Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

El petróleo durante la guerra

El petróleo se comenzó a explotar comercialmente a comienzos de 1900 en EE.UU. y Rumania, pero su calidad no podía competir con el petróleo de Oriente Medio.  Los británicos, para no quedarse atrás, enviaron a William Knox D'Arcy con la misión de explorar yacimientos en el desierto persa.

En 1908, se formó la compañía Anglo-Persa, que resultó muy rentable pues en los países árabes la explotación petrolífera era y es más económica que en otras regiones, debido a que, por ser crudos ligeros, se requieren menos esfuerzos en la perforación y el producto fluye más fácilmente, eso demanda menos inversión y menos mano de obra.  Además resulta más fácil de refinar y obtener subproductos para las industrias.

Antes de la Primera Guerra Mundial, el petróleo que consumía Gran Bretaña procedía íntegramente de los países del Golfo Pérsico.  Para mantener su posición colonialista en 1912, los británicos tomaron el control de la Compañía de Petróleo Anglo-Persa (Anglo Persian Oil Company) asociada a Burmah Oil Company con capital británico también y se convirtió en la principal empresa explotadora de crudo en el Golfo Pérsico.  De esa forma aseguraron el suministro, pero para garantizar la entrega continua modernizaron e incrementaron su flota de guerra con modernos buques que fueron desplegados en todo Medio Oriente, protegiéndose de paso de las ambiciones alemanas que también necesitaban abastecerse con urgencia del preciado combustible.

Al comenzar la Gran Guerra, Winston Churchill que en ese entonces era Comandante en Jefe de la Flota Británica, vio la necesidad y ventajas que significaban convertir su flota, que hasta entonces estuvo dotada de calderas alimentadas con carbón, a modernos buques impulsados por motores diesel.

Las ventajas del petróleo contra el carbón, para generar la energía necesaria para mover los buques, eran:

  • El petróleo diesel genera más potencia.
  • Los buques impulsados con motores diesel son más rápidos.
  • El diesel es más fácil de almacenar en los buques.
  • En los buques se puede almacenar más cantidad de combustible líquido que sólido.
  • La cantidad adicional de combustible líquido permite un radio de acción 40% mayor que con carbón.
  • Se requiere menos esfuerzo humano para manipular el petróleo en los barcos.
  • Es factible el reabastecimiento en alta mar, mediante tanqueros, extendiendo el rango operacional de la flota.

Gracias a esta propuesta, la Anglo Persian Oil Company se aseguró la participación de otro poderoso socio: el gobierno británico, que inyectó 2 mil millones de libras esterlinas a la industria naval, inversión que redundaría en una demanda de combustibles líquidos sin precedentes hasta entonces.

Antes de la Primera Guerra Mundial, Alemania importaba el 90% de su petróleo de la Standard Oil de EE.UU., suministro que fue cortado a partir del inicio del conflicto.  Como Gran Bretaña controlaba el Golfo Pérsico, a Alemania no le quedaba otro camino que mirar hacia los pozos petrolíferos de Rumania.  Pero, una vez que los Aliados destruyeron los pozos petrolíferos rumanos, el suministro se terminó para Alemania y la guerra tenía forzosamente que llegar a su fin.

Por el contrario, durante la Primera Guerra Mundial, Italia que dependía de las importaciones petroleras para su abastecimiento, se alió a las potencias marítimas que controlaban los recursos energéticos mundiales y así no tuvo ningún problema de abastecimiento durante el conflicto.

La historia se repitió 20 años después.   Alemania tenía petróleo asegurado desde las refinerías rumanas; EE.UU. tenía su propio petróleo y el crudo más barato suministrado por los países latinoamericanos; Gran Bretaña mantenía la hegemonía sobre el petróleo de Medio Oriente, con explotaciones en Canadá, Papúa, Sudamérica, África y Europa; y Japón lo obtenía en un 80% de EE.UU. y un 20% de los campos petrolíferos de las Indias Holandesas en el Sureste Asiático. 

La historia fue diferente para Italia, pues la llegada de Mussolini cambió el panorama en ese país, quien por razones ideológicas esta vez se aliaba a Alemania, dependiendo así de las refinerías alemanas y en buena cuenta del petróleo rumano para su abastecimiento.

Japón ocupó China, Manchuria y Tailandia para proveerse de productos agrícolas y caucho, pero cuando invadió Indochina, EE.UU. le impuso un embargo petrolero y congeló los activos japoneses en el mercado americano, emitiendo además un ultimátum para que se retirara de los países ocupados.


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Publicado: 20 setiembre/2004 - Actualizado: 22 octubre/2010