Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Himno Nacional del Reino de Bélgica

Himno Nacional de Bélgica

La Brabançonne, es el Himno Nacional de Bélgica que fue escrito por Alexandre Dechet, llamado Jenneval, un actor de teatro de la época que estaba involucrado en actividades revolucionarias que pretendían la independencia.   Cuando estalló la revolución en Bélgica que terminó con su independencia, el territorio pertenecía a Holanda.

Jenneval compuso los versos que leyó durante una reunión de patriotas en el café L'Aigle d'Or de la calle Fourche en Bruselas.  Jenneval actor del teatro Monnaie de Bruselas, donde se gestó la revolución el 25 de agosto de 1830, murió durante un combate cerca a Ivy el 18 de octubre de 1830, pero sus versos siguieron vivos.   La música del himno fue escrita por François van Campenhout y estrenada como símbolo patrio en setiembre de 1830.  La letra original, escrita en tres versiones, fue sufriendo modificaciones a medida sucedían los acontecimientos.

La partitura original fue cambiada para ajustarla a los versos de Charles Rogier, eliminando los ataques el Príncipe de Orange de Holanda.  Sin embargo, no hay una versión oficial de la Brabançonne pese a los esfuerzos hechos en ese sentido, no obstante, el 8 de agosto de 1921, una circular del Ministerio del Interior declaró como oficial sólo la 4ta estrofa del texto de Charles Rogier.  Se crearon versiones de la Brabançonne tanto en francés como en holandés.  Hay un monumento a la Brabançonne en la plaza Surlet de Chokier de Bruselas donde están escritos los versos.

Versos en francés

O Belgique, ô mère chérie,
A toi nos coeurs, à toi nos bras,
A toi notre sang, ô Patrie !
Nous le jurons tous, tu vivras !
Tu vivras toujours grande et belle
Et ton invincible unité
Aura pour devise immortelle :
Le Roi, la Loi, la Liberté ! (bis, bis, bis)

Versos en holandés

O dierbaar België
O heilig land der vaad'ren
Onze ziel en ons hart zijn u gewijd.
Aanvaard ons hart en het bloed van onze adren,
Wees ons doel in arbeid en in strijd.
Bloei, o land, in eendracht niet te breken;
Wees immer u zelf en ongeknecht,
Het woord getrouw, dat ge onbevreesd moogt spreken:
Voor Vorst, voor Vrijheid en voor Recht. (bis, bis, bis)


Publicado: 22 octubre/2003