Refugios antiaéreos en Gran Bretaña

A lo largo y ancho de Gran Bretaña se construyeron cientos de miles de refugios antiaéreos.  Cada familia debía construir algún tipo de protección para guarecerse al momento de sonar las sirenas que avisaban de la inminencia de un ataque aéreo.  También había refugios públicos, muchos construidos por el gobierno y otros eran construcciones remodeladas y adaptadas para ese fin.

No todos los refugios, ni los construidos por el gobierno, ni los construidos privadamente estaban bien diseñados ni utilizaban los materiales adecuados.   Muchos de ellos colapsaban al caer una bomba en las cercanías, tal como fue denunciado por el científico izquierdista JBS Haldane, quien advirtió que las construcciones oficiales dejaban mucho que desear.   Sin embargo, muchos de esos refugios soportaron las bombas y se mantienen incólumes después de más de medio siglo de existencia.

"El Tubo"

Metro de Londres

"The Tube"

Túnel del tren metropolitano subterráneo

El principal refugio antiaéreo en Londres fue la red de túneles del metro subterráneo, transporte público bajo tierra mejor conocido por los londinenses como "The Tube" (El Tubo). 

Debido a la necesidad que imponía la guerra era necesario abrir estaciones y túneles clausurados.  La estación llamada Down Street, que fue inaugurada en 1907, no tenía mucho uso por el público por encontrarse al lado de Hyde Park, una zona donde vivía gente de clase acomodada y que consideraba que usar el tubo como medio de transporte estaba bien para la gente de clase "baja".  En 1932, Hyde Park fue cerrada para su remodelación, la plataforma occidental fue demolida para dar paso a un nuevo túnel del tren subterráneo y la puerta de Down Street dejó de llamarse así, al cambiar de nombre la calle por el de Green Park.  Desde entonces, la estación desapareció de los planos del metro londinense.

Down Street

Stación de Down Street

Down Street o Green Park, se mantuvo desocupada hasta que el Comité de Emergencia de Ferrocarriles, al comenzar la guerra mundial, empezó a estudiar los posibles usos de los túneles del metro como refugio.  En 1939, una estación en desuso era obviamente candidata a prestar servicio como albergue en caso de bombardeo.  Esas estaciones fueron reforzadas con puertas de acero, parapetos de ladrillos y bolsas de arena, capas de concreto reforzado sobre los túneles etc.

Al comenzar el conflicto bélico, el Gabinete de Guerra de Churchill usó la estación de Down Street para sus reuniones mientras se construía un búnker adecuado a sus actividades en Whitehall.  Fueron añadidos compartimentos estancos contra gases, baños, central telefónica, lugares de descanso para quienes trabajaban en el lugar, vigilancia etc.

Pero todas las estaciones, de una manera u otra, excepto las de uso militar restringido, fueron acondicionadas para recibir refugiados en el momento de ocurrir un bombardeo.  Debido a su extensión, la red de túneles de “El Tubo” eran lugares adecuados para quienes vivían en las adyacencias y podían pernoctar de manera más segura y sin sobresaltos.

Casamatas de Refugio

Casamata de Refugio

Para finales de 1940, en Inglaterra se habían construido unos 14 mil refugios consistentes en casamatas circulares con aberturas para poder instalar una ametralladora y troneras para disparar cinco o seis fusiles.  Básicamente eran construcciones defensivas contra la anunciada invasión alemana, pero se convirtieron en refugios antiaéreos para uso público.   Fueron construidos con concreto de manera muy bien diseñada, tan sólidos, que cuando muchos de ellos fueron demolidos medio siglo después, le tomó semanas a cuadrillas de obreros poder derribar las gruesas paredes de esos refugios. 

Muchas de esas casamatas se mantienen en pie y son ahora usados por empresas privadas y organismos públicos como almacenes de material importante como videos, películas y documentos.

Túneles de Refugio

Un número de esas casamatas, se construyeron como accesos a una serie de túneles que inicialmente fueron diseñados para albergar a civiles, pero el gobierno decidió que era mejor utilizarlos para usos oficiales para albergar tropas en tránsito, o como cuarteles y oficinas para los altos mandos militares.  La construcción de ellas tomó hasta año y medio y eran complejos subterráneos, de similar construcción al tren subterráneo con facilidades para vivir largos períodos bajo tierra, interconectados con “El Tubo”.  Finalmente cuando comenzaron a caer las bombas V-1 y los cohetes V-2, el gobierno aceptó que fueran usados como refugios para civiles.  Durante la posguerra, los túneles de refugio fueron aislados, tapiando las interconexiones con los túneles del tren metropolitano.

El Eisenhower Center

Eisenhower Centre

El General Eisenhower tenía sus oficinas en el refugio de los túneles cuya entrada principal era guardada por la casamata de Goodge Street.  Esa casamata se interconectaba con los túneles de refugio y el tren metropolitano.  Inicialmente fue utilizada para albergar tropas, pero cuando se hicieron los planes de invasión, el General Eisenhower instaló en ese lugar su cuartel general.

El Cuartel General de Eisenhower contaba con varias entradas, con casamatas en cada una de ellas, pero en la actualidad, la que fue la entrada principal en Goodge Street, la ocupa una empresa privada, que en honor al general estadounidense la ha decorado y lo llama, al estilo británico "The Eisenhower Centre" y no “Center” como le hubiera gustado a “Ike”.

Refugios Anderson

Refugios Anderson

Estructura de los Refugios Anderson. Abajo cubierto de tierra.

Sir John Anderson, Ministro de Asuntos Domésticos, diseñó el que fue conocido como "Refugio Anderson", que podía construirse con partes prefabricadas en cualquier jardín. 

El Refugio Anderson, consistía de planchas de hierro corrugado y galvanizado, que hacían la función de paredes anterior y posterior.  Las dos paredes se armaban en una estructura de ángulos de hierro y sobre ella se montaban tres piezas semicirculares, también corrugadas y galvanizadas formando una especie de túnel.

El conjunto se enterraba un metro bajo tierra y luego se cubría con al menos 30 ó 50 centímetros de tierra.  La entrada se protegía con una pieza de un blindaje galvanizado y quedaba bajo el nivel del jardín.

Apenas iniciada la guerra en setiembre de 1939, se distribuyeron gratuitamente 2 millones y medio de Refugios Anderson en las áreas expuestas al alcance de la aviación alemana en Gran Bretaña, pero en octubre, el gobierno decidió que cualquiera que ganara 5 libras esterlinas a la semana, podía debía pagar por ellos, a razón de entre 6.14 y 10.18 libras cada uno.

Los Refugios Anderson podían cobijar a seis personas, protegiéndolas de todo menos del impacto directo de una bomba.  El principal problema de esos refugios era, que se inundaban con la lluvia y por tanto eran húmedos, fríos e incómodos para dormir en ellos.  A eso se sumaba que muchos no se instalaban adecuadamente por falta de habilidades de construcción por parte de los constructores y también por la escasez de cemento para su reforzamiento.

Refugios Anderson

Un Refugio Anderson salvó la vida de los habitantes de esta casa cuando una bomba la derrumbó.

En marzo de 1940, debido a la escasez de hierro, dejaron de fabricarse los Refugios Anderson, optándose por la construcción de grandes refugios comunitarios que pudieran albergar a varias familias del vecindario.

Trincheras de Refugio

Trinchera de refigio

Como alternativa, comenzaron a aparecer en los parques las Trincheras de Refugio.  Inmediatamente después de la crisis de Munich de 1938, cuando los rumores de guerra se escuchaban por todos lados, surgió de inmediato el pánico a los bombardeos y los ataques con gases.

Estos refugios los construyeron las autoridades locales de los distritos, haciendo excavaciones que eran cubiertas con concreto o planchas de acero.   Esos refugios no eran muy populares porque se inundaban con facilidad y eran muy húmedos, para pasar varias horas en ellos y menos dormir.

Refugios de Superficie

En 1940 fueron construidos refugios de cemento y ladrillos a mitad de cada cuadra y podían albergar a unas 50 personas del vecindario.  Pero debido a la escasez de cemento, muchos de ellos colapsaban al primer impacto de una bomba en las cercanías.

La ventilación de esos refugios no era adecuada y los baños colapsaban, inundando todo el refugio con un hedor insoportable.   Sin embargo en algunas comunidades, los propios vecinos los mejoraron convirtiéndolos en lugares aceptables para la vida comunal y dándoles un uso adecuado para mejorar la educación de los niños mediante entretenimientos educativos.

Por el tipo de construcción empleado, ninguno de esos refugios podía soportar el impacto directo de una bomba.

Refugio de Superficie

Refugio de Superficie que colapsó. 
Perdieron la vida 8 de los ocupantes

Refugios Públicos

Muchos locales públicos, que se podían adecuar como refugios, fueron reconstruidos o reforzados adecuadamente para albergar a cientos de personas.  La mayoría de ellos se convirtieron en trampas pues no tenían suficientes vías de escape y no resistían tampoco el impacto directo de una bomba.  Sin embargo, eran la mejor alternativa para guarecerse cuando cualquiera era sorprendido en la calle, en medio de una alarma antiaérea.   A medida que pasaban los meses se hacían mejoras para aumentar su seguridad.

Refugios Públicos Subterráneos

Los mejores refugios, aparte de los túneles de Londres, fueron los que pudieron construirse bajo tierra en zonas donde el terreno lo permitía.   Estos refugios públicos eran completamente seguros, pues podían soportar el impacto directo de las bombas de la época.

Consistían en pasajes subterráneos, de 2,40 m de ancho por 2,40 m de alto, construidos a 10 o 20 metros de profundidad, bajo terreno rocoso.  Tenían tres entradas con protección contra explosiones.   Estaban equipados con ductos de ventilación, que podían servir como rutas de escape y eran suficientemente secos para no afectar la salud o la comodidad de las personas.  Tenían baños y facilidades para la higiene personal y camas tipo camarote.  Contaban con electricidad, estaban muy bien iluminados y tenían una apariencia confortable para los miles de personas que podían albergarse en ellos. 

En muchas ciudades, los pasajes tenían hasta 2 kilómetros de longitud y su construcción llegó a costar hasta 140 mil libras.  Como no existían en todas las ciudades, algunas personas pagaban el pasaje de una localidad a otra, para ir a dormir en ellos.

Refugios Morrison

Para mantener la confortabilidad de los residentes en sus casas.  Herbert Morrison, sucesor del Ministro Anderson, diseñó unas estructuras de acero en forma de mesa con malla de alambre en los lados y debajo. 

Refugio Morrison

Refugio Morrison

En ellos se  ponía el colchón, almohadas y ropa de cama para poder dormir o simplemente la familia se sentaba en un colchón.  Los habían con dos camas.  Los de una sola cama eran usados como mesas y para eso retiraban la malla de alambre de los lados al momento de comer, pero luego las reponían.  Los había de 50 cm de alto y hasta de 1,50 m de alto para albergar hasta tres colchones. 

El problema con estos refugios con tres colchones, era que resultaban demasiado grandes para la mayoría de las casas.  Se garantizaba que esos refugios podían soportar los escombros de una casa que fuera derrumbada por una bomba, preservando la vida de las personas que en ellos se protegían.

Como variante del Refugio Morrison, algunas personas reforzaron las paredes y techos de las cocinas de sus casas con ladrillo y concreto, lo que les ofrecía una zona de seguridad donde cubrirse al sonar la alarma de ataque aéreo.   Esto les permitía tener un lugar cómodo, seco y abrigado, durante las horas en que duraba el período de alarma de bombardeo.


Publicado: 27 setiembre/2004






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