Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Operación Pluto (Oleoductos Aliados)

Las guerras se ganan, no sólo mediante operaciones militares que cuestan las vidas a miles de hombres sino mediante operaciones industriales en las que participan miles de civiles o personal asimilado al ejército pero que no porta armas.  Como ejemplo de esos despliegues monumentales de ingenio humano se encuentra la Operación Pluto.

No hay duda que uno de los más importantes problemas a resolver en lo que se refiere a abastecimientos durante la guerra fue el combustible.  Las deficiencias en el suministro de petróleo fueron un grave problema en el frente asiático debido a la vulnerabilidad de los buques cisternas al ser hundidos en las peligrosas aguas del pacífico.  Ante esa realidad, la idea del abastecimiento de combustible mediante oleoductos submarinos fue concebida por el Almirante Louis Mountbatten y desarrollada por AC Hartley un ingeniero petrolero que trabajaba para la empresa Anglo-Iranian Oil Company. La idea de Mountbatten tomó relevancia cuando los altos mandos Aliados discutían la invasión de Europa, pues los requerimientos de combustible calculados para mantener en funcionamiento la enorme cantidad de vehículos que se necesitaban para mantener el progreso de la invasión eran enormes.

Para resolver el problema los ingenieros petroleros británicos decidieron que la única forma era la construcción de uno o más oleoductos submarinos a través del Canal de la Mancha.  Los planes fueron trazados y la Operación Pluto (Pipe-Lines Under The Ocean) se puso en marcha.

Para el suministro del flujo de petróleo se desarrollaron dos tipos de tuberías.   La primera denominada tubería flexible HAIS (Hartley-Anglo-Iranian-Siemens) tenía 7,5 cm de diámetro con un peso de 30 kg por kilómetro de tubería.  La segunda era menos flexible y se denominaba HAMEL, palabra formada por las primeras letras de los apellidos de ingenieros HA Hammick y BJ Ellis de las empresas Iraq Petroleum Company y la Burmah Oil Company que la desarrollaron.  Esas tuberías se usaban en los tramos finales del tendido, mientras que las flexibles eran depositadas en el fondo del mar y podían soportar los vaivenes a las que eran sometidas por las mareas.

Las primeras pruebas se realizaron en mayo de 1942 en el río Medway y en junio se hicieron las pruebas en el mar a través del Firth of Clyde.  Las pruebas finales de 45 km, se efectuaron con éxito entre Swansea, en Gales y Watermoth en Cornwall.  Entonces se inició la producción de las tuberías, parte de ellas en Estados Unidos debido a las limitaciones industriales que sufría Gran Bretaña.

Para bombear el petróleo diesel se construyeron con el mayor secreto, casas de bombas camufladas en la costa inglesa.  La red terrestre de más de 1600 kms se construyó de noche para evitar la detección por medio de reconocimientos aéreos y cubrió la distancia entre los puertos de Liverpool y Bristol.  Se entrenó un equipo de 100 oficiales y 1000 soldados para el tendido, mantenimiento y operación de los oleoductos.

Una vez que cayó Cherburgo, fueron limpiadas de minas las costas y se preparó la ruta desde la isla de Wight hasta la costa francesa por donde se tendió el oleoducto submarino a través del canal.  En los primeros días después de su puesta en funcionamiento se bombearon 112 millones de galones de diesel.  Luego que las fuerzas anglo-canadienses se fueron moviendo hacia el norte, se tendieron nuevos ductos hasta alcanzar los 1260 kms de tuberías, por las que fueron bombeadas 1 millón de galones diarios de petróleo diesel y gasolina.  A lo largo de la campaña el oleoducto terrestre en Europa llegó hasta las riberas del Rin.

Las tuberías submarinas para la Operación Pluto costaron 3000 libras esterlinas por milla y al finalizar la guerra se vendieron a 2400, sirviendo para proveer material de plomería a 50 mil viviendas.


Publicado: 22 junio/2005