima del gobierno exiliado en Londres, sin ningún peso político, a pesar de las protestas de sus aliados.

Aparte de eso, los soviéticos reprocharon a sus aliados el apoyo que concedían a las fuerzas conservadoras en Grecia y el haber tratado de conseguir un armisticio separado con el ejército alemán en Italia.  Incluso antes de la muerte de Roosevelt, ocurrida el 12 de abril, el desacuerdo era tan serio que el gobierno de EEUU decidió tomar algunas medidas militares precautorias.

En esas circunstancias se hacía indispensable convocar a una conferencia en la cumbre, para limar asperezas y resolver todos los problemas que habían quedado pendientes.  La conferencia, cuyo nombre, "Terminal" era significativo, tuvo lugar en Potsdam del 17 de julio al 2 de agosto de 1945.   El presidente Truman, acompañado del Secretario de Estado, Byrnes, representó a los Estados Unidos; Stalin y Molotov, a Rusia; Churchill e Edén a Gran Bretaña. 

Entretanto, las elecciones para los Comunes, celebradas en Inglaterra, habían dado la mayoría a los laboristas y estos últimos fueron sustituidos por Attlee y Bevin, que ya les acompañaban desde un principio.  En dicha conferencia se confrontaron los recíprocos motivos de queja y los británicos y estadounidenses invocaron la inobservancia de los acuerdos de Yalta en los países ocupados por la Unión Soviética, aunque desde luego de nada les valió porque Stalin simplemente los ignoraba.

Se constituyó un Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores conformado por representantes de Estados Unidos, URSS, Inglaterra, China y Francia, encargado de elaborar los tratados de paz con los países aliados de Alemania y de buscar solución a los problemas territoriales pendientes.

Fue acordado que el Tratado de Paz con Alemania sería negociado separadamente, pero de momento, se limitaron a definir los principios que fijarían el estatuto de Alemania durante el período de ocupación.  El antiguo Reich sería desarmado y desmilitarizado; el Partido Nacionalsocialista proscrito ; derogadas sus leyes y los criminales de guerra juzgados por un tribunal internacional; se esforzarían por devolver a Alemania los principios democráticos, desnazificando al país y vigilando particularmente la educación de la juventud.  También se descentralizarían sus instituciones; por el momento, no habría gobierno central alemán y la autoridad sólo emanaría de las Potencias ocupantes.  No se trató de la desmembración del país, salvo la separación de Austria y la desaparición de Prusia Oriental.  El propio Stalin, en Yalta, ya había medido sin duda los inconvenientes que presentaría un mosaico de Estados autónomos, menos fáciles de controlar que un Estado unificado, y había renunciado a la desmembración del Reich.  Así lo anunciaba en su proclamación de victoria del 10 de mayo de 1945.

En la conferencia se llegó a un acuerdo sobre las reparaciones debidas por Alemania, quedando definido que la URSS lo recuperaría de su zona de ocupación.  En cuanto a las fronteras de la nueva Alemania, los anglosajones admitieron, en previsión del Tratado de Paz, que Koenigsberg y una parte de la Prusia Oriental fueran incorporadas a Rusia; en cambio, no se comprometieron a aceptar la línea a lo largo de los ríos Oder-Neisse como frontera definitiva de Polonia.


Publicado: 06 diciembre/2004 - Actualizado 29 junio/2013