Caucho Sintético
El caucho, árbol tropical de donde se extrae el látex, es la primera fuente de suministro para las industrias de caucho. El látex se obtiene de la resina del caucho y fue empleado desde tiempos inmemoriales, por los indígenas de América. Los españoles lo llevaron a Europa y desde entonces la humanidad no puede prescindir de esa materia prima.

Plantación
de caucho
Sin embargo, debido a las dos guerras mundiales, hubo restricciones para conseguir el producto. Durante la Primera Guerra Mundial, Alemania, aislada por Inglaterra, no podía importarlo de América o Asia y ni el propio Estados Unidos tuvo problemas en La Segunda Guerra Mundial, porque Japón ocupó las islas del Pacífico, fuente importante de ese producto. Ello causó que se hicieran esfuerzos para encontrar productos sintéticos con propiedades similares o mejores.

Extracción
del caucho
Lo crítico de la situación se refleja en estas dos declaraciones de 1942.
"Vea usted todos los reportes anuales de los fabricantes de caucho y verá que todos ellos dicen que son los primeros en esto y los primeros en esto otro, pero hasta el momento no se ve nada concreto." - Ben Kastein ex-historiador para la División del Caucho de la Sociedad Química Americana.
"Si fallamos en obtener rápidamente un gran suministro de caucho, nuestro esfuerzo de guerra y nuestra economía doméstica colapsarán." - Reporte del Comité Baruch de Estados Unidos,, Setiembre de 1942.
Alemania
Durante
la Primera Guerra Mundial, los ingleses no permitieron que nadie le venda
caucho a Alemania y en consecuencia, cada pedazo de ese material usado es
reciclado por los alemanes para poder mantener operativa las industrias que lo requieren.
En esos momentos, los ingenieros y químicos alemanes buscan desesperadamente un substituto,
pero nada parece dar resultados satisfactorios.
Cartel de IG Farbenindustrie
Entonces, alguien de Farbenindustrie recuerda, que antes de la guerra se hicieron intentos de fabricar un caucho sintético a partir del 2,3-dimethyl butadieno, o methyl isopreno. Después de algunas pruebas iniciales, el Dr. Carl Duisberg de Bayer manda preparar unas llantas de ese material y hace las pruebas con un automóvil. En 1912, los resultados de las pruebas son presentados al Kaiser Guillermo II quien queda muy impresionado por ese logro. Después de caminar 6.500 Kms, sin una sola pinchadura, cosa que era muy común en los primeros tiempos del automóvil, el Kaiser anunció en Junio de ese año, que estaba extremadamente satisfecho con los resultados y ordenó que todos los automóviles fueran equipados con los nuevos neumáticos.
Pero el remedio no
era tan maravilloso como pensaba el Kaiser, porque los tales "neumáticos"
eran sólidos, es decir no contenían aire, por tanto no había posibilidad de pinchaduras. Pero aparte
de esa particularidad que obviamente tenía desventajas, la más grave fue, que el metil-caucho se degrada
en presencia de oxígeno, en consecuencia, el proyecto resulto un fracaso
a mediano plazo, cuando los automóviles comenzaron a persentar los desperfectos en las llantas.
Propaganda de Buna
Pero además, durante la Primera Guerra Mundial, hubo problemas de fabricación debido a que la materia prima necesaria para preparar el metil-caucho, también se requería para otras industrias de guerra que eran tan necesarias como los neumáticos..
Sin embargo , los ingenieros alemanes se las arreglaron para mantener la producción del metil-caucho, reemplazando algunos químicos. Pero, para mejorar el producto, deciden utilizar otro ingrediente, el butadieno. Surge así el B-metil-caucho y lo llaman Buna, Bu por butadieno y Na por natrium, el antiguo nombre del sodio. Lo malo era que el proceso resultaba sumamente costoso y difícil de producir, para competir con el barato caucho natural y además resultaba de inferior calidad que el natural, no obstante y dadas las circunstancias, a los alemanes no les quedaba otra alternativa.
Afiche de
del Buna 1939
En 1933, el gobierno alemán decide que no se repetirán ni las causas, ni los errores que llevaron al desastre económico y decididamente crea un Plan de 4 Años, periodo durante el cual Alemania no importará ni alimentos, ni químicos, para forzar a la industria a alcanzar la autosuficiencia en esos rubros. Por tanto, la industria sigue obligada a seguir usando la Buna, mientras los ingenieros y químicos hacen esfuerzos para mejorar el material.
Así, poco después, el Dr. Walter Bock y Eduard Tschunkur, cambian 25% del butadieno por el estireno (Styrene) y crean el nuevo Buna-S, que es mucho mejor, muy competitivo y de cualidades similares al caucho sintético. Todavía tenían otros problemas relacionados con la vulcanización, pero debido al Plan de 4 Años, la industria no tiene ptra alternativa que seguir utilizándolo.
IG Farbenindustrie
En 1934 Eduard Tschunkur y Erich Konrad, deciden cambiar el estireno del caucho sintético o Buna-S, con un químico más caro, el acronitrilo. Este experimento da como resultado un nuevo producto el Buna-N o Perbunan. Este nuevo caucho sintético tiene unas propiedades tan interesantes, como el Buna-S, pero con la particularidad que es resistente a los lubricantes, un logro extraordinario, sin duda alguna. El gobierno alemán está muy satisfecho, porque eso significa que no tendrán que importar los cauchos sintéticos de Estados Unidos, tales como el Thiopkol y el neoprene.
A causa de un accidente que no le hizo ninguna gracia al gobierno alemán, el Buna-N es introducido en Estados Unidos. Una muestra que debió ir a Madagascar terminó en Nueva York. En esos momentos la fábrica de neoprene de la Dupont había sufrido una explosión e incendio y se encontraba inoperativa. Algunas industrias podían usar el Thiokol, pero la mayoría no. Dupont le pide a Alemania unas muestras de Buna-N y la encuentra satisfactoria y ordena una cantidad suficiente para suplir a sus clientes. Poco a poco, se incrementa la importación de Buna-N, aunque su precio es 10 veces más alto que el caucho natural y más caro que el neoprene. Luego comienzan a importar Buna-S y los alemanes llegan a entender, que su producto no es tan malo después de todo.
Bajo
esas circunstancias, el nuevo gobierno del nacionalsocialista de Adolfo Hitler,
surge con un buen auspicio, que será importantísimo como apoyo
para su plan de carreteras, el "vehículo del pueblo" y su
maquinaria bélica.
La industria básica alemana, como la IG Farbenindustrie en Monowice, cerca de Oswiecin, fue autosuficiente en la fabricación de Buna-N. Adolfo Hitler quiso que el producto se mantuviera en secreto por considerarlo vital para la industria militar. Pero como veremos, aunque el Buna-N ya era conocido en otros países potencialmente enmigos, la licencia de fabricación del Buna-S tambien había sido negociada con fabricantes estadounidenses y además estaba en riesgo de sucumbir al espionaje industrial.
Estados Unidos
El desarrollo de alternativas sintéticas fue prioritario desde 1920, en especial porque los productores holandeses y británicos elevaron los precios hasta US$1.12 la libra. El caucho fue relativamente barato y se obtenía también muy barato de Sudamérica y por tanto, había resistencia a fabricar un producto sintético que sería más caro.
Firestone
y Goodyear tenían licencia de la patente alemana para fabricar Buna,
pero no conocían todos los secretos técnicos para la producción,
por la restricción impuesta por Hitler al tratarse de un producto estratégico.
Goodyear, tenía su propio sintético llamado Chemigum pero el butadieno y el metacrilato de metilo para su producción, eran caros y escasos. Por otro lado, las plantaciones de caucho, propiedad de Firestone y Goodyear en Asia, no producían una cantidad suficiente de caucho natural.
Antes
de estallar la guerra, en 1941, el gobierno ordenó un consorcio para
fabricar un substituto y lograron el Government Rubber-Styrene o GR-S,
pero surgieron muchos problemas entre los fabricantes, nadie quería
la formula del otro y todos decían tener la solución.
El espionaje industrial
La Firestone quería ser la principal productora de caucho sintético, a como diera lugar. En 1938, Ernest T. Handley de la fábrica Firestone, trabajaba en Suiza como gerente de la filial en ese país y por tanto estaba al tanto y seguía muy de cerca, los adelantos que Alemania hacía en ese campo.
Los alemanes les habían proporcionado muestras a la gente de Akron porque estaban en conversaciones para otorgarles una licencia de fabricación. Handley invitó a un directivo de Akron a almorzar y discretamente, éste le pasó por debajo de la mesa una de las muestras.
Planta de
Akron 1942
La muestra fue a parar a las manos del Director de Investigación de Firestone, John Street, quien inmediatamente inició los análisis para descubrir los secretos alemanes del Buna-S.
La cosa no fue fácil. Standard Oil de Nueva Jersey ya tenía licencia alemana de fabricación del Buna-S y también del Buna-N, pero Standard Oil no podía fabricar el producto para analizarlo.
Handley regresó a Europa y en nombre de la empresa Suiza, con quien Firestone estaba asociada, ordenó 100 kilos de Buna-N. Intercambiaron los envases de Buna-N y Buna-S y la Firestone se adueñó del producto.
Fabricación.
Akron 1942.
Producción durante la guerra
Antes de la guerra, en 1941, Estados Unidos requería de 600 mil toneladas de caucho. Durante la Gran Guerra, cada persona en servicio militar utilizaba 16 kilos de caucho en muy distintas formas, pero a partir de 1941, la cantidad subió a 98 kilos. Cada acorazado necesitaba de 75 toneladas de los productos para su fabricación y un avión B-17 media tonelada.
Después de Pearl Harbor, las cosas se complicaron. Japón cortó el 50% de las demandas de caucho al bloquear las fuentes productoras en Indonesia, Malaya y Filipinas. La industria, en especial la militar, estaba en serios aprietos.
El reciclaje de caucho fue una actividad de interés nacional, pero la calidad del producto final dejaba mucho que desear.
En aquellos días, los esfuerzos del gobierno de Roosevelt fueron dedicados a encontrar soluciones al problema del caucho. Una de ellas fue, que la patente de Buna en los Estados Unidos que pertenecía a la Standard Oil, debía ser compartida con los demás, pero las innovaciones o mejoras hechas por Firestone, Goodyear o Goodrich, pasaban a ser propiedad de la Standard Oil de New Jersey.
La producción de caucho sintético de Estados Unidos pasó de 60 mil toneladas en 1941, a 1 millón de toneladas en 1945, gracias al Buna-S y al Buna-N.
Publicado: Enero/31/2001 |
