Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

I.G. Farbenindustrie AG (Bayer)
(químicos, farmacia, Aspirina, Perbuna etc.)

La empresa Friedr. Bayer et comp., fue fundada el 01 de agosto de 1863 en Barmen, ahora un distrito de Wupertal, por Friedrich Bayer y Johann Friedrich Weskott.  El objeto de la firma fue el de fabricar colorantes sintéticos derivados de la brea obtenida del destilado de la hulla para hacer coque.  El proceso era nuevo en aquella época y la industria a la que se destinaban los colorantes era la textil.  En 1881 la empresa fue transformada en la Farbenfabriken vorm. Friedr. Bayer & Co. cuando ya contaba con 300 trabajadores.

Bayer

Cruz de Bayer en Leverkusen 1933

En 1897 Heinrich Dreser produjo la diacetilmorfina, más conocida como heroína, que fue catalogada como una medicina milagrosa que podía curar desde la tuberculosis hasta el dolor de estómago.

Como todos los opiáceos, la heroína era altamente adictiva y poderosa droga contra el dolor.  Inicialmente la heroína fue considerada como una droga menos dañina que la morfina y los expertos aseguraron que podría usarse para combatir la adicción a la morfina.  Pero, menos de cinco años después de su puesta en el mercado la naturaleza adictiva de la heroína fue reconocida en los medios científicos.

En los años 20 en Estados Unidos, Francia y el Reino Unido, se introdujo la legislación que restringía el libre uso y la prescripción médica reiterada de la heroína.  No obstante durante la Primera Guerra Mundial, debido a su efectividad contra el dolor, tanto la heroína como la morfina fueron usadas en los campos de batallas, los hospitales de campaña y en retaguardia por todos los ejércitos en conflicto.

Otto Bayer

Otto Bayer

Buscando nuevos medicamentos contra el dolor, pero que no fueran adictivos, Félix Hoffman de Bayer logró hacer una solución estable a base del ácido salicílico desarrollado por otro científico alemán.  El desarrollo de Hoffman, el ácido acetilsalicílico, un polvo blanco que la Bayer llamó Aspirina, fue una droga considerada efectiva y no peligrosa.  Hoffman experimentó los efectos del fármaco en su padre, que sufría de artritis y los resultados fueron prometedores.   En 1899 la Aspirina se vendía en polvo mediante prescripción médica, pero durante la Gran Guerra, en 1915, Bayer comenzó a fabricarla en forma de tabletas de libre consumo.

Durante la Primera Guerra Mundial, Bayer estuvo imposibilitada de exportar y las ventas bajaron considerablemente. Tuvo que incorporarse al esfuerzo de guerra fabricando también explosivos y armas químicas.

Terminada la guerra perdió sus inversiones en el exterior así como sus mercados de exportación.  Debido a la Revolución Bolchevique también perdió la subsidiaria en Rusia que fue expropiada.  Igualmente, en Estados Unidos sus patentes, marcas y activos fueron expropiados y subastados a sus competidores.  Por todas esas razones, en 1919 las ventas se redujeron a 2/3 de las realizadas en 1913, después la inflación liquidó sus reservas financieras y en 1923 entró en pérdida.   La patente de la Aspirina Bayer fue expropiada supuestamente para evitar el monopolio y pasó a llamarse simplemente aspirina.

Aspirina

Cuando la economía se estabilizó a mediados de los años 20, Bayer había perdido el mercado mundial de los colorantes.  Para mantenerse, la fábrica tuvo que incorporar sus acciones a I.G. Farbenindustrie AG.  La marca Bayer para productos farmacéuticos continuó siendo usada por el grupo IG al que pertenecían Dormagen, Elberfeld y Uerdingen, todas ellas domiciliadas en Leverkusen.

A comienzos de los años 30 en Leverkusen fue desarrollado el Perbunan, el primer caucho sintético (polyacrylonitrilo-butadieno) resistente a los aceites y Otto Bayer inventó en 1937 el Poliuretano.  La planta farmacéutica de Wupperal-Elberfeld investigaba y producía medicamentos contra la malaria y Bayer junto con Fritz Mietzsch y Joseph Klarer.  También, Gerhard Domagk descubrió los efectos de las sulfonamidas por el cual Domagk recibió el Premio Nóbel en 1939.

La Gran Depresión tocó las puertas del consorcio y nuevamente las ventas bajaron considerablemente.  Las plantas de Elberfeld y Leverkusen les daban trabajo a 12.450 personas, pero los ajustes económicos bajaron el número a 9.800 en julio de 1932.  En cuanto al aspecto económico, sólo a partir de 1930 la empresa comenzó a crecer nuevamente.

Bayer

Trabajadoras de Bayer preparando paquetes de Navidad en 1940

En 1939 las plantas del consorcio en el bajo Rhin fueron consideradas de "necesidad vital para el esfuerzo de guerra".  La producción aumentó considerablemente aunque un gran porcentaje de los obreros fueron llamados al servicio militar.   Para reemplazarlos fueron enviados a Leverkusen, Dormagen, Elberfeld y Uerdingen, trabajadores de los países ocupados en Europa oriental que llegaron a sumar en un momento hasta 1/3 de la fuerza laboral del consorcio.  Contrario a lo que se dice, trabajadores de los Campos de Concentración no fueron utilizados como trabajadores en las plantas del Bajo Rhin.

El 14 de abril de 1945, las tropas estadounidenses entraron en Leverkusen, pero como pertenecía a la zona asignada a las fuerzas de ocupación de Gran Bretaña, fueron los británicos que ocuparon las plantas del Bajo Rhin.  En noviembre de 1945 fue disuelto el consorcio I.G. Farbenindustrie AG, oficiales Aliados tomaron control de las empresas y decidieron que debía ser desmembrada para que sus activos, patentes y marcas fueran tomados como botín de guerra.  Sin embargo los británicos permitieron que Ulrich Haberland que dirigía el consorcio en el Bajo Rhin desde 1943, siguiera en el cargo.  Luego los Aliados permitieron que se reanudara la producción de químicos puesto que eran necesarios para atender a la población, tanto en Gran Bretaña como en Alemania.

Los Aliados pretendieron dividir al consorcio en infinidad de pequeñas empresas, pero eso significaba su liquidación como entes productivos incluso para abastecer sólo a Alemania.  Finalmente los Aliados recuperaron la cordura y optaron por permitir la formación de sólo 12 grandes empresas en la República Federal de Alemania.  Una de ellas fue Farbenfabriken Bayer AG restablecida el 19 de diciembre de 1951.  Las plantas de Leverkusen, Dormagen, Elberfeld y Uerdingen fueron asignadas a la nueva empresa y en 1952 Bayer recibió también como subsidiaria a la nueva Agfa.  Afortunadamente, previendo lo que podría ocurrir, la empresa Bayer supo poner a buen recaudo 5.000 metros lineales de archivos, 150.000 fotografías y negativos, 1500 películas, 3500 libros y 8000 objetos de colección que hoy continúan siendo patrimonio de la empresa alemana.


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Publicado: 24 febrero/2007