Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

La prostitución en los países en guerra (1939-1945)

Durante los tiempos de guerra, los conceptos sobre la moralidad de la prostitución, cambiaron radicalmente.  La prostitución, fue evaluada a través de cristales de diferente color.  La industria de la prostitución, una potencial actividad multimillonaria en tiempos de guerra, recibió el apoyo de instituciones que tradicionalmente se opusieron a ella.  Los militares, la policía y otras agencias de gobierno dedicaron dinero y recursos para el reclutamiento, reglamentación y mantenimiento de la prostitución.

victory-girls

Albert TUCKER 1914–1999, Melbourne, VIC, Australia
"Victory girls 1943".
National Gallery of Australia
, Canberra.
La pintura de Albert Tucker demuestra que en Australia también hubo "Victory Girls" *.

Una de las principales características en tiempos de guerra, en particular durante la Segunda Guerra Mundial, de acuerdo con Alice Yun Chai, quien ha investigado la prostitución en el Ejército Japonés, era que ambos, los reclutadores y los recipientes de los servicios eran la clase gobernante, los militares.

Pero el ejercicio de la prostitución y en especial su organización no fue privilegio de los japoneses.  Todos los ejércitos del mundo controlaron y regularon, de algún modo, las actividades sexuales de la tropa para evitar que la salud, la disciplina y la moral se vieran afectadas, tanto en los propios países como en los territorios ocupados.  Los que no lo hicieron sufrieron las consecuencias y causaron mucho daño en los países ocupados por sus tropas.

Durante la Segunda Guerra Mundial, las fuerzas armadas de los países Aliados, como los del Eje también, se encargaron de que la prostitución estuviera muy bien controlada, pero hubo una diferencia en Japón, producto de la cultura e idiosincrasia del pueblo japonés de los años 40.  En 1945, antes que llegaran las fuerzas ocupantes, el gobierno japonés organizó el ejercicio de la prostitución voluntaria controlada, para entretenimiento de las fuerzas de ocupación estadounidenses, en principio para evitar las violaciones de las mujeres japonesas.

Sin embargo, las violaciones no se evitaron en Japón, ni en ninguno de los países ocupados, menos si el ejército ocupante ignoraba el problema o simplemente lo permitía.  En el libro Crímenes de Guerra, José A. Llorens Borrás dice:

"El atropello de mujeres fue la consecuencia más odiosa de la ocupación aliada.  Los rusos, cuando avanzaban, iban a la caza de la mujer, y en todas partes en donde entraban violaban cuantas podían.  Pero también los demás ejércitos aliados incurrieron en el mismo crimen en frecuentes ocasiones.  Con ellos había gente de color, a cuyo salvajismo de raza no se puso freno muchas veces.  Aunque no fueran sólo estos soldados los que incurrieron en este odioso atropello.

Citamos sólo algunos casos.

"La víspera del Domingo de Ramos, 24 de marzo de 1945 por la mañana, los rusos ocuparon Neisse, en la Silesia Alta, ciudad de unos cuarenta mil habitantes.  En ella se habrían quedado unos veinte religiosos, doscientas monjas para cuidar a los ancianos y enfermos y unos dos mil vecinos.

Neisse no estaba muy destruido a pesar del sitio y de los bombardeos sufridos durante ocho días.  De los edificios de valor artístico sólo resultó destruida por un incendio que ocasionó un bombardeo, la famosa iglesia de Santiago (St. Jakob), en la tarde del 21 de marzo.

"El Ejército ruso invadía como un torrente la ciudad y los soldados penetraban por todas partes.  En la casa donde vivían los sacerdotes, quitaron a éstos y a las monjas todos los relojes y objetos de valor.  Lanzando palabras de amenaza pidieron el vino de Misa y saquearon la casa entera.  No respetaron siquiera el altar, puesto en el sótano, donde se acabó de rezar la última Misa.  Llenos de codicia se apoderaron de las custodias y los cálices.  Continuamente violaban a las muchachas, mujeres y monjas.  Los soldados rojos, con los oficiales delante, formaban largas colas ante sus víctimas.  Ya en la primera noche violaron a muchas de ellas hasta cincuenta veces.  Las monjas que se defendían eran asesinadas o llegaban a tal agotamiento físico que no tenían fuerzas para seguir resistiendo.  Echaban a las monjas al suelo, las pisoteaban sin piedad, les pegaban con la pistola en la cabeza o en el rostro, hasta que llenas de sangre, mutiladas e hinchadas quedaban en el suelo sin conocimiento y en este estado eran víctimas de la vehemencia de los rusos, cuya brutalidad era incomprensible para nosotros.  Las mismas escenas se repetían en los hospitales y asilos de ancianos y en otros establecimientos similares.  Hasta las monjas de 70 y 80 años, que enfermas y paralíticas estaban en cama, eran violadas y maltratadas por estos hombres brutales.  No ocultamente, sino en presencia de todos, hasta en las plazas públicas y en las iglesias, estaban expuestas a las fuerzas más brutales.   ¡Madres ante los ojos de sus hijos, muchachas ante los hermanos, monjas ante los jóvenes, hasta cuando estaban a punto de morir o ya muertas!  A los sacerdotes que intentaban defender a las monjas, los apartaron violentamente, amenazándoles con la muerte.   Ardían, en la ciudad, casa por casa, calles enteras.  Primero ardían los sótanos, señal de la intención con que habían prendido fuego a las casas, como nos enteramos luego por testigos.  A un asilo de ancianos dirigido por monjas le prendieron fuego desde el sótano de tal modo que casi todos los asilados murieron presa de las llamas y del humo (7)."

"En abril de 1945, después de la entrada de las tropas francesas en Herrenderg, más de cien mujeres fueron violadas, con frecuencia bajo la amenaza de las armas y en presencia de sus padres, madres o hijos.   Mujeres de 70 años recibieron igual trato (8)."

"Soldados franceses, cerca de Bruchsal, hicieron salir a varias jóvenes de 14 a 17 años de un refugio antiaéreo y las violaron (4 de abril de 1945) (9)."

"En Hoya-sur-Wesser, soldados ingleses violaron a varias jóvenes y a una mujer (mayo 1945) (10)."

(7) El Martirio de los Sacerdotes de Silesia. Editorial Chrift Unterwegs, Munich.
(8) Raichenberger, Rvdo Padre: Los crímenes de guerra aliados. Extractos publicados en Defeénse de l'Occidente. Paris, julio 1954.
(9) Raichenberger, Rvdo Padre: Obra citada.
(10) Raichenberger, Rvdo Padre: Obra citada."

Fin de la cita.

En Alemania al desintegrarse el control social en 1945, los problemas relacionados con el sexo se multiplicaron.  En el valle del Rin se formaron pandillas llamadas "Edelweiss".  La Edelweiss es la flor "Leontopodium alpinum", que crece silvestre en los Alpes, pero Edelweiss también viene de noble (Edel) y blanco (weiß).  Los Edelweiss iban vestidos con camisas rosadas y medias a rayas y se dedicaban ya sea a insultar y apedrear a miembros de las Juventudes Hitlerianas, o a atacar y violar a mujeres jóvenes, cuando no a realizar cualquier tipo de actos vandálicos.

Todos los ejércitos que se preocuparon por mantener una prostitución controlada, tanto en su país como en el frente de guerra, cometieron menos violaciones, que aquellos que simplemente ignoraron el problema y permitieron que sus fuerzas tomaran a las poblaciones conquistadas como botín de guerra.


Bibliografía

— Chai, Alice Yun. "Asian-Pacific Feminist Coalition Politics: The Chongshindae/Jugunianfu ('Comfort Women') Movement." Korean Studies v.17, 1993: 67-91.
— Bailey, Beth and David Farber. "Hotel Street: Prostitution and the Politics of War." Radical History Review Winter, 1992: 54-77
— Insa Meinen (35), Studium der Diplom-Pädagogik und Sozialwissenschaften, Doktorandin im Fach Geschichte, Stipendiatin des DAAD, führte unter der Leitung von Prof. Dr. Werner Boldt und Prof. Dr. Ahlrich Meyer ein Forschungsprojekt zum Thema "Wehrmacht und Prostitution während des Zweiten Weltkriegs im besetzten Frankreich" durch, das von 1996 bis 1998 von der Volkswagen-Stiftung finanziell gefördert wurde.
— Japón se disculpa sobre el caso de sexo durante la Segunda Guerra Mundial,
Kiichi Miyazawa, The New York Times, 18 de Ene 1992, v141 ,p2(N) p2(L), col 1.
— Crímenes de Guerra, José A. Llorens Borrás, Ediciones Acervo, Barcelona, 1958.
—"Der deutsche Sanitatsdienst 1921-1945; Organisation, Dokumenteund Personliche Erfabrunsen. Osnabruk Bibilo Verlag, 1982. " por Hubert Fischer.
—Ärzte im Wüstenkrieg: Der deutsche Sanitätsdienst im Afrikafeldzug, 1941-1943 (Bernard & Graefe Medizin) por Rolf Valentin.
— Erfahrungen deutscher Pathologen im Kriege 1939-1945 (Thieme Copythek) por Hubert Fischer
— 1940-1945 Wehrmacht et prostitution sous l'Occupation - Insa Meinen


Publicado: 19 noviembre/2001