Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Inglaterra se prepara para la invasión

La guerra mundial comenzó cuando Alemania invadió Polonia en 1939.  Gran Bretaña y Francia habían firmado un pacto de defensa mutua con Polonia y en consecuencia Londres declaró la guerra a Alemania.

La Fuerza Expedicionaria Británica (FEB) embarcó para Francia y desplegó sus unidades inmediatamente.  Entre los efectivos existía un enorme fervor y confianza en que la victoria sobre Alemania sería rápida y estarían de regreso, como siempre prometen los políticos, "para Navidad".

Durante los años 30 el Ministerio de Propaganda Alemán propaló música de propaganda por radio a Estados Unidos, Canadá y Gran Bretaña.  Se trataba de música de la época al ritmo del swing, con un toque sarcástico, interpretada por la Orquesta de Charlie, un compositor alemán que dominaba el inglés.  Entre ellas, por ejemplo, una muy popular fue la canción "I'm sending you the Sigfried Line" (Te estoy enviando la Línea Sigfrido).  En respuesta, al comenzar la guerra los británicos devolvieron "I'm sending you the Siegfried Line (to hang our washing on)” (Te estoy enviando la Línea Sigfrido (para poner a secar nuestra ropa)), compuesta por Ross Parker, Hughie Charles y St. John Cooper, orquestada por Ambrose, que se dejaba escuchar en todo el país.   También la cantaba Byron Willett:

"We´re gonna hang out our washing on the Sigfried Line.
Have you any dirty washing Mother Dear?
We’re gonna hang out our washing on the Siegfried Line...
if the Siegfried Line’s still there."

Ambrose

Había gran euforia en la radio y los diarios que contagiaba a la población.   Sin mediar muchos días, desde la llegada de la Fuerza Expedicionaria Británica a Francia, las columnas del Daily Mirror fanfarroneaban cosas como:

"Saarbrücken, la ciudad alemana cruzando el Río Sarre está rodeada por fuerzas francesas... El avance francés continúa... En un frente de más de 40 Km. numerosas villas alemanas han sido capturadas... Importantes posiciones y algunos importantes puestos de observación han sido ocupados... Tanques pesados franceses se estrellan contra los nidos de ametralladoras y las alambradas de púas alemanas... Se ha dicho que las bajas alemanas son tan grandes que los médicos y enfermeras alemanes no son suficientes para ocuparse de ellos."

Añadía el mismo diario que "en Polonia un comunicado de las fuerzas polacas informó que habían tomado 1000 prisioneros alemanes después de rechazar una división alemana en la región de Kutno al oeste de Varsovia."  Un par de días después el Daily Mirror anunciaba que "en el mar la Royal Navy está barriendo a los submarinos alemanes... Las fuerzas de Hitler están retrocediendo a lo largo del flanco norte en el Frente del Oeste... Se ha informado que Saarbrücken ha sido reducida a ruinas por los bombardeos desde los fuertes de la Línea Maginot... Los alemanes tienen la esperanzas de unas rápidas conversaciones de paz para evitar la derrota; el racionamiento es severo, hasta la comida de perros y gatos están racionadas; la ofensiva francesa en el Frente del Oeste está causando la evacuación masiva de los pueblos alemanes."

Pese a los bombásticos titulares, lo cierto era que la Campaña en Polonia iba a ser una rápida y contundente victoria alemana y la entrada de Francia y Gran Bretaña en la guerra sólo podía echar una débil luz de esperanza sobre los polacos.  Poco a poco la euforia fue disminuyendo cuando la población se dio cuenta que lo que había leído y escuchado no fue verdad y sobre todo al recibir la noticia del 17 de setiembre sobre la intervención rusa en Polonia.  Le había tocado el turno a Rusia, que rápidamente aplastó a las ya derrotadas fuerzas polacas encerradas entre dos fuegos y sin esperanza de poder recibir ayuda de sus aliados.  

Concluido el episodio en Varsovia, le tocaba el turno a Europa Occidental.

"Por supuesto jefe, por el momento, es sólo una sospecha."
(reza el letrero: "MANTENTE EN GUARDIA")

El 9 de octubre, los alemanes cruzan las fronteras de Luxemburgo, Bélgica y Holanda que se rinden rápidamente.  Hitler ofrece la paz el 12 de Octubre, pero Londres y París la rechazan.  La propaganda hablada y escrita repetía incesantemente: "Los alemanes no tienen estómago y lo que es más importante, no tienen las materias primas para sostener una guerra larga."

El 5 de abril Chamberlain lanza un discurso a la nación diciendo.   "Después de siete meses de guerra, me siento diez veces más confiado que lo que estuve al comienzo. Hitler ha perdido el autobús."

El Primer Ministro ordenó preparar la invasión de Noruega para apoderarse del hierro, de la ruta a Suecia y para evitar que las rutas polares cayeran en manos alemanas.   Pero cuatro días después, las fuerzas alemanas le ganaban la iniciativa invadiendo Dinamarca y Noruega.

El 15 de abril una fuerza británica desembarcó en Namsos, Noruega, pero luego de unos éxitos efímeros se vio forzada a retroceder con grandes pérdidas en hombres y equipo.  El Primer Ministro apela a los partidos políticos para formar un gobierno de coalición, pero la oposición es implacable con el irresoluto Chamberlain.

En la Cámara de los Comunes Leo Amery dice "Usted ha estado sentado acá demasiado tiempo, sin haber hecho nada bueno. Le digo que se vaya Primer Ministro y que nos deje trabajar.  Por el amor de Dios, váyase!". Después de una moción de censura implacable, Chamberlain se fue.

El sucesor escogido fue el Ministro de Asuntos Exteriores Lord Halifax, pero el diplomático no se sintió capaz de asumir el liderazgo y declinó postular.  Sir Winston Churchill, aceptó el reto volviendo del retiro.

Ese mismo día, la Blitzkrieg se desató con 89 divisiones sobre Luxemburgo, Bélgica y Holanda.  La Fuerza Expedicionaria Británica entró en Bélgica para formar una línea defensiva.  La paranoia aliada estalló como un latigazo sobre los británicos que alucinaban espías y saboteadores por todos lados.  Hasta los miles de refugiados llegados de Europa a Inglaterra eran sospechosos de espionaje.  Dos mil alemanes residentes fueron enviados a campos de concentración, seguidos de siete mil italianos, polacos, checos, judíos, gitanos, hombres mujeres y niños que fueron enviados a la Isla de Man.  Esto no calmó a los diarios ni a la gente, por lo que el gobierno ordenó enviar a todos los extranjeros a campos de concentración.

El 13 de mayo, Churchill se dirigió a la nación desde el Parlamento, ofreciendo solamente "sangre, fatigas, sudor y lágrimas", para lograr un único propósito: la victoria.

Prontamente se organizaron los británicos llamando a filas a la milicia de ciudadanos voluntarios para formar la "Local Defense Volunteers" que luego sería la "Home Guard".  En un sólo día se presentaron 250.000 hombres al servicio voluntario.  En estado de paranoia, la población veía paracaidistas descendiendo durante la noche por toda Gran Bretaña.  Se les reportaba vestidos con todo tipo de atuendos (disfrazados de monjas eran las denuncias favoritas de la gente).  La propia BBC irradió una advertencia a Alemania de que todo soldado alemán que no vistiera su uniforme regular sería fusilado en el acto.

El día 15 se rindió el ejército holandés después de una débil resistencia y al día siguiente cuando la BBC anunciaba la capitulación incluía advertencias sobre la posible llegada de paracaidistas alemanes.   Desde esa fecha, todas las oficinas públicas amanecieron con soldados de guardia en las puertas y techos de los edificios.  Ese mismo día la embajada de Estados Unidos hacía un llamamiento a sus conciudadanos exhortándolos a abandonar GRan Bretaña vía Eire.

Sin embargo, la moral británica parecía estar muy alta, pues las encuestas decían que la mayoría pensaba que no podían ser derrotados por los alemanes. Tal vez estaban un poco preocupados por los acontecimientos después de escuchar y leer tantas mentiras periodísticas, pero la mayoría en las clases más bajas no dudaban que resistirían a muerte.  Sólo la gente de los círculos medios y altos, tal vez por estar mejor informados y menos influenciados por la prensa, expresaban dudas sobre una posible victoria.  De hecho estaban más seguros de la posibilidad de una invasión alemana que de una resistencia exitosa y mucho menos de una victoria sobre los germanos.

Poster

El día 19, el sumario diario titulado "Morale Today" del "Britain at Mass-Observation" decía: "...entre la población hoy todavía hay muestras de derrotismo implícito o inconsciente y algunas referencias abiertas a la victoria alemana."  De manera similar, los días anteriores el Ministerio de Información reportaba que "Entre la población la moral era todavía buena, pero que la sensación pública se estaba volviendo más realista."   También decía que "La moral de las mujeres es considerablemente más baja que la de los hombres."

La prensa hablada y sobre todo la escrita decían que los Aliados podían todavía contener el asalto alemán.  Pero, días antes Churchill les había solicitado a los jefes militares preparar un informe sobre el peor de los escenarios que enfrentarían en los próximos meses.   El reporte militar titulado "British Strategy in a Certain Eventuality" llegaba a la conclusión que si Francia caía e Italia entraba en la guerra, Gran Bretaña podía aún resistir en el mar y en el aire para controlar el Canal Inglés, pero que a largo plazo se requería la ayuda creciente de Estados Unidos para asegurar la supervivencia de Gran Bretaña, aunque no la victoria.

En esos días, el Rey Leopoldo de Bélgica le dijo a sus ministros: "La causa Aliada está perdida, Gran Bretaña podría continuar la guerra en el mar y sus colonias, pero Bélgica no podría participar en ella."  Concluyó el rey diciendo: "No hay razón para continuar la guerra al lado de los Aliados."

El mismo día 19, los mandos de la Fuerza Expedicionaria Británica comenzaron los preparativos de evacuación.  Su Comandante en Jefe desestimó los planes franceses para un contraataque y ordenó a todas sus fuerzas replegarse hacia las costas del Canal Inglés. 

Comenzó la evacuación desde muchos puertos de la costa y el día 27 de mayo lo que restaba de la FEB quedó encerrada en Dunkerque mientras era bombardeada por la artillería y Panzers alemanes.

Todos tras de ti

Chamberlain, Greenwood, Halifax, Sinclair,
Duff Cooper, Alexander, Eden, K. Wood,
Churchill, Attlee, Bevin, Morrison, Amery.
"TODOS TRAS DE TI, CHURCHILL"

El día 28 de mayo los análisis de la moral británica, pese a la evacuación de la FEB y la capitulación de Bélgica eran buenas, aunque ya se notaban signos de que poca gente creía en la victoria, aunque sí en la resistencia.  Pero en los días posteriores se formaron dos corrientes de opinión dentro del gobierno, por un lado la de aquellos liderados por Lord Halifax que proponían conversar con Alemania para llegar un acuerdo decoroso y por el otro la de aquellos que apoyaban a Winston Churchill con el criterio de luchar hasta el final sin pactar nada con Alemania.

En esos días también se presentó la posible intermediación de Italia, tal como lo hizo en Munich, sugerencia que era apoyada por Francia.   Lord Halifax abogaba por tal solución, pero Churchill opinaba que para Francia era una forma conveniente de evadir su compromiso con Gran Bretaña.   Sui generis posición del señor Churchill porque el día 28 en el Gabinete de Guerra se discutía que si Gran Bretaña considerara la posibilidad de iniciar conversaciones de alto al fuego con Alemania, no podría ser posible evacuar las tropas de la FEB en Dunkerque.  La posición de Lord Halifax fue que era preferible conversar con Hitler antes de la derrota de Francia que hacerlo después, porque Gran Bretaña no podría enfrentarse sola a los alemanes.  Churchill opinaba que entrar en conversaciones significaba además inmovilizar a la Royal Navy, la cual podría quedar neutralizada.

Finalmente, Lord Halifax cedió y Churchill triunfó con su tesis de pelear hasta el final.  En este punto Churchill manifestó que históricamente todo país que cae luchando logra levantarse, mientras que los que se rinden sin luchar, jamás logran hacerlo. La nueva coalición representada por Churchill en el Parlamento desbancó a la vieja, liderada por Lord Halifax y el gobierno británico comenzó a hacer planes y tomar medidas para afrontar el asedio alemán.

El 31 de mayo, el Gabinete de Guerra emitió órdenes para retirar la señalización de calles y carreteras, los nombres de lugares públicos y todo letrero que pudiera ayudar al enemigo a ubicarse dentro de las islas británicas, debería ser removido, cambiado o borrado.   El 3 de junio se ordenó la prohibición a todos los ciudadanos extranjeros de la posesión de vehículos marinos, aéreos y terrestres, incluyendo bicicletas, sin permiso especial de la Policía.  Quedaba también restringido el tránsito de extranjeros, prohibiéndoseles pasar la noche fuera de los lugares registrados de residencia, siendo responsabilidad de los dueños de los inmuebles comunicar inmediatamente a la Policía, si algún inquilino extranjero no pasaba la noche en su casa.  De igual forma, el gobierno se adjudicó el derecho de decomisar cualquier bien privado que fuera útil para el esfuerzo de guerra.

El 4 de junio se completó la evacuación de Dunkerque.  El día 5 la BBC comenzó a emitir comunicados llamados "Postscript" (Postdata) que se popularizaron rápidamente, pero que los conservadores tildaron de "izquierdistas".  El día 7, la Embajada de Estados Unidos, informó a sus con-nacionales que era la última oportunidad para que abandonaran el país, pues de lo contrario ya no podrían regresar a casa hasta el fin de la guerra.

Some chicken

Algunas gallinas! Algunos cuellos!
Música de Arthur Young
Versos de David Henecker

El 10 de junio, Mussolini declaró la guerra a los Aliados (Francia y Gran Bretaña) y movilizó sus fuerzas en los Alpes en dirección a la Riviera Francesa.  La declaración de guerra levantó una ola de retaliaciones contra los italianos residentes en las islas británicas.   En varias ciudades, los negocios de ciudadanos italianos fueron apedreados y sus propietarios internados por la Policía.

Ese mismo 10 de junio, el gobierno francés abandonó París trasladándose a Tours y cuatro días después los alemanes ingresaron a la Ciudad Luz, la cual fue declarada "ciudad abierta" por el gobierno francés.   Winston Churchill voló a Tours para reunirse con el gobierno francés, pero fue tiempo perdido porque el gobierno y el pueblo francés se consideraban traicionados cuando el ejército británico abandonó la lucha y fue evacuado.

En el Parlamento francés, el Primer Ministro Reynaud claudicó por una votación de 13 a 10 y el Mariscal Petain fue nombrado Primer Ministro.   Al día siguiente ofrecieron a Alemania discutir un posible Armisticio.

Cuando Churchill informó en el Parlamento Canadiense, que les había dicho a los ministros franceses que los británicos lucharían solos, sin importar lo que los franceses hicieran, dijo que los generales franceses le contestaron que "En tres semanas, Inglaterra tendrá el cuello roto como el de una gallina."  Churchill replicó: "Some chicken; some neck" (Algunas gallinas, algunos cuellos)".  Inmediatamente apareció la canción "Some Chicken!  Some neck!" con música de Arthur Young y versos de David Henecker.

Los preparativos para afrontar la invasión alemana comenzaron en Gran Bretaña el día 13, prohibiéndose el repique de las campanas en las iglesias, las que a partir de ese día podían solamente ser usadas para anunciar llegada de paracaidistas alemanes.  El 15 de junio el trasatlántico SS Washington zarpó llevando a Estados Unidos los últimos residentes estadounidenses y el día 19 el Gabinete de Guerra decidió evacuar las fuerzas militares de las islas del canal por ser indefendibles.  Las fuerzas alemanas ocuparon las islas y comenzaba así la Batalla de Inglaterra, con un país convencido que la invasión alemana llegaría en cualquier momento.

Anécdota del paso de Churchill por Francia antes del cerco de París

El cerco de París se avecinaba.  El Gobierno francés abandonó la capital estableciéndose en Tours de manera provisional.  El General Weygand se aprestó a declarar a París como Ciudad Abierta para evitar un inútil derramamiento de sangre y daños a la riqueza histórica de la ciudad.  Churchill tomó parte en el Consejo Superior de Guerra que se celebraba en el Palacio Muguet en Briare.

Prepotentemente, Churchill exigió que se defendiera París hasta el último hombre. "Se trata de socorrer a una ciudad grandiosa; se puede luchar en la capital, en sus enormes plazas, en el corazón de la urbe, en las calles, en cada esquina, barrio por barrio.  No tienen ustedes idea de la cantidad de tropas enemigas que se necesitan para dominar y retener una ciudad tan grande como París.  Ejércitos enteros podrían quedar sepultados en ella."

¿Sacrificar París para salvar a Londres?  Hastiado de tanta perorata, el General Wygand Comandante en Jefe de las fuerzas francesas, replicó de manera cortante "Todo eso no tiene ningún sentido.  Un París reducido a cenizas no alteraría el resultado final."

Horas más tarde, franceses y británicos compartieron una cena en el castillo.  Churchill trató de retomar el asunto de la defensa de París diciéndole al Mariscal Petain "¿Recuerda usted?  En 1918 vivimos momentos difíciles también pero logramos superarlos.  Ahora también lo haremos."

El Mariscal Petain miró fijamente a Churchill y le contestó fríamente: "En 1919 le entregué 40 divisiones para salvar al Ejército británico. ¿Dónde están las 40 divisiones británicas que ahora necesitamos para salvar a París?  Desde ese momento y por el resto de la velada, Churchill sólo habló con el General De Gaulle.

Das III Reich
John Jahr Verlag 2000 Hamburg 1, Burchardstr, 14. (1974)

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Publicado: 11 enero/2007