Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Convoy japonés HI-71

La Operación SHO fue diseñada por el Alto Mando Japonés para defender a las Filipinas en 1944.  Los planes eran tan ambiciosos como desesperados y se jugaban todo a una sola carta.  Filipinas requería el reforzamiento de las líneas de defensa con enormes cantidades de material y efectivos.  Los mandos japoneses sabían que una vez perdidas las Filipinas el próximo paso Aliado sería el propio Japón, por tanto cualquier esfuerzo para detenerlos era justificado.  Para el transporte, la única forma era la vía marítima y para ello el Alto Mando ordenó la formación de un convoy que fue designado HI-71.   A comienzo de agosto de 1944, se comenzaron a reunir las primeras unidades navales que estarían bajo el mando del Contralmirante Kajioka Sadamichi.

Asakaze

Asakaze

El convoy HI-71 estaba compuesto por grandes petroleros y mercantes que debían servir de transportes de combustible, armamento, municiones, equipo auxiliar, equipo médico, piezas y partes de repuesto, alimentos y todo lo necesario para una operación de gran envergadura.  Pero los abastecimientos no estaban dirigidos sólo a Filipinas sino que debía llevar parte de la carga a Singapur.

Entre las unidades del convoy se encontraba el recién construido buque cisterna Hayasui (18.300 tn) puesto en servicio el 24 de abril de 1944, el buque de suministro de alimentos Irako (9,570), los tanqueros Teiyo Maru (9,845) y Eiyo Maru (8,672), los transportes de personal y carga Teia Maru (17,537), Awa Maru (11,249), Noto Maru (7,191), Hokkai Maru (8,416), Tamatsu Maru (9,589), Noshiro Maru (7,184), y el Mayasan Maru (9,433).

Como protección le ordenaron al Contralmirante Kajioka Sadamichi preparar su escuadra de escolta en la base naval de Moji, en el Estrecho de Shimonoseki en Kyushu.  La escuadra estaba compuesta por dos destructores de flota, el recién construido Fujinami (35 nudos) nave capitana, y el viejo destructor Yunagi (29 nudos) en servicio desde 1906.  También formaban parte de la escolta las fragatas Hirado (19,7 nudos), Kurahashi, Mikura, Shonan, y la corbeta Kaibokan 11, del Servicio de Defensa Costera.  Completaba el escuadrón el portaaviones de escolta Taiyo al mando del Capitán Sugino Shuichi.   El Taiyo, estaba en servicio desde el 15 de setiembre de 1941 como mercante y luego fue convertido y puesto en servicio como portaaviones el 31 de agosto de 1942.  Ese portaaviones, había ya sido atacado tres veces por los submarinos estadounidenses y en dos oportunidades sufrió impactos de torpedos, pero fue reparado y estaba listo para entrar en acción.  Otros buques se sumaron a la escolta en el camino, pero los nombrados formaron el núcleo del convoy HI-71.

Hirado

Hirado

8 agosto 1944

Con todo listo, el 8 de agosto, la flota del Almirante Kajioka zarpó de Moji rumbo a Manila y Singapur.  La primera parada era Mako en la Isla de Pescadores donde se ensamblaría el convoy para iniciar la travesía.  El archipiélago de las Pescadores se encuentra en el Estrecho de Formosa, entre la isla de Formosa (hoy Taiwan) y China continental.  Mako era la base de la Marina Imperial que servía de apoyo al tráfico marítimo que circulaba desde Japón al Mar de China y viceversa.  El comandante de la base era el Almirante Kondo Nobutake, quien recibió al Contralmirante Kajioka.   Cinco buques se separaron de la escuadra y otros cinco llegados de Takao (hoy Kaohsiung en Taiwan) se unieron a la flota.  Los refuerzos eran los destructores Asakaze (gemelo del Yunagi), más los Kaibokan, Sado, Etorofu, Matsuwa y el Hiburi.

USS Redfish

USS Redfish (SS-395)

Una vez completado el ensamblaje, Kajioka ordenó poner rumbo al estrecho de Luzón y Manila.  Apenas habían iniciado la travesía, el submarino estadounidense USS Redfish (SS-395) se encontró con el convoy y sin perder tiempo le disparó dos torpedos al Eiyo Maru.  Uno de los torpedos hizo blanco y el mercante resultó averiado perdiendo propulsión.  Kajioka le ordenó a los destructores Asakaze y Yunagi que le dieran protección y remolque para que pudiera dirigirse a Takao en Formosa.

18 de agosto

El convoy continúa en formación con la escolta buscando submarinos al frente, a ambos lados y detrás del convoy.  El día 18 y 19 de agosto, estaban por entrar en el estrecho de Luzón donde un enorme tifón los recibe. Los vientos y la niebla impiden la visibilidad.  La formación se rompe, pese a los esfuerzos de timoneles y navegantes por mantener el rumbo.  El tifón duró todo el día 18 y el 19 continuaba, pero amainando en la tarde.

Kaibokan 122 (ex destructor estadounidense DD-224)

19 de agosto

La noche del día 19, a las 2225, una explosión sacude el mar y el portaaviones Taiyo estalla en llamas elevando columnas de humo y fuego.   El submarino USS Rasher (SS-269), esa mañana, se había acercado al convoy y con gran esfuerzo no lo perdió de vista mediante contacto pasivo de sonar y radar, pese a la tormenta.  A la altura de Cabo Bojeador, en el extremo noroeste de Filipinas, dos torpedos alcanzaron al portaaviones en la banda de estribor.  El buque se mantuvo a flote suficiente tiempo para que la tripulación lo abandonara, incluyendo el capitán Sugino.   La formación nuevamente quedó rota mientras los barcos abandonando la velocidad de crucero imprimían la máxima velocidad posible para escapar de la zona.  Al caer la noche los barcos perdieron contacto visual.

USS Rasher

USS Rasher (SS-269)

El USS Rasher continuó la cacería y a las 2310 dos torpedos abrieron sendos boquetes a babor del mercante Teia Maru, un barco francés (Aramis) capturado e incorporado a la flota mercante japonesa.  Las explosiones dejaron mal herido al buque y pronto perdió velocidad.  En pocos minutos el barco encabuzó y la proa se hundió en el mar.  La escolta estaba rescatando supervivientes cuando el buque desapareció.

Sin confirmar se dice que el USS Rasher hizo dos blancos más, esa misma noche, aunque no se sabe con certeza cuáles podrían haber sido los barcos hundidos o averiados.

20 de agosto

El convoy se encontraba dividido y desordenado causando enorme trabajo a los buques de escolta que hacían señales a los mercantes instándoles a mantener la formación.  El USS Rasher no dejó la cacería, por el contrario, continuó el acecho hasta las 0033 del día 20 cuando tuvo en la mira un pequeño grupo de mercantes escoltados por la corbeta Etorofu.  Dos torpedos salieron raudos en busca de la banda de babor del mercante armado Noshiro Maru y otros dos seguidamente hacían blanco en el Awa Maru.  Ambos buques no se hundieron pero reptando escaparon del lugar logrando llegar a Puerto Curimao, pese a que el Rasher los anotó como hundidos.  A las 05:10, las primeras luces del alba alumbraron el escenario y un escolta detectó al submarino haciéndole romper el contacto.

El Rasher se acercó a la costa para buscar más mercantes, mientras el Redfish se ponía detrás del convoy y se unían a la cacería el USS Bluefish (SS-222) y el USS Spadefish (SS-411).  A partir de ese momento resultaba muy difícil acreditar los blancos pues los torpedos podían provenir de cualquiera de los cuatro submarinos o de más de uno.  A las 0320, el Hayasui (17.34N, 119.24E) fue tocado con varios torpedos y estalló en llamas.  En pocos minutos el barco cisterna hundió la popa y lentamente se fue hundiendo.  A las 0510, otro buque cisterna, el Teiyo Maru acusó varios impactos encabuzó y se fue hundiendo hasta que dejó ver las hélices poco antes de desaparecer.   Nadie pudo explicarse como desapareció el Tamatsu Maru, simplemente no respondió a las llamadas que le hacía la nave capitana del Almirante Kajioka.  El USS Spadefish reclamó el crédito por el hundimiento, supuestamente ocurrido el día 19 de agosto.

USS Spadefish

USS Spadefish (SS-411)

El convoy se estaba desintegrando, Kajioka se dio cuenta que de seguir las cosas como estaban dentro de muy poco tiempo el convoy desaparecería.  La fuerza de escolta resultaba inerme para detectar a los submarinos estadounidenses que dirigían sus ataques guiados con radar.  Kajioka tomó la decisión más sensata dada las circunstancias.  Ordenó que el convoy se dirigiera a San Fernando, mientras los destructores Sado, Matsuwa y Huburi cubrían la retaguardia pero haciendo una búsqueda exhaustiva del enemigo.  La maniobra dio resultado.  El cambio de rumbo desorientó a los submarinos estadounidenses que no pudieron recuperar la distancia, corriendo el riesgo de ponerse al alcance de los destructores japoneses.  Sin mayores contratiempos, el convoy llegó a San Fernando para reorganizarse.

21 de agosto

Una vez hechas las reparaciones más urgentes, Kajioka reunió a todos los comandantes para darles una reprimenda por haber roto la formación durante los ataques y luego, en tono más calmado, instruyó a los capitanes mercantes sobre la estrategia que emplearía la escolta para el resto del viaje.  Les advirtió que el resto de la travesía, afortunadamente corta, sería muy dura pues los submarinos estadounidenses estarían al acecho esperando la salida del convoy.  Ordenó zarpar a los destructores para despejar la salida de la bahía ayudados por las torpederas del puerto.  Pese a los pronósticos, el viaje fue tranquilo y no se registró ningún ataque al convoy que arribó a Manila sano y salvo, el 21 de agosto, incluyendo el Awa Maru que llegó remolcado, un poco rezagado del grueso del convoy.  Los tres destructores continuaron la búsqueda de los submarinos barriendo la zona.

Aparte de los hundidos, más el averiado Awa Maru, el Eishin Maru quedo varado en las peñas cerca a Puerto Curimao, mientras que el comandante del Takatori Maru lo embarrancó en una playa para no perderlo y salvar a toda la tripulación.  El capitán del Noshiro Maru también optó por dirigirlo a la playa severamente dañado.  Este último sería hundido un mes después por la Fuerza de Tarea TF-38 del Almirante Halsey.

USS Harder

USS Harder (SS-257)

Una vez que el convoy se encontró seguro en el puerto, el Almirante Kajioka ordenó a la escolta suspender la infructuosa búsqueda y reunirse con el resto del convoy.  Los buques Sado, Matsuwa y Huburi se dirigieron a la bahía de Manila adonde llegaron el 22 de agosto.  Los japoneses pensaron que lo peor había pasado, pero no era así.  Justo antes de entrar a la seguridad del puerto el USS Harder (SS-257) y el USS Haddo (SS-255) les estaban esperando.

22 de agosto

El Matsuwa y el Hiburi fueron impactados por un abanico de torpedos disparados por el USS Harder ayudado con el radar.  Ambos sufrieron impactos en las salas de máquinas y sin propulsión quedaron al garete.  A las 0524 el Sado fue torpedeado por el USS Haddo y quedó inmovilizado.  Sin poder recibir ayuda de Manila, los buques quedaron a merced de sus verdugos.  A las 0649 el Harder hundió el Matsuwa y al las 0730 el Haddo disparó tres torpedos a los dos destructores restantes.  Uno de ellos erró el blanco y los otros dos dieron de pleno en el Sado.  Poco después el Hiburi escoró a babor y volcó.  Eran las 0755 de la mañana.

USS Haddo

USS Haddo (SS-255)

El Almirante Kajioka recibió la mala noticia con estoicismo japonés.   No tenía otra alternativa que continuar la misión, con la nueva escala en Singapur, pero recibió órdenes del alto mando naval de esperar la llegada de dos nuevos buques al convoy.  Se trataba de los nuevos buques cisterna de 10 mil toneladas Hakko Maru No. 2 y el Niyo Maru.  Llegaron escoltados por los destructores Asakaze y Yunagi que, recordemos, recalaron en Takao dando protección al Eiyo Maru que fue remolcado luego de resultar seriamente averiado.  Al mando de la flotilla estaba el Teniente Comandante Iwabuchi Goro a bordo del Yunagi que había dado la orden de zarpar a las 0900 del día anterior.

Para mala suerte de de Iwabuchi, los nuevos barcos, no habían tenido tiempo de ser suficientemente probados en navegación y sufrieron repetidas fallas de propulsión.  Pocas horas después, cuando se encontraban a la altura de Cabo Bojeador, donde fue hundido el Taiyo días antes, el Hakko Maru No 2, recibió el impacto de dos torpedos disparados por el USS Spadefish.  Los boquetes fueron abiertos en la proa a babor y a la mitad del buque.  El impacto afectó la quilla, pero el buque se mantuvo a flote y desplazándose bajo control.  Iwabuchi ordenó que los tres buques se dirigieran a la Bahía de Besarang mientras él mantenía a raya al submarino atacante.  Iwabuchi logró hacer escapar al submarino estadounidense y rompió el contacto para reunirse con la flotilla que ya estaba a salvo en Besarang.  Luego le ordenó al Asakaze, al mando del Teniente Yamaguchi Osamu, que escoltara al Niyo Maru a Manila, mientras el permanecía protegiendo al averiado Hakko Maru No. 2 y su valiosa carga.

23 de agosto

No había amanecido cuando el USS Spadefish se deslizó dentro de las aguas bajas de la bahía y le disparó dos torpedos al averiado buque tanque, pero los torpedos estallaron al tocar el fondo.  Pronto el Yunagi reaccionó y lanzó una barrera de cargas de profundidad que hicieron escapar al submarino.

Más al sur, el Asakaze escoltando al Niyo Maru, navegaban tomando todas las precauciones posibles.  A las 0800 del 23 de agosto una explosión remeció el destructor.  El USS Haddo le disparó un torpedo que hizo blanco en la proa.  Pasaron los minutos y no se repitió el ataque, el USS Haddo había disparado su último torpedo y se alejó de la zona llamando a sus compañeros para que se unieran a la cacería.   Para evitar que siguiera entrando agua, Yamagushi ordenó detener las máquinas y llamó al Niyo Maru pasándole la mayor parte de la tripulación.  Lanzó un llamado de auxilio por radio e intentó que el mal herido destructor fuera remolcado por el barco cisterna hacia la bahía Dasol.  Sin embargo, el destructor estaba muy encabuzado y estaba a punto de hundir toda la proa en el mar.  A tiempo Yamagushi ordenó evacuar su buque, que de pronto dio media vuelta y se hundió.

USS Hake

USS Hake (SS-256)

24 de agosto

Fuera de la bahía el submarino Haddo fue relevado por el USS Harder acompañado por el USS Hake (SS-256).  Ignorando la suerte que había corrido el Asakaze, los comandantes estadounidenses decidieron terminar con el destructor que suponían averiado pero a flote.  El Harder vigilaría la entrada a la bahía mientras a la mañana siguiente, con la marea alta, el Hare ingresaría para terminar con el buque.

Mientras los dos submarinos se aproximaban a la entrada a la 0630 del 24 de agosto, detectaron con el radar dos corbetas aproximándose a toda velocidad.   Eran la Kaibokan 102 (Teniente Tomoyoshi Yoshima) y la Kaibokan 22 apoyadas por un avión de exploración cazasubmarinos con cargas de profundidad.   El comandante del Hake decidió romper el contacto y alejarse de la entrada a la bahía.  Por su parte el Harder, desestimando el peligro o inadvertido, decidió seguir adelante con el plan.

Tomoyoshi Yoshima se aproximó a toda velocidad, guiado por el avión que ya había detectado el curso de los submarinos.  El Harder le disparó tres torpedos a la Kaibokan 22 y erró el blanco, iniciando un movimiento de evasión y dirigiéndose al fondo del mar.  El avión explorador le lanzó al Harder una carga de profundidad que le indicó a Yoshima la posición del submarino.  A las 0828 Yoshima realizó una serie de pasadas lanzando cargas de profundidad con los detonadores ajustados a profundidades crecientes.  El ataque fue tan certero que a la quinta pasada las explosiones destruyeron el casco del submarino matando a toda la tripulación.   La escucha con el equipo de detección pasiva y los restos de aceite, madera y demás objetos flotantes le dieron a Yoshima la seguridad que el USS Harder había sido destruido.

Paradójicamente, la Kaibokan 122 fue el ex-destructor USS Stewart (DD-224) capturado mientras se encontraba en dique seco en Surabaya en 1942 e incorporado a la Marina Imperial después de ser reparado y reacondicionado.

USS Picuda

USS Picuda (SS-386)

25 de agosto

El 25 de agosto el convoy MA-TA 48 pasaba por la Bahía Besarang donde el Yunagi y el Hakko Maru No 2 estaban refugiados.  La corbeta Kaibokan 25 fue enviada a relevar al Yunagi que se incorporaría a la escolta del convoy.  Poco después de reiniciar la navegación el Kotoku Maru de 1943 tn., fue torpedeado por el USS Picuda (SS-382), del mismo grupo del Spadefish y Redfish, en la banda de estribor y se hundió en pocos minutos.  Uniéndose al contraataque el Yunagi, corrió la misma suerte, el Picuda le disparó un abanico de tres torpedos que lo partieron en dos hundiéndose en pocos minutos.  El Teniente Comandante Iwabuchi Goro y 202 tripulantes fueron rescatados. Quedaron sepultados en el mar 38 marinos.

01 de setiembre de 1944

El 26 de agosto el HI-71 apenas contaba con 12 buques mercantes que navegaban de Manila a Singapur.  De la flota de escolta original sólo quedaban los destructores Fujinami, las fragatas Hirado, Kurahashi y la Mikura.  La fragata Shonan, la corbeta (Kaibokan) Etorofu y la Kaibokan 11 fueron relevadas por las Kaibokan 2 y Kaibokan 28.  El convoy del Contralmirante Kajioka arribó a Singapur el 01 de setiembre de 1944, sin mayores contratiempos.

En el camino quedaron un portaaviones, dos destructores, tres kaibokan y una media docena de cisternas y mercantes.  Cientos de vidas quedaron para siempre sepultadas a los largo de la ruta seguida por el convoy HI-71.


Publicado: 11 enero/2005