Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Baseball en Japón

En el Japón, el béisbol o Baseball fue introducido en 1872 por profesores estadounidenses, entre ellos Horace Wilson.  Ese deporte fue utilizado como una herramienta de enseñanza que fue asimilada por los japoneses que lo derivaron a un deporte de tipo marcial.  Los japoneses lo llamaron Yakkiu, que significa "pelota de campo" y poco a poco fue convirtiéndose en uno de los pasatiempos favoritos.

Durante el período Meiji, cuando los japoneses comenzaron la modernización del país, adoptaron muchas ideas occidentales, pero adaptándolas a su idiosincrasia y sus costumbres.  El baseball lo consideraron como un enfrentamiento personal entre un pitcher y un bateador, similar a la filosofía del sumo y otras artes marciales.  Tanto el lanzamiento de la pelota, como la acción de bateo, requerían de gran concentración, fortaleza física, balance mental y análisis psicológico.  Como el baseball se adecuaba a los ancestrales valores japoneses, la armonía la perseverancia y el auto control, el Ministerio de Educación consideró que el Yakkiu era adecuado para fortalecer el carácter nacional y estimular el vigor físico de la juventud.

"El baseball nos salvó"

A comienzos del siglo 20, el "Yakkiu" fue un deporte ampliamente practicado en las escuelas y universidades japonesas, llegando a constituirse en una actividad extra curricular popular.  El campeonato anual de baseball escolar japonés comenzó a jugarse en 1915, atrayendo el interés de los estudiantes.  Pero, a pesar de esa popularidad, muchos japoneses se mostraban renuentes a adoptar las costumbres occidentales. 

El influyente periódico Asahi Shinbun publicó varios editoriales titulados "El baseball infernal", citando a muchos educadores y reconocidas personalidades que se oponían a la práctica de ese deporte.  Un médico expresó que era dañino para el desarrollo de la personalidad debido a la "presión mental" que ejercía el juego en los deportistas y dañino fisiológicamente porque lanzando la pelota de manera continua causaba la deformación de la estructura muscular y ósea del cuerpo humano.

Pero, Matsutaro Shoriki, propietario del periódico Yomiuri Shimbun, argüía en favor del baseball con gran entusiasmo.  Shoriki, quien después sería llamado "el gran padre-genio del baseball japonés", fue quien invitó a estrellas estadounidenses de ese deporte, a realizar un gira de exhibición, en la que participaron Babe Ruth, Lou Gehrig, Jimmy Fox, Morris "Moe" Berg y otros grandes deportistas de la época.  Después de la guerra se sabría que Morris "Moe" Berg era un agente de la OSS (oficina de Servicios Estratégicos, más tarde CIA).  Los estadounidenses ganaron los 17 partidos que jugaron, pero Shoriki quedó tan entusiasmado con el espectáculo, que fundó el primer club de baseball en Tokio en diciembre de 1934, llamado Tokio Kyojin.

En 1936 se formó la primera liga profesional con seis equipos inscritos.   Pero cuando el baseball comenzaba a adquirir cierta importancia en los medios deportivos, la guerra estalló desvaneciéndose el interés del público.  Los estadios fueron convertidos en depósitos de armas o utilizados como terrenos para el cultivo de cebada, y al prohibirse el uso de palabras en inglés, todas aquellas palabras inglesas relacionada con el baseball debieron ser cambiadas por términos en japonés.

En 1944, cuando la guerra ya estaba prácticamente perdida, la liga también se encontraba totalmente paralizada y casi desapareció al suspenderse el baseball profesional por causa de la situación por la que pasaba el país.  Terminada la guerra, poco a poco el deporte comenzó a revivir.  Las autoridades del gobierno militar de ocupación, decidieron que el baseball serviría para elevar la moral de la población y entusiasmarlos para participar en los esfuerzos de reconstrucción nacional.  En 1946 se reanudaron los juegos y en 1947 los equipos volvieron a adoptar los nombres en inglés.  En 1950 siete nuevos equipos fueron inscritos en la liga y a la larga el baseball se convertiría en uno de los más populares deportes japoneses.

Campo de concentracion de Manzanar

"Recordando Manzanar"

En Estados Unidos los descendientes de japoneses jugaban también al baseball, pero cuando estalló la guerra, tanto los inmigrantes como los que nacieron en ese país, fueron recluidos en campos de concentración.  Los propios japoneses comenzaron a conformar sus equipos y a practicar el deporte como terapia para permitirles sobrellevar el cautiverio.

En la actualidad, en Japón, todos los equipos son propiedad de corporaciones japonesas.  Se permiten tres jugadores extranjeros por equipo y fieles a sus tradiciones, el baseball lo practican con gran pasión, muy similar al que los brasileros sienten por el fútbol, pero con singulares características propias de la idiosincrasia japonesa. 

Por ejemplo, los equipos toman medidas para evitar que un jugador extranjero pueda quebrar los récord de baseball de un jugador japonés, por ejemplo, eso ocurre especialmente con el récord de 868 home runs, o "jonrones" como se dice en Latinoamérica, que lo ostenta Sadaharu Oh, quien es taiwanés de nacimiento, pero antes de la guerra Taiwan era la isla japonesa de Formosa.  Otro aspecto interesante que lo diferencia del béisbol occidental, es que los resultados de los partidos, se muestran destacando cuán por debajo se encuentra un equipo del que le precede, no el que va en primer lugar.


LIBROS

Remembering Manzanar: Life in a Japanese Relocation Camp.  Por Michel L. Cooper.


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Baseball saved us.
Por Ken Mochizuki. Ilustraciones por Dom Lee


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Publicado: 9 mayo/2004