Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Industria Bajo la Sombra en Gran Bretaña
(Shadow Factories)

Para contribuir con el esfuerzo de guerra en Gran Bretaña, a instancias del gobierno, urgido por la necesidad de satisfacer la demanda de insumos para la maquinaria de guerra, se hizo un replanteamiento de los sistemas de producción de la industria particularmente de máquinas y motores con el plan llamado 'shadow factory'. Aunque literalmente "shadow" significa "sombra", no era la intención fundamental que implicara máximo secreto ni ocultamiento, sino más bien que los industriales adoptaran nuevas normas y métodos de producción amparándose bajo la sombra de la experiencia y conocimientos de los diseñadores y fabricantes tradicionales de equipo para uso militar.

Shadow Factory

Fábrica de motores radiales para aviación en Longbridge, Birmingham.

De esa forma, un fabricante de aparatos electrodomésticos por ejemplo, podía convertirse en fabricante de partes para armamento o un fabricante de automóviles para uso civil en fabricante de tanques y motores de aviación, operando ambos bajo la sombra de un tradicional y experimentado fabricante de armas, quien les suministraba la experticia y métodos de producción.

En marzo de 1936 el gobierno británico formó la Dirección de Producción Aeronáutica, cuyo jefe fue Herbert Austin bajo el mando del Ministerio del Aire, la dirección estaba encargada de la fabricación de fuselajes y motores, asociados a equipos y armamentos. El plan fue llamado "Shadow Scheme" (Esquema Bajo la Sombra). Luego, Sir Kingsley Wood asumió la responsabilidad del plan en mayo de 1938, debido a su nombramiento como Secretario de Estado Para el Aire.

Gracias a ese proyecto, durante la Segunda Guerra Mundial la industria británica del motor experimentó una gran transformación. De la fabricación de automóviles y vehículos comerciales, las fábricas se convirtieron en complejos industriales para la producción de vehículos militares, tanques, motores de aeronaves, aviones y una variedad de otras armas para las fuerzas armadas. El gobierno invirtió significativamente en las fábricas de automóviles existentes y en nuevas "fábricas bajo la sombra' para aumentar la producción. Los nuevos procesos de producción, los cambio en las relaciones laborales y las nuevas plantas con infraestructura mejorada fue un gran legado para la industria británica de la posguerra.

En los años previos a la Segunda Guerra Mundial, el Gobierno británico preparó a la industria para la producción masiva de armas. El programa "fábrica bajo la sombra" significó una parte importante de la estrategia de rearme del gobierno británico desde mediados de la década de 1930. El término 'shadow factory' fue de uso generalizado para describir los servicios duplicados bajo el control directo de la empresa directriz. La industria del automóvil jugó un papel importante en el esquema de "fábrica bajo la sombra", porque tenía la capacidad para asumir la fabricación de complejas maquinarias de guerra para un conflicto que a todas luces era inminente.

Además de construir vehículos militares, el objetivo principal de la industria del automóvil durante la guerra fue la producción masiva de aviones y motores de aviación. Durante el período de entre guerras, el Gobierno había beneficiado a varias compañías clave en la fabricación de aviones mediante el otorgamiento de contratos estratégicos. Estos fabricantes eran relativamente pequeñas empresas sobresalientes en el diseño y la ingeniería, pero carecían de las instalaciones para la producción masiva, que sí tenía la industria del automóvil.

El objetivo de la producción de la maquinaria de guerra era no sólo la eficiencia, sino también la producción masiva para satisfacer la demanda que se avecinaba. Había un equilibrio entre la eficiencia y la flexibilidad en la producción a gran escala, pero se hacía necesario darle cabida a la introducción de nuevas armas y sobretodo capacidad para hacer modificaciones en la producción en cualquier momento. En la industria civil los cambios pueden esperar el tiempo necesario hasta que salga un nuevo modelo, pero en la industria militar en tiempos de guerra las modificaciones no pueden esperar, porque son cuestión de vida o muerte.

Shadow Factory

División de Aviación de Rootes Security Ltd. en Coventry. Departamento de Inspección en la fábrica Nº 4.

En Gran Bretaña, los lugares de fabricación del vehículos más importantes se encontraban en los Midlands, Oxfordshire, Londres, Manchester, Luton y Leyland. Las principales firmas que tomaron parte en el esquema bajo la sombra fueron el Grupo Rootes, Daimler, Rover, Standard, Morris, Austin, Ford, Vauxhall, Leyland y el Grupo de Nuffield. La mayor concentración de fábricas bajo la sombra estaba en el área de Coventry y Birmingham.

Las fábricas de automóviles existentes fueron ampliadas, mientras que el gobierno construyó otras por lo que la industria del automóvil podría ser capaz de duplicar la producción de un avión o de un motor. El gobierno también invirtió fuertemente en máquinas y herramientas para permitir la producción eficiente, automatizada y estandarizada de partes y piezas. La mayoría de las nuevas fábricas en los años 1936-37 se construyeron junto a las existentes, para aprovechar la mano de obra y experiencia existentes. Luego en los años 1938-39, por razones de seguridad se abrieron nuevos centros de fabricación. Algunas fábricas fueron construidas alejadas de la empresa directriz, por seguridad o por razones políticas para proporcionar empleo en zonas deprimidas.

Los bombardeos a fábricas al comenzar la guerra demostraron la vulnerabilidad de las industrias instaladas en áreas cercanas a las zonas urbanas, por lo que el gobierno instó a dispersar las fábricas. Esto significaba que parte de la producción se realizaba lejos de las grandes fábricas. Otra forma de limitar los efectos de los bombardeos fue a través de la subcontratación. Muchas fábricas antes de la guerra tenían ya grandes redes de subcontratistas, permitiendo que la fábrica principal enfocara sus recursos en el montaje final.

En los años previos a la guerra, por razones políticas o como medio de disuasión, se solía demostrar públicamente las instalaciones de las grandes fabricas, particularmente de vehículos terrestres, aviones y buques. Tanto en Gran Bretaña, como en Alemania se hacía gran despliegue publicitario para demostrar las bondades de los productos militares. Con eso se pretendía no sólo disuadir a los potenciales enemigos sino también promover las ventas. Las fábricas eran visitadas por amigos y potenciales enemigos, en Alemania, Gran Bretaña, Estados Unidos, Italia y Checoslovaquia, pero también acudían oficiales de inteligencia que luego realizaban un mapeo con la ubicación de los complejos industriales.

Shadow Factory

Fábrica de partes automotrices en Coventry

En Gran Bretaña, las fábricas fueron visitadas por miembros de la familia real y altos jefes militares, así como políticos, dignatarios extranjeros, celebridades y personal militar y de gobierno en servicio activo. Estas visitas tenían el objetivo de mantener la moral de la fuerza de trabajo y eran útiles herramientas de propaganda. Adicionalmente, se realizaban eventos sociales como bailes y conciertos con los que se ayudaba a mantener elevada la moral de la fuerza laboral.

Miles de trabajadores eran necesarios para la producción de guerra y eso generó un gran movimiento migratorio dentro del país para satisfacer esa demanda. Las casas tuvieron nuevos inquilinos y en algunas zonas se construyeron albergues para ayudar a acomodar la afluencia de trabajadores. Aunque las mujeres habían trabajado en la industria del motor antes de la guerra, el número de esas trabajadoras se multiplicó como resultado de servicio militar para los hombres. Tradicionalmente, los sindicatos sólo estaban interesados en la protección del trabajo masculino, ya que la gran mayoría de los miembros había sido hombres. Pero comenzada la guerra tuvo que proteger los salarios y las condiciones de trabajo de las mujeres, aunque sólo bajo la consigna de que los hombres recuperarían sus puestos una vez concluido el conflicto.

Además de vehículos militares, la industria del automóvil fabricó muchos productos fuera de su gama normal. Por ejemplo, el grupo de Nuffield fabricó el Supermarine Spitfire; Austin construyó Hawker Hurricanes, Short Stirlings y Avro Lancasters; y el Grupo Rootes construyó miles de Bristol Blenheims y Handley Page Halifax.

Algunos productos, como los vehículos de transporte de personal y camiones, fueron modelos civiles de antes de la guerra que fueron modificados para el servicio militar. Otros, como los vehículos blindados, sufrieron modificaciones más complejas para adecuarlos al uso en el campo de batalla.

La industria de la motocicleta contribuyó significativamente en la fabricación de gran número de motos militares. La gran mayoría de estas máquinas eran antes de la guerra motos apenas modificadas para el uso militar. Pero luego, miles de BSA M20s, Norton 16Hs, Matchless G3Ls y Royal Enfields fueron fabricadas específicamente para la guerra por esos industriales. Otros productos, tales como cascos, ametralladoras, granadas y miles de bidones para combustibles y agua también fueron construidos por la industria del automóvil.

No todos los vehículos fueron pensados para su uso en combate. Ford construyó miles de tractores Fordson Tipo-N para apoyar la producción de alimentos. La industria del automóvil reparó miles de vehículos militares y también ensambló vehículos que Estados Unidos envió como parte del programa de Préstamos y Arriendos. Miles de aviones fueron reparados por el régimen de reparación de aviones civiles bajo la dirección del Grupo Nuffield.

LIBRO

Shadow Factories: Britain's Production Facilities and the Second World War Paperback - March 15, 2016 por David Rogers


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Publicado: 22 diciembre/2016