Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Himno Nacional de los Estados Unidos de Brasil

Himno Nacional del Brasil

La música del Himno Nacional de Brasil fue compuesta por Manuel da Silva y se popularizó cuando era cantada con versos que conmemoraban la abdicación de Pedro I.   Después de la coronación de Pedro II la letra fue cambiada y por popularidad se convirtió en una suerte de himno nacional aunque no tenía carácter de oficial.

Después de se proclamada la República se convocó a un concurso que fue ganado por Leopoldo Miguez, pero la población lo rechazó por la popularidad que había logrado la composición original de Manuel da Silva.   Al presidente Deodoro da Fonseca no le quedó otra alternativa que oficializar el himno que la población deseaba.   De esa forma la obra de Manuel da Silva fue declarada Himno Nacional Brasilero y para no desmerecer la composición de Leopoldo Miguez la declaró el "Himno de la Proclamación de la Independencia".

Con el transcurso de los años tanto la música como los versos originales de Manuel da Silva sufrieron modificaciones producto del ingenio popular, surgiendo varias versiones que se entonaban de acuerdo a los gustos de la población.

Fue recién durante la proclamación del primer centenario de la independencia en 1922 que la letra escrita por Joaquim Osório Duque Estrada se oficializó.   Pero, para ello fue encargado a Antônio de Assis a componer la orquestación y Antonio Pinto Junior se encargo de la instrumentación para banda.   Los versos finales fueron un arreglo de Alberto Nepomuceno. Se prohibió la ejecución de todos los otros arreglos vocales y musicales.

Hino Nacional dos Estados Unidos do Brasil

Primeira Parte

Ouviram do Ipiranga as margens plácidas
De um povo heroico o brado retumbante,
E o sol da Liberdade, em raios fúlgidos,
Brilhou no céu da Pátria nesse instante.

Se o penhor dessa igualdade
Conseguimos conquistar com braço forte,
Em teu seio, ó Liberdade,
Desafia o nosso peito à própria morte!

Ó Pátria amada,
Idolatrada,
Salve! Salve!

Brasil, um sonho intenso, um raio vívido,
De amor e de esperança à terra desce,
Se em teu formoso céu, risonho e límpido,
A imagem do Cruzeiro resplandece.

Gigante pela própria natureza,
És belo, és forte, impávido colosso,
E o teu futuro espelha essa grandeza.

Terra adorada
Entre outras mil
És tu, Brasil,
Ó Pátria amada!

Dos filhos deste solo
És mãe gentil,
Pátria amada,
Brasil!

Segunda Parte

Deitado eternamente em berço esplêndido,
Ao som do mar e à luz do céu profundo,
Fulguras, ó Brasil, florão da América,
Iluminado ao sol do Novo Mundo!

Do que a terra, mais garrida,
Teus risonhos, lindos campos têm mais flores;
"Nossos bosques têm mais vida",
"Nossa vida" no teu seio "mais amores."

ó Pátria amada,
Idolatrada,
Salve! Salve!

Brasil, de amor eterno seja símbolo
O lábaro que ostentas estrelado,
E diga o verde-louro dessa flâmula
- "Paz no futuro e glória no passado."

Mas, se ergues da justiça a clava forte,
Verás que um filho teu não foge à luta,
Nem teme, quem te adora, a própria morte.

Terra adorada,
Entre outras mil,
és tu, Brasil,
ó Pátria amada!
Dos filhos deste solo és mãe gentil,
Pátria amada,
Brasil!


Publicado: 11 noviembre/2003 - Actualizado: 13 junio/2013