Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Hundimiento del SS Lancastria

La evacuación de tropas británicas en Francia, no terminó en Dunkerque.  Dos semanas después de iniciada, todavía se seguían evacuando los restos de la BEF (Fuerza Expedicionaria Británica), de fuerzas polacas, checoslovacas y francesas.

El 17 de junio de 1940, el trasatlántico RMS Lancastria, barco de pasajeros de la Línea Cunard, que para entonces era usado como transporte de tropas, había rescatado a más de 6000 soldados y civiles de las playas francesas.  En esos momentos la RAF estaba prácticamente eliminada y la superioridad aérea alemana era manifiesta.

Lancastria

RMS Lancastria de la Línea Cunard

Mientras el Lancastria esperaba recibir más efectivos para evacuar, a las 15:48, fue atacado por la Luftwaffe.  Un sólo bombardero lanzó cuatro bombas.  Una entró por la escotilla de carga #2, otra bomba probablemente ingresó por la chimenea hasta las entrañas del buque, una tercera cayó en la escotilla #3 destrozando los tanques de petróleo y la cuarta bomba hizo explosión en el agua pero tan cerca que abrió un boquete en el costado.  Los tres impactos directos fueron suficientes para que en 20 minutos el barco de 16.243 tn se volcara yéndose a pique.  El HMS Highlander y el HMS Havelock, sin poder hacer nada para evitarlo, fueron los únicos testigos del desastre.  No es posible saber con exactitud cuántas personas murieron y menos posible es saber la identidad de todos ellos.

La noticia de la tragedia recién se supo 6 días después, el 26 de Julio de 1940.  El New York Times mostró las fotografías que fueron tomadas por un fotógrafo aficionado de nombre Frank Clements que se encontraba a bordo del HMS Highlander como rescatista voluntario.   Días después la prensa londinense reproducía los artículos del New York Times.  Los destructores Highlander y Havelock se utilizaban como ferry para transportar las tropas rescatadas en Saint Nazaire, transbordándolas al RMS Lancastria anclado aguas afuera, debido a que por su calado no podía acercarse a la playa.

Lancastria

Últimos minutos del RMS Lancastria

Por orden expresa del Almirantazgo Británico, el personal naval no podía llevar cámaras fotográficas, pero Clements, como civil, se las arregló para portar una cámara que escapó a la inspección.  Una vez en Inglaterra Clements le dio las fotos a una persona que luego las vendió a la prensa estadounidense, aunque Clements nunca vio el dinero.  Sin embargo de no haber sido por las fotografías de Clements lo ocurrido en el Lancastria no se habría hecho público nunca.

De las 6000 o más personas a bordo, al momento del ataque, lograron salvar la vida 2477 de las cuales unas cien todavía viven.  Las cifras exactas no se conocen, porque es posible que hayan subido a bordo hasta 9000 o más personas.  No se sabe por qué el capitán Sharp, un hombre con amplia experiencia aceptó la orden de cargar el mayor número de rescatados que fuera posible, contraviniendo las normas de la marina mercante (su barco no podía exceder los 3000).  Tampoco se sabe, quién le dio la orden, ni por qué no zarpó antes, por qué no recibió cobertura de uno de los destructores y por qué se hundió tan rápidamente.  El hecho es que ese día miles de personas murieron y la catástrofe fue mantenida en secreto por el Almirantazgo Británico.  La orden de no mencionar nada sobre la tragedia la dio el propio Winston Churchill y dos años después, el Gabinete de Guerra británico ordenó archivar toda la documentación sobre el RMS Lancastria, prohibiendo que se hicieran públicos los pormenores de la tragedia hasta el año 2042.

En el libro "Forgotten Voices of the Second World War", publicado en el 2004 por el Imperial War Museum, hay varios testimonios de supervivientes como Dick Copperhead que dijo "Recibieron órdenes de cargar tantas personas como fuera posible."    

Peter Vinicombe dice " El barco se inclinó a un lado, entonces desde el puente nos ordenaron movernos hacia la otra banda y se enderezó, pero luego se volvió a inclinar hacia el otro lado, por el peso de todos los que íbamos de un lado a otro.  Los vehículos y demás material se deslizaban en la cubierta y arrastraban con ellos gente al mar.  Por último recuerdo ver el mástil del barco paralelo al agua". 

Frank Brogden dice "Habían miles de  miles de personas en el agua cubierta de petróleo y estuvimos flotando durante cinco horas".   "Me rescató un remolcador francés sacándonos del agua negros de petróleo de pies a cabeza y nos dieron a beber vino dulce caliento.  Vomitamos el petróleo que habíamos tragado.  Seguro que ellos sabían lo que hacían por haberlo experimentado antes".

El cabo Donald Draycott, cuenta en el mismo libro:  "Fuimos los últimos en embarcar en el Lancastria.  En esos momentos ya habían unas 6000 tropas del ejército, más personal de la RAF a bordo.  Nos mandaron bajar a la bodega.  El barco era viejo y no tenía buenas escaleras, como los demás transportes de tropas.  Pensé que si nos atacaba un submarino no podríamos salir de ahí, por eso decidí subir a cubierta.  Cuando el barco fue atacado, corrí a la proa y vi que el barco se hundía.  Me quité el uniforme y salté al agua.  Nadé hasta encontrar una tapa de escotilla y me senté encima viendo como el buque se hundía."

El soldado William Tilley dijo: Vi los últimos momentos del Lancastria cuando dio media vuelta con las hélices aún girando.  Unos hombres aparecieron sobre el casco, pero en vez de saltar al agua se quedaron ahí.  Cuando el barco se hundió, los chupó hacia el fondo del mar."

El Capitán Sharp salvó de morir en la tragedia y obviamente fue interrogado en el Almirantazgo, pero nunca se supo qué es lo que declaró, ni cuáles fueron las circunstancias de la tragedia.   Sólo se sabe que Churchill decidió ocultar el hundimiento "para no mellar la moral británica".  Al Capitán Sharp le ordenaron no mencionar absolutamente nada sobre su buque pero siguió apto para el servicio.  La Naviera Cunard le dio el mando de otra nave, el SS Antonia y posteriormente fue transferido a otro buque de la misma compañía, el SS Laconia.

El 12 de setiembre de 1942, el SS Laconia fue torpedeado por el submarino U-156 y el capitán Sharp, se hundió con su barco.


LIBROS

The Sinking of the Lancastria: Britain's Greatest Maritime Disaster and Churchill's Cover-Up


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Forgotten Voices of the Second World War por Max Arthur. Imperial War Museum.


Publicado: 27 noviembre/2001 - Actualizado: 23 julio/2013