Prostitución para la Wehrmacht

Wehrmacht (1939-1944)

La Wehrmacht estuvo consciente desde el comienzo de la guerra, que los soldados estarían tentados por la diversión, las bebidas alcohólicas y las mujeres que podrían encontrar en la población más cercana a su lugar de estacionamiento.  El alcohol y el juego, no era mayor problema, pero las relaciones con las mujeres merecían una mayor consideración.   Desde la Campaña de Polonia, las prostitutas locales acarreaban una serie de enfermedades venéreas que causaron importantes contagios entre los soldados.  En Francia, por ejemplo, durante todo el período de ocupación, las prostitutas incapacitaron a más soldados, que el Ejército Francés durante la campaña de 1940.

Cabaret

Los oficiales alemanes tenían ciertos privilegios

Wehrmachtsbordellen

Una vez iniciadas las acciones bélicas, la Wehrmacht dispuso de normativas para el control de la prostitución y para alcanzar los fines perseguidos el Alto Mando ordenó el establecimiento de dos tipos de burdeles ("Wehrmachtsbordellen") controlados.  Los Burdeles de Guarnición, para las grandes ciudades, donde el número de efectivos concentrados o en tránsito era mayor y los Burdeles de Campo que viajaban detrás de las líneas para atender a los soldados del frente, mientras se encontraban de descanso por uno dos días.

Esas unidades de prostitutas eran administradas por la Feldgendarmerie y las Unidades Médicas.  Las mujeres, denominadas en la jerga militar "Offizierdecke" (oficiales de cama) pertenecían a varias categorías.  Unas eran las prostitutas profesionales reclutadas en Alemania y los países ocupados.  Otra categoría correspondía a mujeres "fáciles" muchas de ellas convictas de crímenes civiles o políticos que preferían ese servicio a realizar trabajos forzados en campos de trabajo.  Las otras eran prisioneras de guerra, la mayoría procedentes de las repúblicas soviéticas ocupadas, dispuestas a realizar ese trabajo.  Aunque el reclutamiento era voluntario, han habido denuncias de casos de "trabajo forzado" de mujeres del populacho, pero sólo en poblados del este de Europa.

Todas esas categorías de mujeres prestaban servicios sexuales exclusivamente para la tropa.  Los oficiales tenían servicios separados especialmente en situación de guarnición, con reglas particulares para mantener la categoría de "Hotel" a los establecimientos que realmente eran burdeles exclusivos.  En todo caso, la responsabilidad de la administración de los burdeles recaía en el "Ortskommanturen" (Comandante de Área) quien se preocupaba por el mantenimiento de una "Sanierstube" (estación de sanidad) existente en cada burdel.  Tanto en los Burdeles de Guarnición como en los Burdeles de Campo el procedimiento era el mismo. Primero el soldado iba al "Sanitatssoldat" para certificar su estado de higiene y salud y recibir un Pase .

Modelo de Pase

A. Autorización de ingreso para el Wehrmachtsbordellen.

Fecha: _________________________
Libro de control Nº:  ______________

¡Mantener relaciones sexuales sólo con condón!
Hacer tratamiento profiláctico inmediatamente después del acto sexual.

B. En el Wehrmachtsbordellen.

Firma de la Offizierdecke: _____________________
Nº: ___________________

C. Certificado de tratamiento profiláctico subsiguiente.

Nº y unidad de la placa de identificación: ____________
Número del puesto de campo: ______________________

El soldado ha recibido tratamiento profiláctico:
a las ________horas, en el Sanierstube Nº: ___________

Certificado por:
Rango ____________ Nombre:  _____________________

Este documento debe guardarse por tres meses y debe ser presentado en caso de enfermedad

El soldado recibía el Pase con la certificación sellada y fechada.  En el Pase estaba el nombre y número del burdel adecuado para el soldado y un espacio para que la prostituta pusiera su firma y número.   El soldado recibía un condón y una pequeña lata verde o gris con desinfectante en aerosol (spray).  La Policía de Campo revisaba el Pase del soldado y lo hacía esperar en la fila correspondiente.  Generalmente la espera en la fila era mayor que el tiempo que el soldado pasaba con la mujer y ese era el mayor motivo de queja de los soldados.  Antes del acto sexual, la mujer tenía que abrir las piernas y el "cliente" le vaciaba el desinfectante en sus genitales.  Sólo entonces la mujer firmaba el Pase y ponía su número.  Después del servicio, el soldado devolvía el Pase y la lata vacía.  De no hacerlo, recibía dos semanas de trabajo extra y guardia como castigo.

Condones Odilei

Condones Odilei

Los manuales de instalación de las estaciones sanitarias con la descripción del procedimiento se titulaban "Heeresverordungsblatt 1943, Richtlinien fur die Einrichtung von Sanierstellen und Durchfuhrung der Sanierung" y "HDv 59. Merkblattes uber Sanierungen".  Nótese en el modelo de "Pase" que el nombre del soldado no aparece en ningún lado, pues sólo se escribía el número de identificación y unidad de su placa de identificación.

Este procedimiento dio buenos resultados a juzgar por el número relativamente bajo de enfermedades venéreas producidas en los burdeles militares, pero en caso de ocurrir era fácil localizar a la mujer enferma y a los soldados posiblemente contagiados para su tratamiento médico correspondiente.   Entre los años 1939 y 1943, por contagio venéreo de todo tipo, hubo unos 250.000 casos de enfermedades reportadas en el Heeres (Ejército de Tierra).  El estado de salud de las prostitutas era responsabilidad del oficial médico del área, quien debía disponer la revisión médica de las mujeres dos veces por semana.

prostitucion

En el Frente del Este el problema sanitario fue grave.

A pesar de las precauciones, hubo un recrudecimiento de enfermedades venéreas en 1942, tanto en Francia, como en Polonia y en Alemania.  La población rusa era mayormente la fuente de contagio. 

Las enfermedades se esparcieron al ser portadas por los Hiwis (rusos al servicio del Reich) debido a la falta de control sobre sus actividades sexuales y las mujeres que ellos frecuentaban ya fuera por relaciones sentimentales consentidas o por comercio sexual.

Wehrmachtsbordellen en Francia

En Francia, después del Armisticio, la necesidad de vigilar y reglamentar esas casas de cita, tenía como primer objetivo evitar que las tropas alemanas entablaran relaciones personales con mujeres francesas, también para ejercer un control sanitario que evitara la propagación de enfermedades venéreas, pero sobre todo para impedir que los militares alemanes fueran víctimas del chantaje, espionaje y el terrorismo.  De esa forma, se velaba por la seguridad de los propios soldados evitando la potencial amenaza que conllevan las citas clandestinas.

Por otro lado, de acuerdo con la doctrina del Partido Nacionalsocialista, los mandos de la OKW (Alto Mando de las Fuerzas Armadas) velaban para que los soldados alemanes tuvieran relaciones con mujeres dentro de los límites que las exigencias de los criterios de raza y política imponían y por sobre todo, para evitar que una relación muy personal con mujeres francesas causara influencia política en los soldados, con el peligro consecuente para la moral de la tropa.  En consecuencia, lo recomendable era el reclutamiento de mujeres alemanas, para prestar sus servicios en Francia.

Prostitucion

Prostitución clandestina en Francia 1940

En la segunda mitad de julio de 1940, se inició la organización de los burdeles en Francia. Formaron parte de los equipos de trabajo, el OKW, la policía, la Gestapo y los mandos de los cuerpos de salud de las fuerzas armadas.  Dispusieron un plan de reclutamiento de prostitutas en los burdeles.  Primero se las clasificó de acuerdo a una "afiliación por raza" y luego se les sometió a controles sanitarios y policiales, medida que se hizo extensiva a los empleados de los burdeles. 

Se estableció también las condiciones de trabajo, los precios y los servicios que prestarían.   Para ello, imprimieron un catálogo con instrucciones para el buen funcionamiento de la actividad sexual.  Simultáneamente la administración del OKH (Comando del Ejército), emitió instrucciones con el propósito de perseguir y capturar a las mujeres que se sospechara que realizaban la prostitución clandestina.

La prostitución clandestina era perseguida de manera implacable, no solamente para evitar la confraternización y la proliferación de enfermedades, sino para impedir la conformación de redes de espionaje que bajo esa cobertura, tenían un campo de trabajo ideal para realizar esas actividades.  Sin embargo, algunos soldados violaban el reglamente yendo a burdeles civiles no controlados, donde las mujeres eran un tanto más atractivas y profesionales, pero si el soldado enfermaba, primero era curado y luego enviado a un Batallón de Castigo en el Frente del Este por un lapso de dos semanas a tres meses.

El caso de los oficiales fue especial en el país galo.  Por razones de disciplina, se prohibía a los oficiales concurrir a los burdeles destinados a la tropa.  En contraparte, fueron establecidos "hoteles" donde los oficiales podían pasar unas horas en un ambiente adecuado y con la "calidad de servicio" correspondiente a su rango.

Reunión social en París

Las reuniones sociales de los soldados con mujeres francesas en público, no estaban prohibidas.

El sistema de burdeles y hoteles funcionó desde el día de la capitulación, hasta la liberación de Francia en 1944.  En todas las principales ciudades existían casas de cita y se perseguía a las prostitutas clandestinas en calles, bares, hoteles y restaurantes. 

Hubo algunos abusos contra mujeres de clase baja que ejercían trabajos como cocineras, limpiadoras de baños etc., que en alguna ocasión fueron acusadas de prostitución al ser sorprendidas en relaciones íntimas con soldados alemanes. 

Las reuniones sociales públicas, no eran causal de represión policial y a medida que pasaba el tiempo, las relaciones de amistad o sentimentales entre soldados alemanes y mujeres francesas, dejó de ser considerada confraternización.  Sin embargo, por la parte francesa al finalizar la guerra, esas relaciones fueron motivo de brutales venganzas, acusando de colaboracionistas a todas aquellas mujeres que mantuvieron algún tipo de relación más o menos estable con soldados alemanes.

A fines de 1941, en el Distrito A de Francia, que comprendía un tercio de la zona ocupada por Alemania, existían 143 burdeles del ejército donde trabajaban 1166 mujeres.  En el puerto de La Rochelle, trabajaban 250 mujeres francesas, en burdeles reservados a la tropa alemana.


Bibliografía

— Insa Meinen (35), Studium der Diplom-Pädagogik und Sozialwissenschaften, Doktorandin im Fach Geschichte, Stipendiatin des DAAD, führte unter der Leitung von Prof. Dr. Werner Boldt und Prof. Dr. Ahlrich Meyer ein Forschungsprojekt zum Thema "Wehrmacht und Prostitution während des Zweiten Weltkriegs im besetzten Frankreich" durch, das von 1996 bis 1998 von der Volkswagen-Stiftung finanziell gefördert wurde.
—"Der deutsche Sanitatsdienst 1921-1945; Organisation, Dokumenteund Personliche Erfabrunsen. Osnabruk Bibilo Verlag, 1982. " por Hubert Fischer.
—Ärzte im Wüstenkrieg: Der deutsche Sanitätsdienst im Afrikafeldzug, 1941-1943 (Bernard & Graefe Medizin) por Rolf Valentin.
— Erfahrungen deutscher Pathologen im Kriege 1939-1945 (Thieme Copythek) por Hubert Fischer
Libro— 1940-1945 Wehrmacht et prostitution sous l'Occupation - Insa Meinen



Publicado: 17 agosto/2006






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