Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Petróleo en Italia

Combustibles sólidos

Durante los años de 1920 y 1930, Italia importaba un promedio de 12 millones de toneladas de carbón necesarios para mover su industria, generar electricidad, mover el transporte y proveer calor durante el invierno.  Gran Bretaña decide que es preferible una Italia aliada a Alemania que una Italia neutral pero pro-alemana.  El 14 de enero de 1940, Italia fue informada por el gobierno británico que se realizaría un bloqueo naval para impedir que Alemania exportara combustibles sólidos, que para entonces, siendo Holanda neutral, eran embarcados desde los puertos de ese país.  El día 3 de enero, Gran Bretaña le informa a Italia que le suministraría el carbón a cambio de material de guerra.  Pero las negociaciones llevadas por el Conde Ciano son interrumpidas cuando unidades de la Royal Navy interceptan 13 barcos carboneros italianos, confiscando la carga e internando los buques.

El día 10 de marzo, en momentos en que las reservas de carbón en Italia quedan para apenas un mes de abastecimiento, Alemania le informa al gobierno italiano que puede suministrarle el combustible sólido a través de los Alpes a un ritmo de un millón de toneladas mensuales.  Esta posibilidad, que a los británicos les parecía imposible, se realizó mediante la interconexión del Reichsbahn y la Ferrovie dello Stato, operación que se mantuvo hasta mediados de 1944.  Obviamente este suministro de carbón no servía para mover a la flota italiana que se vio privada del suministro de petróleo necesario para los buques.   Con la flota italiana prácticamente paralizada, los británicos eran los dueños del Mediterráneo.

Combustibles líquidos

Hay algunas discrepancias entre los informes sobre reservas de combustible que la Regia Marina le enviaba a los alemanes y las cantidades reportadas por la Oficina de Historia de la Marina Italiana.  Donde se notaron las mayores discrepancias fue durante la reunión de Merano en febrero de 1941, ocasión en que el Almirante Riccardi asevera que sólo le quedan 610 mil toneladas de petróleo, cuando de hecho, las reservas en ese momento eran de más de 1 millón de toneladas.  Es posible que las cifras aportadas por el Almirante Riccardi, no contabilizaran las reservas de emergencia y tuvieran el propósito de obtener más ayuda por parte de Alemania.

1940

Desde 1938, en una época en que la situación política internacional, mostraba evidencias que hacían pensar que Italia declararía la guerra a Gran Bretaña, la Regia Marina comenzó a almacenar unas reservas de hasta 2 millones de toneladas de petróleo, cantidad que se estimaba como suficiente para un año y medio de operaciones sin mayores restricciones.  Entre las fuerzas armadas italianas, la Regia Marina era la que mayores reservas tenía de combustible, por eso, ante la solicitud de Mussolini, pudo liberar 250 mil toneladas para la industria y la Regia Aeronautica.

Italia entró en guerra careciendo de toda preparación en sus fuerzas armadas y con limitaciones serias de combustible para el ejército y la aviación.  Los planificadores italianos, pensaban que la guerra no podía durar mucho y que las reservas de la marina serían suficientes para mantener operativa la maquinaria bélica.  En consecuencia, hasta enero de 1941 no hubo ningún tipo de restricción en la distribución de combustible, pero en ese corto tiempo, se quemaron más de 671 mil toneladas de combustible.  Por ello, la marina debió restringir el consumo de combustibles para entrenamientos y solamente se recibieron de Rumania, 15 mil toneladas de petróleo para reponer las más de 600 mil toneladas consumidas.

1941

A este estado de cosas se sumó el intento de golpe de Estado en Rumania que pretendió reemplazar al gobierno pro-alemán y que según sospechaban los rumanos fue apoyado por Roma.  Esto enrareció las relaciones entre los dos países y las exportaciones de combustible hacia Italia, cesaron.   Dada la situación, la Regia Marina recibió órdenes del gobierno de liberar 250 mil toneladas que serían "intocables" y transferir unas 50 mil toneladas para el ejército, la aviación y la industria, desvaneciéndose toda posibilidad, que le fueran reemplazados el combustible quemado durante sus operaciones.

Durante el año, Italia sólo pudo importar 600 mil toneladas de combustible y su consumo mensual, fue limitado a sólo 60 mil toneladas, cantidad que no era suficiente para mover la flota.  Al finalizar el año, la cantidad de reservas de combustible en Italia, era de apenas 200 mil toneladas y para paliar la carestía se ordenó retirar del servicio a todos los viejos acorazados.  Agravando esta situación, después del ataque británico en Egipto en noviembre, el Alto Mando ordenó que la Regia Marina defendiera los convoyes que se dirigían a Libia con suministros para el Afrika Korps.  En correspondencia a este esfuerzo, Alemania le suministró a Italia 80 toneladas de petróleo alemán, que llegó a fines de año.

1942

El 10 de enero de 1942, el Almirante Riccardi le informó a los alemanes, que las reservas de petróleo de la Regia Marina eran de apenas 90 mil toneladas, parece ser, que en realidad las cifras eran de 200 mil toneladas, pero contando como parte de ellas las 130 mil toneladas existentes en las reservas "intocables".  Durante los tres primeros meses del año, las reservas cayeron a 14 mil toneladas a las que se sumaron 9 mil toneladas de combustible de baja calidad que suministró Alemania y que no podía utilizarse.

A fines de abril, Italia comenzó a recibir 50 mil toneladas mensuales procedentes de Rumania.  Se suspendieron las escoltas y las operaciones de siembra de minas efectuadas por los cruceros para reducir el consumo.  Con estos ahorros y la llegada de nuevas importaciones rumanas, fue posible que la Regia Marina reanudara sus operaciones a mediados de junio.  Pero, nuevamente, la marina debió transferir 40 mil toneladas de sus reservas a otras ramas de las fuerzas armadas, recibiendo apenas 10 mil toneladas desde Alemania en julio y 23 mil en setiembre.  Se ordenó la reanudación de las operaciones de los cruceros (que luego fueron canceladas) y el abastecimiento de combustible para todos los buques.  A finales de noviembre, las reservas eran de cerca de 70 mil toneladas, más el combustible existente en los barcos, que era apenas alcanzaba para una sola salida de la flota.  A fines de diciembre, se le ordenó a la marina retirar del servicio a los acorazados Cesare, Duilio y Doria, transfiriendose las tripulaciones, que fueron reasignadas a las unidades de escolta, todos ellos buques menores, que recientemente habían entrado al servicio.

1943

Al desembarcar los Aliados en el norte de África, con la consecuente movilización de la flota italiana para contrarrestar el ataque, se multiplicó el consumo de combustible y la Regia Marina entró en un estado de crisis.   En vez de abastecer y proteger a Libia, ahora debía hacerlo con Túnez, que sólo fue posible con el embarque de 40 mil toneladas de combustible desde Alemania.  A fines de enero de 1943, la crisis alcanzó su clímax y los tres más modernos acorazados fueron retirados del servicio.  Con eso la flota quedaba reducida en su capacidad ofensiva, limitándose únicamente a operaciones defensivas con buques menores.   La única división en estado operativo, fue la 3ª División con base en Maddalena, en Cerdeña.  En febrero, la Regia Marina sólo recibió 3 mil toneladas de combustibles y los destructores fueron retirados del servicio de escolta.  El 10 de abril, la Base Naval de Maddalena fue atacada y la 3ª División fue destruida.  El Trieste fue hundido y la Gorizzia quedó seriamente averiada por el bombardeo aéreo.

Ante la amenaza de invasión, los destructores y los acorazados, que proveían su combustible para mantener la operación de los submarinos, fueron reintegrados al servicio.  En el mes de abril, las divisiones 7 y 9 reanudaron sus operaciones de escolta, pero ya no quedaba ninguna reserva de combustible.   Después de la caída de Mussolini, el 8 de setiembre, la flota sólo tenía combustible para zarpar y dirigirse a Malta para rendirse.


Publicado: 12 enero/2004